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¿Sacar guardias civiles a las carreteras disminuye los accidentes de tráfico?

Guardia Civil.
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El fin de semana pasado 19 personas fallecieron en carretera.

A principios de julio ya habían muerto 504 personas en accidentes en carreteras interurbanas y 191 de ellas, casi un 40 %, formaban parte de colectivos vulnerables: peatones, motoristas o ciclistas.

El 28 de junio comenzó la operación salida de verano, un dispositivo especial que se lleva a cabo todos los años y que este durará hasta el 1 de septiembre. Se prevé que, en estos dos meses, se desplacen un total de 90 millones de personas.

Este verano se han incrementado en 20 los radares y 300 los efectivos que han salido a las carreteras.

Pero, ¿el aumento de efectivos de la Guardia Civil ayuda a prevenir accidentes?

Desde la Asociación Andaluza de Empresarios del Transporte Escolar y Discrecional en Autobús valoran como "muy positiva" la presencia de la Guardia Civil de Tráfico, ya que consideran que ayuda a prevenir los accidentes. Señalan que los conductores, al ver a los efectivos en carretera, extreman el cumplimiento de las normas de tráfico.

Esta misma es la perspectiva de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), que considera que la presencia de agentes contribuye a la prevención de siniestros, ya que crean una sensación de necesidad de control en los usuarios de carretera.

Un estudio de la Fundación Mapfre de 2017 reveló que existe "una evidencia de que una intensificación de la supervisión policial (tanto medios humanos como automáticos) contribuye a una reducción tanto de los accidentes de tráfico como del nivel y la gravedad de las infracciones cometidas".

Concretamente, el estudio asegura que un incremento del 10 % en el número de efectivos o vehículos reduce el número de víctimas mortales en carretera en un 5,3 % anual.

Desde la AUGC destacan, sin embargo, la falta de efectivos destinados a prestar servicio de vigilancia en carreteras y exigen a Tráfico un aumento de la presencia de patrullas. Además, destacan, que para hacer efectiva esta labor de prevención, deben aumentarse el número de patrullas uniformadas, con distintivos de la Guardia Civil y no tanto con vehículos comerciales, que no causan efecto alguno en el ciudadano.

En el estudio de la Fundación Mapfre se desprende, sin embargo, que un aumento indiscriminado de la supervisión en carreteras puede que no sea "socialmente deseable ni económicamente rentable" ya que la cuantía y coste de los recursos necesarios para alcanzar ese elevado nivel de vigilancia puede que no se vean compensados suficientemente por la reducción de la siniestralidad vial.

Señala que hay otros factores que intervienen en los siniestros, además del riesgo inherente al propio desplazamiento, como la situación de las carreteras, la seguridad de los vehículos o el efecto de la publicidad vial.

Respecto a los controles de seguridad, como de alcoholemia y drogas, desde la AUGC sostienen la necesidad de una disminución de su duración y, sobre todo, de flexibilidad en la elección de los lugares, ya que los conductores están constantemente informador de los puntos en los que se realizan gracias a aplicaciones y páginas en internet.

Como efecto disuasorio para los conductores destacan también la señalización de los radares y controles de velocidad, sobre todo en tramos de concentración de siniestros y puntos negros.

Aluden también a la necesidad de intensificar la vigilancia en carreteras secundarias, vías donde se concentran el mayor número de fallecidos por siniestro.

Esta año, Tráfico ha apostado por los radares y ha asegurado que invertirá 1,6 millones de euros durante los próximos doce meses para mantener 412 puntos de radar que hay en las carreteras. La idea es analizar "de forma exhaustiva" el funcionamiento de 168 cinemómetros y 244 cabinas.

El director de la DGT, Pepe Navarro, señaló que, a pesar de que los fallecidos en lo que va de año se han reducido un 10 % respecto a 2018, se puede hacer "poca broma" con los datos. Señaló a principios del mes de julio que los siniestros son evitables y que "todos como sociedad tenemos una responsabilidad con los demás".

Podemos concluir, por tanto, que los profesionales que trabajan en carretera ven de forma positiva el aumento de efectivos por su efecto disuasorio y preventivo. 

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