Gol de Maradona con la mano contra Inglaterra.
photo_cameraGol de Maradona con la mano contra Inglaterra.

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La manita de Dios no habría existido con el videoarbitraje

Meter goles con la mano son casualidades que, aunque seas Diego Armando Maradona en el mítico encuentro de Argentina ante Inglaterra en el Mundial de México, jamás habrían ocurrido con el sistema de videoarbitraje (VAR) que ha debutado -como un jugador más- en el pasado Mundial.

También el árbitro egipcio Gamal Al-Ghandour habría tenido difícil perjudicar con su parcialidad a equipos como España en el partido de cuartos disputado ante Corea del Sur, anfitriona del Mundial de 2002 junto a Japón. Ahí el egipcio no tuvo reparos en anular el tanto de Fernando Morientes. Italia también padeció su nefasto arbitraje en octavos. Definitivamente con el videoarbitraje los escándalos arbitrales han pasado a mejor vida.

Dicho esto, el VAR ha concluido su primer Mundial con honores. Lo cierto es que sus resultados no podían ser mejores. Según los datos de la Asociación Mundial de Fútbol, la tasa de aciertos fue del 99,3 %, en comparación con el 95,7 % de los registrados en Brasil en 2014.

Si echamos un vistazo al número de penaltis, observaremos cómo las cifras son de récord. Acabamos de despedirnos del Mundial con el número de penalties más alto de la historia. Un total de 29, 11 de los cuales fueron confirmados por el VAR. Mientras que en el Mundial de Brasil se registraron 14 penaltis. ¿Qué es lo que ha pasado? Ha pasado el VAR, el ojo que todo lo ve y lo pita.

Este incremento se explica en gran medida por la presencia de las cámaras, pues se detectan muchas jugadas que antes pasaban inadvertidas. De esta manera, cuando el VAR alerta al árbitro sobre una posible infracción en el juego, éste revisa la acción y en ocasiones acaba decretando la pena máxima.

¿Y a qué equipos acabaron beneficiando estos penaltis? Inglaterra y la campeona, Francia, fueron las más agraciadas. Esta última, sin ir más lejos, aprovechó tres de estas ocasiones para marcar.

Pasada la cita mundialista, muchos vuelven a pensar en clave europea y reclaman la llegada del VAR a la Liga de Campeones, algo que por ahora no se contempla hasta dentro de dos temporadas. El presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, ya dejó clara su postura en febrero. A su juicio, todavía existe una ‘gran confusión’ en torno a su uso, pues los árbitros y asistentes carecen de la formación necesaria para manejar el protocolo del VAR.

De hecho, se precisan multitud de horas en el simulador, además de sesiones teóricas, entre otras capacidades, para aprender los entresijos del videoarbitraje. Por lo tanto, la decisión de su posible incorporación se ha aplazado hasta la temporada 2019/2020. Tienen tiempo para empezar a clavar los codos.