Te lo aclaro

Marruecos y Aznar: historia de una mala relación

De la Transición a nuestros días, Aznar ha sido el jefe de gobierno español que ha recibido un trato más hostil por parte de la administración y la prensa de Marruecos. Todo comenzó mucho antes del desmentido sobre el embarazo de Rachida Dati.

-         El perfil personal de José María Aznar no ha sido nunca el del maurófilo, figura común entre la izquierda española, ante todo la andaluza, y también una buena parte de la derecha; también, o especialmente, de la de origen franquista.

-         Con todo, la acción política de los gobiernos de Aznar en lo concerniente a Marruecos fue en principio un afán consciente de superación de los prejuicios personales del propio Aznar. La administración y la diplomacia española jamás compartió estos prejuicios y Aznar pasó al pleno convencimiento personal de la importancia de tener una relación cooperativa con Marruecos. 

-         Pese a los propósitos del Gobierno, tanto la prensa de izquierdas española como la prensa marroquí, prejuzgaron a Aznar desde el primer momento como antimarroquí. Aun así, el primer quinquenio de su gobierno transcurrió en una situación de cooperación y normalidad, incluso para la sorpresa de ambos países.

-         Grosso modo, sin embargo, puede resumirse que, al final del Gobierno Aznar, la percepción de Aznar era de ‘traición’ por parte de los marroquíes, en tanto que el Majzén, la poderosa corte que rodea al sultán Mohamed VI, mostraba su irritación por la ‘falta de confianza’ de España hacia Marruecos.

-         También en términos generales, para una mejor comprensión de las constancias de la relación bilateral, pueden recogerse los postulados básicos de la política exterior española en lo que respecta a Marruecos: 1) Las relaciones con Marruecos son siempre el manejo de una crisis, y 2) España tiene la desventaja de cambiar cada cuatro años de política hacia Marruecos en cambio que Marruecos tiene la continuidad estratégica que le asegura un monarca vitalicio.

-         Uno de los principales problemas habidos entre cancillerías en la época Aznar fue la hipersensibilidad marroquí hacia lo publicado en la prensa española, sobre todo en periódicos como La Razón. La actitud de la administración española consistía en explicar que el gobierno no controla a la prensa, explicación que nunca satisfizo a Marruecos.

-         El comienzo real de la crisis vino en abril de 2001, cuando Marruecos no quiso renovar las licencias de pesca de los pesqueros europeos, principalmente españoles, en aguas del reino alauí. Aznar comentó en el programa de Luis del Olmo que 'España ha hecho gestos muy claros en relación con Marruecos, que en este momento sería muy difícil que pueda repetir, como la condonación de la deuda y el desarrollo de infraestructuras'.

-         Asimismo, el presidente afirmó que 'nadie puede pensar que (...) esto no produzca consecuencias sobre la relación entre Marruecos y España’.

-         Marruecos interpretó estas declaraciones, que desesperaron a la diplomacia española, como una amenaza.

-         El rey Mohamed VI llegaría a definir así la situación en una entrevista en prensa: ‘nuestra relaciones se deterioraron bruscamente entre abril y octubre de 2001. Entonces recogimos (…) declaraciones (…) francamente hostiles a la política, la economía y la seguridad de Marruecos. En octubre de 2001, Marruecos llamó a consultas a su embajador en Madrid.

-         Mohamed Benaisa, ministro de Exteriores de Mohamed VI en esos años, y hombre tutelado por el muy poderoso y muy antiespañol Taieb Fassi-Fihri, llegó a declarar que ‘España no respeta a Marruecos ni a sus instituciones’.

-         En lo que respecta a la crisis del Perejil, Mohamed VI acusaría a Aznar, después de varios años, de haber sido ‘más franquista que Franco’ en la defensa del islote.

-         El propio monarca resumiría así su percepción de Aznar: ‘las relaciones podrían haber sido mejores. No guardo un buen recuerdo (…) lo ocurrido ensombreció nuestras relaciones. Yo me sentí profundamente decepcionado por la falta de confianza (de Aznar) hacia Marruecos’.

-         Tras los atentados del once de marzo, el rey de Marruecos mostró su comprensión por ‘la desconfianza’ que la imagen del país rifeño podía causar en la opinión pública española tras las bombas. Al mismo tiempo, agradeció la falta de represalias.

-         Sin embargo, la alusión de Aznar a Marruecos en la Comisión de Investigación del 11-M volvió a encender las iras en el país vecino.

-         Por oposición a la política socialista actual, promarroquí, en el conflicto del Sahara Occidental, la administración de Aznar no se alineó con ninguna de las partes, decepcionando así las expectativas marroquíes. Pese a todo, una diferencia con la política actual es que las reuniones bilaterales han sido prácticamente suspendidas (delimitación de aguas, por ejemplo) en tanto que estaban mucho más activas bajo Aznar.

-         La reciente atribución de la paternidad del nasciturus de Rachida Dati, ministra francesa de origen magrebí, por parte de un periódico marroquí, L’observateur, colmó la paciencia de Aznar, quien utilizó a FAES para comunicar que ejercitaría ante los tribunales su derecho a la defensa.

-         L’Observateur, curiosamente, no ha sido de la prensa más combativa o más antiespañola en estos últimos años. La web, con fama de seriedad y solvencia informativa, está controlada por Ahmed Charai, poderoso hombre de negocios alineado con el Majzén. Curiosamente también, Charai y su publicación son proamericanos y de estirpe liberal-conservadora, pero nunca hasta ahora habían estado en la línea belicosamente antiespañola del diario Aujourd’hui le Maroc o la más moderada de Le Matin.

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