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La reforma laboral moviliza a Unidas Podemos para tratar de enterrar otra vez la vía de la 'geometría variable' de Cs

Como ocurrió en los primeros Presupuestos de la coalición, la prioridad de los morados es preservar el bloque de investidura

MADRID, 23 (EUROPA PRESS)

La necesidad de apoyos del Ejecutivo para convalidar la reforma laboral en el Congreso y la oferta de Cs de abrirse a votar a favor han despertado de nuevo el debate sobre la posibilidad de la geometría variable, una vía rechazada de plano Unidas Podemos que persigue de sacar adelante la norma exclusivamente desde el 'bloque de investidura'. Por tanto y al igual que ocurrió ya en los Presupuestos Generales de 2021, trata de enterrar de nuevo esa opción.

La nueva reforma, pactada entre el Ejecutivo y los agentes sociales, no satisface de momento a los aliados habituales del Gobierno, dado que Bildu, PNV y ERC han advertido de su negativa a avalarla sin modificaciones.

Muy duro se mostró el portavoz de los republicanos en el Congreso, Gabriel Rufián, que habló de "chantaje" en lugar de "negociación" y de crear un "frente común" contra del texto si persistía la actitud de no tocar "ni una coma". También señaló que ERC no está para respaldar "proyectos personales", en alusión a la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, mientras que su homólogo en el PNV, Aitor Esteban, condicionó su apoyo a que prevalezcan los convenios autonómicos.

Y en este escenario, Ciudadanos se ha afanado durante las últimas fechas en mostrar su disposición a apoyar el nuevo marco normativo pactado en el diálogo social, siempre y cuando no se cediera con las pretensiones de las fuerzas nacionalistas.

La oposición a esa posibilidad es total en el espacio confederal que buscan convencer, desde el diálogo comandado por Díaz en su proyecto más destacado, a aliados habituales del Ejecutivo desde el arco progresista y plurinacional, sobre todo a PNV, ERC y EH Bildu.

En las filas del socio minoritario de la coalición, los principales portavoces y ministros como Alberto Garzón e Irene Montero ya han resaltado a lo largo de esta semana la importancia de preservar la mayoría de investidura.

A su vez, el PSOE también da preferencia a la vía los socios pero también ha reclamado al PP que no rechace el marco consensuado con los agentes sociales y discrepa en la visión del ala morada respecto a Ciudadanos, pues sería "inexplicable" que grupos parlamentarios no la apoyaran, como apuntó la vicesecretaria general del PSOE, Adriana Lastra. El ministro de Presidencia, Félix Bolaños, aludió a "ensanchar mayorías" al ser la reforma un proyecto de país.

 

LA "TRAMPA" DE CS

Mientras, el presidente de Unidas Podemos, en el Congreso, Jaume Asens, se mostró muy gráfico a la hora de rechazar esta posibilidad: esa vía es una "trampa" y un "salvavidas" que no hay que usar, pues interpreta que los planes de la formación naranja no es apuntalar la nueva reforma laboral, sino "romper" y "torpedear" el bloque de investidura.

De hecho, habló de preservar el "patrimonio" que supone las actuales alianzas preferentes del Ejecutivo, que han ha costado armar pero que, como reconocen en el seno de Unidas Podemos, aporta estabilidad al Ejecutivo. De hecho, apuntan que si esa relación se deteriora, luego será "difícil" de reconstruir.

LA "DIRECCIÓN DE ESTADO" QUE PROCLAMÓ IGLESIAS Y CUAJÓ EN LOS PGE

Una mayoría que "dirección de Estado", como manifestó el exvicepresidente Pablo Iglesias cuando lideraba Unidas Podemos, que se consagró en los Presupuestos Generales de 2021, también en pleno debate sobre la posibilidad de recurrir al apoyo de Cs, que el PSOE no daba por descartado.

En ese momento, según recuerdan fuentes del espacio confederal, se abrió uno de los episodios de más tensión en la coalición sobre el rumbo a tomar en los apoyos parlamentarios, un "pulso" que se decantó del lado de los morados con ese bloque donde se ubica también formaciones como Más País y Compromís.

Esa mayoría, a ojos del ala minoritaria de la coalición, garantiza un alcance progresista a la acción ejecutiva y legislativa, además de ser clave para acometer la "agenda social" programada para la segunda parte de la legislatura.

Y es que restan por culminar otros proyectos que requieren de votos de estos aliados, como la derogación de la 'Ley Mordaza', la Ley de Vivienda, la normativa de Memoria Democrática y futuros proyectos como la reforma fiscal, objetivo prioritario para los morados en 2022 y sobre el que quieren también construir una mayoría con los socios prioritarios.

Por ahora, el espacio confederal ha llamado a preservar la "esencia" del texto y llama a explorar con los socios de investidura más avances en el futuro o consensos paralelos, como ha ocurrido en otros proyectos prioritarios. Eso sí, son conscientes de que Bildu, que tiene una presión sindical más diferenciada que el resto de formaciones, entraña su complejidad y hay más optimismo en el contado con otros socios preferentes.

De esta forma, los morados piensan que no es hora de "tacticismo", como apuntó Asens, y no conciben que grupos del arco progresista terminen posicionando su voto en el mismo sentido que Vox y el PP.

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