Seguridad

“Las mejores coberturas para una infiltración las hacen la Policía Nacional, el CNI y la Guardia Civil”

Un inspector jefe de Información dedicado a la lucha contra el yihadismo explica los desafíos que supone ‘colar’ a un agente encubierto en un grupo terrorista o del crimen organizado

Agentes de la Comisaría General de Información.
photo_camera Agentes de la Comisaría General de Información.

La masacre terrorista en los trenes de Cercanías de Madrid el 11 de marzo de 2004 obligó a los servicios de inteligencia e información a reorientar sus prioridades hacia el yihadismo, y más desde que acabaron los atentados de ETA. En esa lucha contra la amenaza yihadista, el papel de los infiltrados y agentes encubiertos ha resultado clave.

Así lo relata Iñaki Sanjuán, un inspector jefe de la Policía Nacional al frente de una sección operativa de terrorismo internacional de los servicios de Información, en ‘Operación Protector’ (Editorial Rosamerón).

Se trata de una novela que relata la infiltración como agente encubierto de un policía nacional para tratar de evitar que una célula yihadista cometida en España un ataque múltiple como el que sufrió París en noviembre de 2015.

En el libro, Sanjuán cuenta con detalles cómo se prepara un policía nacional para hacerse pasar por un traficante de armas, y también para poder reaccionar a todo tipo de situaciones límite. Esa preparación incluye pruebas propias de unidades operativas de inteligencia, para obtener información de fuentes humanas, y también una etapa de endurecimiento físico y psicológico extremo en la base del Grupo Especial de Operaciones (GEO) en Guadalajara.

Si bien el libro se centra en la figura del agente encubierto y su infiltración en el crimen organizado, también da pinceladas de todos los preparativos que realizan otros agentes la Comisaría General de Información y de la Brigada Provincial de Información de Madrid para garantizar la cobertura del infiltrado.

Se trata de elaborar con todo detalle la leyenda, la biografía de la nueva identidad que asume el agente encubierto, así como de vigilar y proteger de forma invisible al infiltrado. Eso supone movilizar a un gran número de agentes operativos, así como dedicar largo tiempo a preparar esa cobertura.

“La Policía Nacional, el Centro Nacional de Inteligencia y la Guardia Civil son los mejores preparando coberturas”, a nivel de otros servicios antiterroristas del mundo, asegura Sanjuán, que ha intervenido en operaciones con agentes encubiertos como la que se cuenta en el libro.

El presupuesto disponible limita en ocasiones las posibilidades de la operación encubierta, si bien, asegura este inspector jefe, los agentes españoles suplen esa carencia con profesionalidad.

La importancia de la cobertura

La principal amenaza que pende sobre el infiltrado o el agente encubierto es la incertidumbre: no saber qué va a pasar, cómo van a reaccionar las personas ante las que se presenta con su identidad falsa para obtener información, para vigilarles o para tratar de abortar un delito; qué le van a pedir, a qué pruebas le van a someter, a qué peligros se va a tener que exponer.

Para eso es clave la preparación previa, y el equipo de cobertura que participa en la operación. Se trata de evitar cabos sueltos, y que toda la historia del agente encubierto sea coherente y no haga sospechar a los terroristas o a los narcotraficantes, por ejemplo, que quien se sienta a su mesa para venderles armas o droga es en realidad un policía.

Sanjuán pone un ejemplo. Si el infiltrado se marcha de una reunión diciendo que va a visitar a un familiar en una residencia de ancianos, puede que en el siguiente encuentro el mafioso le pida el nombre de esa residencia, o incluso le haga llamar, en su presencia, a ese familiar, para tratar de pillarle si era una excusa falsa. La cobertura incluye tener previstas todas esas respuestas, incluso poder desviar esa llamada a un número en el que alguien se haga pasar por el supuesto familiar del infiltrado.

Agentes encubiertos virtuales

El autor de ‘Operación Protector’ asegura que una figura fundamental en la lucha contra el terrorismo yihadista es la del agente encubierto virtual.

 

Los servicios de información cuentan con policías o guardias civiles dedicados a “rastrear” los foros y canales del extremismo islámico en Internet, para tratar así de contactar con potenciales terroristas, que o bien distribuyen propaganda yihadista y animan a otros a atentar, o bien ellos mismos coquetean con la idea de cometer un atentado, y dan pasos para ello.

En numerosas ocasiones, los agentes encubiertos virtuales, que se hacen pasar por islamistas radicales, tienen que dar el paso y convertirse en agentes encubiertos “físicos” para tirar del hilo de su relación con otros potenciales yihadistas.

La diferencia entre el infiltrado y el agente encubierto es el delito y la intervención judicial. Los diferentes servicios de información en España tienen personas infiltradas en diferentes ambientes, grupos y organizaciones sobre los que se requiere obtener información.

Cuando un infiltrado detecta que en los círculos en los que se mueve se prepara la comisión de un delito, se da aviso a la autoridad judicial. Un juez y un fiscal de la Audiencia Nacional pueden autorizar a ese infiltrado a convertirse en agente encubierto, lo que le permite participar en esas redes delictivas, con objeto de destaparlas y poder proceder a la detención de los delincuentes y además, si es posible, abortar el delito antes de que se cometa un atentado, un asesinato, una gran operación de entrada de droga en España...

‘Operación Protector’ muestra también la tensión a la que se somete el “manipulador”: el policía que elige al infiltrado, y con el que contacta durante su infiltración para darle cuenta de sus avances, de la información que obtiene... Tal y como se ve en el libro, debe manejar “una presión brutal” y doble, entre los mandos superiores que le piden resultados, por un lado; y el infiltrado o agente encubierto, por otro lado, cuya seguridad también le supone una preocupación constante.

Libro 'Operación Protector'.

Redada en Alemania
                               

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