Seguridad

La última muerte de un guardia civil de Tráfico provoca una ‘bronca’ del jefe de la Agrupación

El general envió un mensaje a los responsables de sector en toda España: “Nuestra implicación en evitar la siniestralidad propia dista mucho de ser la adecuada”

Guardia Civil de Tráfico en moto.
photo_cameraGuardia Civil de Tráfico en moto.

La Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil perdió la semana pasada a un agente en accidente en acto de servicio. El oficial Óscar David Meiriño se dirigía en moto a atender un accidente cuando chocó frontalmente con un camión en la N-330 a la altura de Zuera (Zaragoza).

Este fallecimiento provocó muestras de condolencias oficiales de la Dirección General de la Guardia Civil y de muchos compañeros de Tráfico y de otras unidades del cuerpo.

Confidencial Digital ha podido saber también que, a raíz de este accidente mortal en el que murió uno de sus efectivos, el jefe de la Agrupación de Tráfico envió un mensaje a todos los jefes de sector de la agrupación en España, para que a su vez la hicieran llegar a los jefes de subsector y de destacamento.

El mensaje incluía una reflexión personal del general jefe y un toque de atención, o más bien una ‘bronca’: al menos así lo han entendido miembros de la unidad, que se han indignado con lo que ven como un aviso de posibles consecuencias disciplinarias por los accidentes.

“Esas muertes eran evitables”

“Hemos de lamentar, y no dejamos de hacerlo, el fallecimiento del GC del DTT de Zaragoza Óscar David Meiriño Marteles. Hasta hace unos días nos lamentábamos de la muerte del GC del DTT de Ciudad Rodrigo José Antonio Salicio García. Y con anterioridad el lamento lo fue por el GC del DTT de Algeciras Fermín Cabeza González. Y así hasta llegar al primer fallecido de la Agrupación de Tráfico”, comienza el texto remitido por el general de Divisón Ramón Rueda.

De esa recopilación de los últimos fallecimientos, el máximo responsable de la Agrupación de Tráfico indica: “No sé qué pensaréis vosotros. Yo lo tengo claro: todas estas muertes eran ¡EVITABLES!”.

Si sigue así, se exigirán “responsabilidades”

El jefe de Tráfico de la Guardia Civil explica en su mensaje que si ya la Dirección General de Tráfico ha mostrado su preocupación por el notorio incremento de siniestralidad mortal que se viene produciendo, “lamentablemente, nosotros hemos aportado ‘nuestro granito de arena’, pero no puedo olvidarme de aquella otra siniestralidad propia donde el resultado no ha sido mortal y que también se ha disparado”.

A cuenta de los otros accidentes sin resultado de muerte que vienen sufriendo los miembros de la Agrupación de Tráfico, el general jefe lanza su aviso: “Si la situación continúa por estos derroteros será el momento de exigir responsabilidades”.

Admite que sabe “que no es la solución”, pero añade un reproche: “Tengo la ligera impresión de que nuestra implicación en evitar la siniestralidad propia dista mucho de ser la adecuada. Que cada uno reflexione sobre su caso personal”.

Termina su “reflexión” pidiendo a los jefes de sector (en cada comunidad autónoma) que la asuman con interés, “porque no es posible continuar por este camino de muerte que nunca, como en el caso de hoy, debimos aceptar como inevitable: ‘son gajes del oficio’ hemos dicho, o pensado, en alguna ocasión”.

Polémica e indignación

Fuentes internas de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil aseguran a ECD que esta carta ha levantado una fuerte polémica.

Tras llegar a los jefes de sector, de ahí a los de subsector y destacamento, terminó circulando prácticamente entre todos los efectivos de la unidad, y un buen número se indignaron ante lo que interpretaron como un aviso de que para atajar el alto número de accidentes se tendrían que empezar a imponer expedientes disciplinarios a los afectados.

Se basaban en esa frase de que “si la situación continúa por estos derroteros será el momento de exigir responsabilidades”.

Fue muy crítico con este mensaje, por ejemplo, el ingeniero experto en Seguridad Vial Juanjo Alba, que en un artículo en su blog recogió algunas frases del general jefe de la agrupación. Hacía esa misma interpretación que muchos agentes:

-- “La idea suena terrorífica: si la accidentabilidad no decae -a sabiendas de que no es la solución- exigirá responsabilidades. Uno se queda sin palabras.

Para enfrentarse con perfil técnico a un problema de siniestrabilidad resulta imperativo realizar una investigación detallada de los accidentes a los efectos de conocer sus causas. Hay que saber si detrás de esos accidentes subyacen problemas de equipamiento, formación, fatiga psíquica o física, etc. Esto es un concepto elemental. Sería algo así como la «educación primaria» de la investigación de accidentes de tráfico. Deduzco, por tanto, que el General Jefe de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil no posee un perfil técnico en esta materia”.​

El general: aviso a los jefes

ECD se puso en contacto con el general jefe de la Agrupación de Tráfico para recabar su versión sobre esta polémica. El general de División Ramón Rueda indica, en primer lugar, que se trata de un mensaje que no debería haber salido del círculo de destinatarios, los jefes de sector, subsector y destacamento.

En todo caso, precisa que ese aviso no va dirigido a los motoristas que sufren el accidente, sino más bien a los responsables de las unidades: “En un accidente puede tener responsabilidad quien lo sufre, pueden tener responsabilidad los compañeros que le acompañan, y también puede tenerla quien orden el servicio”, los jefes de unidades, que considera que son responsables en gran medida de la integridad física de sus hombres.

De hecho, explica que las “informaciones verbales” que se abren para averiguar las causas de un accidente de un guardia civil de Tráfico en la inmensa mayoría de los casos no se detecta que hubiera ningún tipo de responsabilidad por parte del agente accidentado.

Pero sí subraya que todos los miembros de la agrupación deben poner un empeño especial para evitar verse implicados en accidentes, precisamente cuando patrullan o cuando se dirigen a atender a conductores que han sufrido siniestros.

Este general lamenta que en los últimos tiempos la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil ha experimentado un incremento sensible de accidentes de agentes que circulan, sobre todo, en motocicleta por las carreteras españolas.

Las investigaciones “distan de ser objetivas”

En su carta, el general jefe de los guardias civiles de Tráfico se preguntaba: “¿Tiene sentido fallecer, o resultar herido, yendo a prestar atención a un siniestro vial con daños materiales, atender una retención por amplia que sea, o llevar a cabo una persecución? Creo que no”.

Y apuntaba, en otro reproche, que “luego vienen las informaciones verbales cuya confección dista mucho de ser objetiva. A los hechos me remito y alguno de vosotros lo habéis podido apreciar en los correos que os he remitido a propósito de mi disconformidad con la valoración final de aquéllas”.

Cabe señalar de nuevo que este mensaje iba dirigido a jefes de sector, que debían rebotarlo a jefes de subsector y de destacamento. Las informaciones verbales son las investigaciones internas con las que se tratan de esclarecer los accidentes, para saber qué ha fallado.

Replantear la motocicleta

Más allá de esta polémica sobre el mensaje del general jefe de la Agrupación de Tráfico, lo cierto es que muchos guardias civiles han expresado estos días su inquietud por la frecuencia con que se producen accidentes mortales de miembros de la unidad, a raíz de la muerte de Óscar David Meiriño en una carretera de la provincia de Zaragoza.

Hay quien, por ejemplo, empieza a poner en cuestión el propio modelo de funcionamiento la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, basado en coches pero también en motocicletas.

Un guardia Civil, Josema Vallejo, explicó sus ideas sobre este asunto en un hilo en Twitter en el que señalaba que “en los inicios de la ATGC, el uso de la motocicleta estaba más que justificado. Aún hoy lo está. Todos sabemos que es útil en retenciones, cortes rápidos de vía, regulaciones complejas...”.

Pero ahora considera que “debemos empezar a pensar si esa utilidad, justifica las lesiones y vidas perdidas. En la era de la videovigilancia, los drones, helicopteros, radares última generación, vehículos camuflados, etc. debemos empezar a repensar el uso de la motocicleta como herramienta de trabajo fundamental”.

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