Renting
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¿Qué diferencias existen entre el renting de coches y la financiación tradicional?

¿En qué consiste el renting?

Se trata de dos métodos distintos que permiten adquirir un vehículo, teniendo en cuenta que cada uno de ellos presenta unas características particulares y, sobre todo, diversos requisitos. Dependiendo de lo que se necesite, así convendrá mejor escoger entre uno u otro formato.

A lo largo de los años, la mayoría de las personas se enfrentan a un gran dilema, no es otra cosa que comprarse un coche. Lo cierto es que son muchos los que necesitan un vehículo propio para poder realizar las actividades de su vida diaria y es por ello que, en un momento determinado, se lanzan a adquirir un automóvil. Por supuesto, uno de los mayores problemas llegan cuando hay que hacer frente al pago del mismo ya que, la gran mayoría no cuenta con la liquidez suficiente en el mismo momento de la compra, para abonar la cantidad completa.

Es entonces cuando hay que pensar el método, a través del cual, habrá que financiar el vehículo y de esta manera, contar con un automóvil propio pudiendo hacer frente a los pagos de forma fraccionada. En este sentido, uno de los formatos que se ha vuelto más popular es el renting coches. Si bien es cierto hasta hace muy poco, este método era más habitual entre las empresas y los trabajadores autónomos, en la actualidad, teniendo en cuenta todas las prestaciones y ventajas que ofrece, cada vez es más frecuente que se decanten por el mismo los particulares.

¿En qué consiste el renting?

Es un método que permite alquilar uno o varios vehículos, durante un tiempo determinado, pudiendo hacer uso de él, como si fuera de propiedad. En este caso, el plazo que se suele establecer oscila entre los 15 y los 60 meses, aproximadamente, aunque lo normal es que los usuarios puedan tener a disposición el vehículo elegido durante cuatro años.

La gran particularidad del renting es que ofrece la posibilidad de contar con un vehículo, sin la necesidad de desembolsar una gran suma de dinero al comienzo de la operación de compra, puesto que el formato permite poder abonar los pagos, en cómodos plazos, generalmente de carácter mensual, y establecidos previamente en un contrato firmado por ambas partes.

Beneficios del renting

El renting se ha vuelto muy popular porque ofrece un gran número de ventajas a los usuarios, independientemente de que sean autónomos o particulares. De esta manera, hay que destacar que con este método, se contará con un seguro a todo riesgo. Además, se incluyen todo tipo de gestiones, puesto que es la compañía la que se encarga de realizar todo el papeleo. Asimismo, se añaden otros servicios como revisiones o vehículos de sustitución, en el caso de que fuera necesario, por lo que el usuario apenas tiene que hacer frente a pagos adicionales.

Finalmente, hay que decir que el renting permite que, una vez pasado el tiempo de cumplimiento de contrato, se pueda escoger otro vehículo para volver a llevar a cabo el mismo proceso, durante cuatro años más, con un automóvil nuevo con mejores prestaciones.

¿En qué se diferencia con la financiación tradicional?

Como ya se ha mencionado, el renting no es el único método por el que se puede hacer frente al pago de un vehículo, aunque sí es cierto que se ha vuelto uno de los formatos más populares. En este sentido, hay que decir que la financiación coche tradicional siempre está disponible, por lo que, en el caso de no poder realizar un renting o simplemente, no querer hacerlo, siempre queda la posibilidad de escoger el clásico método de financiación.

Hay que decir que, dependiendo del concesionario, este método puede contar con diversos nombres, aunque lo habitual es escoger entre dos tipos de financiación, o bien comprar el vehículo a partir de un crédito o, de otro modo, hacer con el tipo leasing.

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En el primer caso, la principal diferencia con respecto al renting es que el usuario pide un préstamo a una entidad financiera, entidad bancaria o incluso al propio concesionario. De esta forma, estas entidades son las que adelantan el dinero que corresponda y luego, el usuario le va pagando a las mismas con unos intereses añadidos, en algunos casos también se incluye comisiones.

Por su parte, el leasing, al que también se le conoce como tipo de financiación flexible, ofrece la posibilidad de establecer un periodo determinado para devolver parte del dinero que se le ha prestado, lo que se traduce en asumir cantidades mensuales más bajas. En el caso de que llegue el último plazo, el método permite poder devolver el vehículo, cambiarlo o abonar las cantidades que queden.

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