Descartada la alerta por coronavirus de los policías de La Junquera que interceptaron a un nepalí con posibles síntomas

Las pruebas posteriores indican que no está contagiado de la enfermedad. Agentes de la Brigada de Respuesta a la Inmigración Clandestina habían detectado a cuatro sin papeles en el tren que se dirigía de Marsella a Barcelona y los llevaron a comisaría

Estación de Figueres-Vilafant (Gerona).

“Posible contagio por coronavirus”: así se califica el hecho descrito en un aviso con el que la Policía Nacional da cuenta del contacto de varios agentes de la Unidad de Extranjería y Documentación de La Junquera (Gerona) con tres extranjeros que trataban de entrar en España en tren y que, al menos en un caso, presentó síntomas compatibles con el coronavirus con origen en Wuhan (China).

Un portavoz oficial de la Dirección General de Policía ha confirmado este jueves 27 a primera hora de la mañana que, tras hacer las autoridades francesas un examen médico, finalmente se ha descartado que esos inmigrantes portaran el virus.

Todo se ha quedado, por tanto, en una falsa alarma que sin embargo activó el protocolo de la Policía ante la sospecha de un posible contagio.

Confidencial Digital ha podido saber, por fuentes policiales, que este miércoles 26 de febrero, por la mañana, varios policías de la Brigada de Respuesta a la Inmigración Clandestina (BRIC) identificaron a tres nepalíes y un maliense que llegaron a la estación de Figueras-Vilafant (Gerona) en un tren de la línea Marsella-Barcelona.

Se trata de un trayecto muy vigilado por las Fuerzas de Seguridad españolas. Tal y como se contó hace años en estas páginas, la Policía Nacional suele peinar los trenes que llegan por Portbou y Figueras desde Francia. El objetivo es detectar inmigrantes ilegales que se mueven por Europa, pero sobre todo, evitar que entren en España terroristas yihadistas.

La Policía fue a acometer con estos cuatro extranjeros la readmisión activa, una forma de frenar la entrada de inmigrantes extracomunitarios sin papeles por vía terrestre en España, en puntos fronterizos con otros países de la UE, como Francia y Portugal.

Al menos uno de ellos, un hombre nepalí de 32 años, presentaba entonces “sintomatología compatible con coronavirus”. De ahí que se activara el protocolo para avisar del contacto de este posible enfermo con coronavirus con al menos siete policías nacionales.

Los afectados son dos agentes y un subinspector de la Brigada de Respuesta a la Inmigración Clandestina (BRIC), que fueron quienes interceptaron a los cuatro extranjeros en la estación de Figueras-Vilafant; y tres agentes y un oficial de la Unidad de Extranjería y Documentación de la comisaría de La Junquera.

Fuentes policiales conocedoras del caso apuntan que este miércoles ninguno de estos policías nacionales presentaba ningún síntoma, y dieron negativo en las pruebas que se les realizaron. Pero hay que tener en cuenta que, en caso de un eventual contagio, no suelen darse positivos hasta unos diez o quince días después.

Lo que se hace en estos casos, y así se hizo en este, es enviar a al menos siete policías nacionales a sus casas, para que restrinjan sus movimientos y contactos personales y pasen unos días hasta que se constate si el contacto que tuvieron con tres nepalíes, uno de ellos con síntomas, y un maliense, les ha dejado como consecuencia el contagio de coronavirus.

El resto del personal de las dependencias policiales recibió el aviso de que también deben adoptar medidas de precaución por el virus.

Sin embargo, las pruebas médicas en profundidad que realizaron las autoridades francesas permitieron concluir que ni el nepalí que parecía presentar síntomas, ni el resto de los inmigrantes readmitidos sufre coronavirus, ni siquiera la sintomatología propia de la enfermedad, pese a las sospechas iniciales.

Así lo ha comunicado la Policía Nacional francesa a la española. De hecho, los tres nepalíes y el maliense disfrutan ya de libertad de movimientos en Francia.

Por parte española, los agentes que fueron enviados a su casa por precaución podrán volver ya a su puesto de trabajo. Fuentes de la Dirección General de Policía destacan que se puso en marcha en protocolo de forma satisfactoria y se actuó con rapidez para evitar cualquier posible desiminación del virus.

Los agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil en los puntos fronterizos (pasos, vallas, aeropuertos, puertos, estaciones...) son uno de los colectivos más expuestos por la llegada de extranjeros, y por eso llevan semanas reclamando protocolos y medios de protección para evitar contagiarse de coronavirus.