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El ‘culpable’ de que Íker Casillas siga en el banquillo del Real Madrid: Villiam Vecchi, entrenador de porteros de Ancelotti. El míster le ha dicho: “Se hará lo que tú digas”

A pesar de la salida de José Mourinho y la llegada de un nuevo míster, Íker Casillas no ha logrado recuperar la titularidad en la portería del Real Madrid. Y el máximo responsable de que Diego López siga protegiendo el marco merengue es Villiam Vecchi, el entrenador de guardametas de Carlo Ancelotti.

Casillas acumula ya siete meses en el banquillo del Real Madrid. Mourinho dejó como suplente al capitán del equipo merengue en diciembre del pasado año, en favor de Antonio Adán, y sigue sin ser el meta titular, como se volvió a comprobar el lunes, frente al Granada.

Mou fue acusado de valorar más su (mala) relación personal con el guardameta que su rendimiento deportivo, entre otras cosas porque la relación quedó rota desde el momento en el que el entonces entrenador del Madrid comenzó a ver en Casillas el filtrador de los problemas en el vestuario, como desveló El Confidencial Digital en enero de 2012.

Una fugaz entrada en la portería de Adán por causa de una sanción en su segundo partido, la lesión de muñeca de Íker y el posterior fichaje en enero de Diego López, junto con el buen papel que ha desempeñado hasta ahora, han consolidado a Casillas en el banquillo de los suplentes del Real Madrid. Un lugar que no ha abandonado a día de hoy.

Porteros altos y con buen juego de pies

Al igual que a José Mourinho, al entrenador de porteros Villiam Vecchi le gustan los guardametas que dominan el juego aéreo y sacan bien de puerta. Y este italiano, nacido hace 64 años en Scandiano, es quien aconseja a Ancelotti quién debe ser el portero en los equipos que él entrena.

Carlo Ancelotti confía plenamente en el ‘ojo clínico’ de su colaborador, y ha delegado en él la delicada decisión sobre quién debe ser el portero titular del Real Madrid. “Se hará lo que tú digas”, ha dicho a Vecchi. Y lo está cumpliendo.

Resulta llamativa su predilección por los guardametas de gran estatura, ya que Vecchi fue un portero que no alcanzaba el 1.80. Con sus 178 centímetros, pasó por las porterías de Milan, Cagliari, Como y SPAL, jugando 252 partidos.

Muchos años juntos

A ‘Carletto’ y a Vecchi les une una gran amistad, forjada a base de años y años de trabajo juntos. Se conocieron en la localidad de Reggio Emilia en 1995, donde Ancelotti inició su carrera como entrenador, al frente del modesto Reggiana.

 

Tras una exitosa temporada que culminó con el ascenso del equipo a la primera división italiana, ambos dieron el salto al Parma, donde Vecchi apostó fuerte por un joven guardameta espigado de 18 años y 1.92 metros de altura. Su nombre: Gianluigi Buffon. El que fuera mejor portero del mundo en 2003, 2004, 2006 y 2007 fue titular indiscutible en el Parma durante las tres temporadas que Ancelotti estuvo allí.

En 1999 Vecchi y ‘Carletto’ continuaron su ascenso profesional, para recalar en uno de los equipos más laureados de la historia, la Juventus. En Turín, el entrenador de porteros fue fiel a su ideales y optó por Edwin van der Sar. El holandés, por entonces de 29 años, siempre ha dominado el juego aéreo gracias a sus 1.97 metros de altura.

Tras una agridulce etapa en Turín, Ancelotti recaló en 2001 en el equipo que le catapultó a la gloria como entrenador. Con el Milan, el hoy técnico madridista ganó dos Champions League y una liga. Durante ocho años, Carlo apostó por tres guardametas que cumplían los requisitos de Villiam Vecchi: el italiano Christian Abbiati (1.91 metros), el brasileño Dida (1.96 metros) y el australiano Kalac (2.02 metros).

Un hombre familiar

Siempre alejado de las cámaras, Vecchi es un hombre aferrado a sus orígenes. Una buena muestra es la decisión que tomó en 2009, cuando Ancelotti decidió poner rumbo a Londres tras finiquitar su etapa en Milán. Villiam, que llevaba 14 años trabajando codo con codo con él, optó por quedarse en Italia cuidando de sus padres.

Tras dos años en el Chelsea, donde su entrenador de porteros fue Christophe Lollichon, y año y medio en el Paris Saint-Germain, con Gilles Bourges ocupando el puesto de Vecchi, Ancelotti ha vuelto a llamar a su viejo amigo para pedirle que retome su carrera acompañándole a Madrid.

Casillas no pasa el corte de Vecchi

A pesar de su inmaculada carrera, repleta de títulos y paradas históricas, a Casillas se le ha achacado sus carencias en los balones aéreos. Un defecto que ocasionaba oportunidades de gol, evitadas muchas veces por los reflejos del propio Íker. Los saques de puerta han sido también una de las debilidades más criticadas del capitán del Real Madrid.

Dos puntos negros que se suman a la altura del guardameta español: 1.85 metros, una talla que difiere de todos los elegidos por Vecchi, que nunca han bajado de los 1.91 metros.

Todo lo contrario que Diego López. El gallego es un gigante de 1.96 metros, poderoso en el juego aéreo y con un juego de pies excelente. De hecho, sus saques de puerta han ocasionado numerosos contragolpes en el Real Madrid.

Con menos palmarés, menos distinciones individuales y, según algunos expertos, menos reflejos y talento natural que Casillas, Diego López cumple con los parámetros clave que exige el mandamás de la portería, Villiam Vecchi. Íker, sin embargo, no.

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