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Empleados de la empresa que reformó la sede del PP no tienen constancia de irregularidades en la facturas de las obras

MADRID, 16 (EUROPA PRESS)

Varios ex empleados de Unifica, empresa que realizó la reforma de la sede del PP, han descartado este martes ante el tribunal de la Audiencia Nacional que juzga el presunto pago de estas obras con dinero de la caja 'b' del partido tener constancia de que la facturación de dichas obras se hiciera de manera irregular.

La sesión octava del juicio se ha centrado en esclarecer el funcionamiento de Unifica, por lo que se ha llamado a declarar como testigos a tres empleados de la empresa en el momento de la reforma de la sede del PP, así como a dos trabajadores de Asociación Española de Normalización y Certificación (Aenor), para quien la misma mercantil realizó otras obras que están bajo sospecha.

Los primeros en comparecer han sido tres ex empleadas de Unifica, quienes han coincidido en explicar al tribunal que el acusado Gonzalo Urquijo se encargaba de la parte financiera y contable de la empresa mientras que su socia, también en el banquillo, Belén García, se dedicaba a la gestión del personal.

Asimismo, han indicado que Urquijo fue quien controló todo lo relacionado con las obras en el PP, mientras que García estaba más centrada en sus propios proyectos, por lo que nunca estuvo en el día a día de las obras del PP.

Así lo ha expuesto la que fuera jefa de obra de la reforma de la sede nacional de los 'populares', María Rey, que ha explicado que era ella la representante de Unifica que estaba de forma "casi perenne" en el edificio de la calle Génova para estar al tanto del desarrollo de las obras.

PÁEZ Y EL CUÑADO DE BÁRCENAS ESTABAN EN EL "DÍA A DÍA" DE LA REFORMA

Ha señalado que sus interlocutores en el PP eran el exgerente Cristóbal Páez (también acusado), y el entonces jefe de Seguridad del partido Antonio de la Fuente (cuñado de Bárcenas), quienes, según ha dicho, estaban en el "día a día" de las obras. Sobre el primero, ha apuntado que estaba más pendiente del "diseño y de cómo iban a quedar los espacios", mientras que el segundo era quien controlaba que todo lo pactado se llevaba a cabo.

Ha relatado que ella se encargaba de hacer los presupuestos en base a los gastos en proveedores y el coste de mano de obra, así como las certificaciones finales, que se elaboraban teniendo en cuenta todos estos costes más los trabajos finalmente realizados. No obstante, ha remarcado que ambos documentos podían ir variando hasta última hora.

 

Así, ante los numerosos documentos que le ha mostrado el fiscal Anticorrupción Antonio Romeral cuestionando la diferencia de importes entre unos presupuestos, certificaciones y facturas sobre una misma obra, la testigo ha dicho que es "posible" que eso ocurra, debido a ajustes de precio por "necesidades del cliente". Se podía hacer, por ejemplo, cambiando materiales o imputando gastos que podían estar pendiente, ha explicado.

En cualquier caso, Rey ha dicho que ella redactaba los presupuestos y certificaciones finales y que no los remitía al PP hasta que eran supervisados por su superior, la arquitecta Laura Montero --acusada sólo por las acusaciones populares--, que a su vez recibía el 'ok' definitivo de Urquijo. Por ello, ha indicado que es normal que haya varios borradores y modificaciones.

Preguntada sobre el extesorero del PP Luis Bárcenas, la jefa de obra ha dicho que le vio por la sede, pero nunca habló con él. Tampoco sabe si Gonzalo Urquijo se reunió con él en algún momento.

La segunda testigo ha sido Esther D'opazo, administrativa que se encargó de la certificación de Calidad y Medio Ambiente de Unifica, a quien se le han formulado preguntas para esclarecer si la empresa tuvo una contabilidad paralela. Así, ha respondido al fiscal Anticorrupción que nunca ha cobrado fuera de nómina.

CAJA PARA "PEQUEÑOS GASTOS"

También ha explicado que en la sede de Unifica había una caja con dinero metálico para hacer frente a "pequeños gastos", como taxis, compras de la oficina o compensar los gastos adelantados por los trabajadores y ha hecho referencia a que la empresa todos los años entregaba a sus empleados en un sobre las participaciones de Lotería de Navidad.

De este modo, lo manifestado por esta testigo coincide con la versión que manifestó Belén García durante su declaración como acusada, o con la de Gonzalo Urquijo cuando se le preguntó por la expresiones literales que plasmó en correos electrónicos como "dinero tipo b" o "sobres".

El que llevara la contabilidad de la empresa, Juan Rodríguez, también ha corroborado la existencia de una caja con dinero para afrontar este tipo de gastos y ha negado que alguna vez haya cobrado en 'b'. Este testigo ha explicado que, antes de ser despedido por "discrepancias" con la empresa, se encargó de hacer las facturas siempre poniendo el precio señalado en la "última hoja" de la certificación final.

Rodríguez ha apuntado que era Urquijo quien le daba la documentación necesaria para hacer las facturas y que las elaboraba en el mismo mes con fecha del mes en el que le "llegaban". Ha añadido que el jefe de Unifica nunca le dio instrucciones de cómo y cuándo facturar y que tampoco le comentó si recibió alguna cantidad del PP en negro.

Los otros dos testigos de este martes han sido dos trabajadores de Aenor que hicieron el seguimiento de las obras que Unifica hizo en una de sus sedes. Ambos han asegurado que nunca se pagó con dinero negro a la empresa de Urquijo y García y que si bajó el precio de lo inicialmente presupuestado fue porque no se pudo completar parte de la reforma del edificio, ya que no se pudo realizar el aparcamiento subterráneo que se quería hacer.

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