Seguridad

No hay tregua con las mascarillas. Oleada de multas por toda España el primer día de uso obligatorio

Las autonomías han endurecido los controles policiales y han pasado directamente a imponer sanciones porque consideran que la población ya debe conocer la norma

Un guardia civil reparte mascarillas.
photo_cameraUn guardia civil reparte mascarillas.

Los más de cien rebrotes de coronavirus detectados en toda España han provocado que algunas comunidades autónomas hayan endurecido las medidas de prevención, decretando el uso obligatorio de mascarillas en todo momento. Esto es, aún cuando se pueda mantener la distancia social de 1,5 metros. Y no se ha dado tregua con las multas.

Andalucía se unió el pasado lunes a la obligatoriedad de llevar mascarilla y ya son 12 las regiones que lo contemplan, si no en todo su territorio, sí en parte. Cataluña, Baleares, Extremadura, Galicia, La Rioja, Murcia, Andalucía y País Vasco, que lo estipuló el 8 de julio para la localidad de Ordizia como respuesta al brote que se registró.

Desde el martes también Aragón y a lo largo de la semana se sumarán Asturias, Cantabria y Navarra.

Multas desde el primer día obligatorio

Según ha podido constatar Confidencial Digital por fuentes en varias autonomías, los agentes de la autoridad no están concediendo esta vez unos días de gracia hasta que el conjunto de la población tenga conocimiento de la nueva normativa. “Al principio se hacía pedagogía y se recordaba que la mascarilla es obligatoria”, recuerdan.

Transcurridas varias semanas desde que se impuso la mascarilla obligatoria en todo el país, la vuelta de tuerca aplicada ahora por varias comunidades autónomas ha conducido de inmediato a las sanciones en caso de incumplimiento. Se han impuesto multas desde el primer día de uso obligatorio. En algunos casos, se habla de una verdadera “oleada”.

Los agentes han recibido instrucciones de disminuir tanto las advertencias como los requerimientos y aumentar el número de denuncias a aquellos que pretendan alegar desconocimiento de la norma o se muestren insolidarios en su uso.

Se tiene en cuenta que en la vía pública se dan en ocasiones “situaciones escandalosas de aglomeraciones que pueden favorecer el contagio”. La Policía centrará las sanciones en el comportamiento de esos infractores sin protección alguna, especialmente los fines de semana.

En cambio, no se pasa por alto que hasta ahora el concepto de “no poder mantener la distancia de seguridad”, que se había fijado como el criterio para que la mascarilla fuera obligatoria en el espacio público, “a veces podía ser subjetivo”. Unas dudas que ahora no surgen porque es de uso obligado aunque se cumpla la distancia de seguridad.

Ante el aumento de los contagios

Además, como no todo el mundo está respetando la distancia de seguridad ni el uso de la mascarilla -muchos la llevan en el cuello o por debajo de la nariz- y ante los confinamientos en Cataluña, la vuelta a la fase 2 “flexibilizada” en Zaragoza y Huesca y el repunte de los contagios, la mayoría de autonomías han dado un paso más: imponer multas de 100 euros por incumplimiento.

La orden de Sanidad también contemplaba sanciones de hasta 600 euros, pero siempre después de apelar a la función pedagógica y la voluntad del ciudadano, y solo cuando éste se negara a cumplir con las instrucciones policiales, lo que conllevaría desobediencia y permitiría la multa por la Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana.

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