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Nuevos vacíos legales: ¿cómo actúa la justicia cuando debe elegir entre un robot y un humano?

¿Qué sucede cuando una empresa despide a un empleado para reemplazarlo por un bot?

Los robots cada vez realizan más actividades que antes hacían los humanos, desde chatear con clientes hasta tomar decisiones financieras. Pero ¿qué sucede cuando una empresa despide a un empleado para reemplazarlo por un bot

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La tecnología transforma todos los aspectos de la sociedad, incluido los laborales, desde que el ser humano es ser humano. Hoy en día, sin embargo, por la velocidad exponencial de las transformaciones tecnológicas en la era digital, estos cambios son abruptos y a veces generan situaciones imprevistas en el campo del derecho laboral.

Así, cada día hay más empleos que, por sus características, ya no requieren de la presencia de un ser humano, sino que pueden ser realizados por bots. ¿Qué son los bots? Lejos de tratarse de inteligencias artificiales, los bots pueden ser simples líneas de código que realizan una tarea de forma automática, sin descanso, sin paga, sin vacaciones, sin seguro médico. No es difícil ver por qué es una opción atractiva para los empleadores.

Algunos ejemplos son los bots de Google que recorren internet buscando información, o los chatbots que nos hablan desde redes sociales y sitios webs. Hay bots experimentales muy interesantes, como el bot programado por un ingeniero para detectar ediciones en Wikipedia desde ordenadores pertenecientes al Gobierno. Incluso hoy en día hay bots que ayudan a los inversionistas a tomar decisiones financieras: pueden ser programados para comprar y vender divisas o acciones ante ciertas circunstancias, con rapidez y sin tener en cuenta las emociones humanas. Por ejemplo, Bitcoin Evolution es un bot para el trading de criptomonedas, diseñado para que los inversores puedan realizar compras y ventas de forma automática tras realizar un análisis del mercado e identificar oportunidades.

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Nadie puede negar que estos avances de la tecnología nos hacen la vida más fácil, pero, como todo, también pueden tener un impacto negativo sobre algunos individuos, que la ley ayuda a regular en estos momentos de cambio tan intensos. Un claro ejemplo de esto es el caso que se vio hace tan solo unos días en Canarias, donde un juzgado declaró improcedente el despido de una empleada administrativa tras sustituirla con un robot. La mujer trabajaba para Lopesan Hotel Management SL realizando tareas contables, y fue despedida tras 13 años en su puesto.

La justicia, sin embargo, determinó que la empresa estaba actuando con la única excusa de reducir costes, por lo que deberán volver a contratarla o indemnizarla con una suma de dinero superior a los 28 000 euros, además de una indemnización de 863 euros por no darle preaviso.

Lejos de ser un caso aislado, datos de un estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) indican que hasta el 14 % de los empleos actuales podrían desaparecer a manos de robots y bots. Sin embargo, esto no significa que habrá necesariamente más personas en paro, sino que los empleos se transformarán y las personas pasarán a hacer actividades más creativas y significativas, en lugar de realizar tareas automáticas. Aún así, estos nuevos empleos requerirán de personas con un mayor nivel de cualificación para conservar sus empleos, según un informe de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC)en colaboración con el sindicato UGT y Randstad.

En otras palabras, en lugar de una desaparición de empleos, se da una sustitución de empleos. En el proceso, sin embargo, estamos viviendo un período transitorio en el que pueden darse casos como el de la contable de Canarias.

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En conclusión, podemos ver que, desde tareas administrativas hasta campañas políticas en redes sociales, los bots pueden hacer todo tipo de acciones. Según la OCDE, es necesario que se establezcan medidas políticas para proteger los derechos de los trabajadores. Sin embargo, mientras tanto, la justicia debe estar más atenta que nunca al funcionamiento de estas nuevas tecnologías y, sobre todo, debe poder identificar a los humanos que mueven las palancas detrás de ellas.

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