Seguridad

Tres nuevas lanchas de patrulla para el Servicio Marítimo de los Mossos d’Esquadra

La Cap de Creus, la Neptú II y la Thalassa son las nuevas embarcaciones de la Policía autonómica de Cataluña

Imagen de la nueva embarcación 'Cap de Creus' de los Mossos d'Esquadra.
photo_camera Imagen de la nueva embarcación 'Cap de Creus' de los Mossos d'Esquadra.

Una nueva lancha de patrulla conocida como Cap de Creus es la última adquisición del Servicio Marítimo del Cuerpo de los Mossos d'Esquadra, la Policía autonómica de Cataluña. El Servicio de la Policía que se encarga de desarrollar su actividad en el litoral catalán y en su espacio marítimo y portuario, comenzó como un proyecto impulsado a finales del año 2019. Ahora ya cuenta con cinco navíos.

La Cap de Creus es una de las tres últimas embarcaciones que han sido adquiridas por la Policía Marítima, y ya se ha desplegado en el puerto de Palamós (Gerona). Se espera que otras dos nuevas naves, ya adquiridas, empiecen a operar en los próximos días: la Neptú II, en Vilanova i La Geltrú (Barcelona), y la Thalassa, en Atmella de Mar (Tarragona).

Esta nave cuenta con 12 metros de eslora y dos motores. Además, la Cap de Creus tiene un casco hidrodinámico y está dotada con un dron que permite incrementar la vigilancia. Puede mantener una velocidad de crucero de unos 40 nudos, y si es necesario podría llegar hasta los 50 nudos de velocidad máxima gracias a los 700 caballos de sus dos propulsores fueraborda. Tiene una autonomía aproximada de 400 millas náuticas y un sistema ROV sumergible. Usualmente estará tripulada por dos o tres personas, teniendo aún una capacidad de hasta seis tripulantes.

Este novedoso cuerpo de la Policía Marítima depende de la Comisaría General de Movilidad y se encarga de velar por la seguridad en las aguas de Cataluña. Sus tareas a acometer van desde la vigilancia, patrulla y control de las aguas marítimas para prevenir que se cometan delitos o infracciones administrativas; la protección, auxilio e información a los usuarios de instalaciones portuarias y el auxilio y apoyo a personas y embarcaciones que lo necesiten; la denuncia de infracciones administrativas en el entorno de la reglamentación náutica; la inspección y control de entornos naturales marítimos y la persecución de las actividades que atenten contra la normativa medioambiental, además de otras que se corresponden con una estrategia centrada en la proximidad y el servicio a la ciudadanía.

Según comentó el jefe de los Mossos d'Esquadra, Pere Ferrer, el pasado mes de agosto, el trabajo marítimo de la policía catalana está coordinado con otros cuerpos operativos como los Bomberos de la Generalitat, los Agents Rurals, las policías locales y los cuerpos y fuerzas de seguridad marítima.

Este despliegue, según añadió, se ha propuesto "para ejercer nuestras propias competencias y responsabilidades con la cooperación recíproca con otros cuerpos operativos". Ferrer aseguró que este nuevo "despliegue policial se impulsa para sumar". "Así serviremos mejor a la ciudadanía de Catalunya", puntualizó cuando se adquiría la Cap de Creus.

El crecimiento de este nuevo equipo de la Policía Marítima se nutre de convocatorias de plazas. En 2020 la convocatoria reunió a más de cuatrocientos candidatos para formar parte de este equipo. Los seleccionados deben realizar el Curso de Intervención en el Medio Marítimo, que consta de una carga lectiva de cerca de 1000 horas.

 

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