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Alerta de los pediatras: ‘prohibidos’ los aerosoles para niños con problemas respiratorios

En otoño repuntan los casos de bronquiolitis en menores que se suelen tratar con pulverizadores pero su uso potencia la transmisión del Covid-19

Hospital Niño Jesús de Madrid
photo_cameraHospital Niño Jesús de Madrid

La bronquiolitis es una enfermedad respiratoria, causada por un virus, que es relativamente frecuente en niños menores de dos años y que suele aparecer en los meses de octubre a febrero. La coincidencia de este virus con un rebrote de Covid-19 en otoño puede provocar un escenario complicado para los pediatras.

Las autoridades sanitarias han advertido de que determinados tratamientos que se utilizan para combatir la bronquiolitis, como el aerosol, deben ahora evitarse porque multiplican el riesgo de propagar el coronavirus.  

“Aunque afecta a cualquier niño menor de dos años, los niños con mayor riesgo son los prematuros y los que tienen enfermedades cardiopulmonares previas”, explica Pedro Gorrotxategui, vicepresidente de la Asociación Española de Pediatría y atención primaria.

Desbordados en invierno

El número de pequeños que se atiende cada año por esa enfermedad a partir de octubre es importante. “En invierno solemos estar desbordados y con esta nueva infección lo vamos a estar más todavía”, cuenta el pediatra. 

Además, algunos de estos menores presentan complicaciones por esta enfermedad respiratoria, que puede incluso producir la muerte. “Nosotros entre noviembre y febrero tenemos un montón de ellos ingresados”, explica Jorge Gómez, jefe de Pediatría del Hospital de la Candelaria en Tenerife. 

Los profesionales temen que ahora la situación les desborde. “Por ejemplo, en la circular que he recibido de mi hijo nos dicen que hay que tomarle la temperatura antes de ir al colegio y que, si esta supera los 37 grados, nos pongamos en contacto con el centro de salud”, comenta Gorrotxategui. Por eso, temen que se puedan multiplicar excesivamente las consultas.

“Nuestra capacidad de atender adecuadamente todos los problemas va a ser sobrepasada”, añade.

Sin medicamento 

La bronquiolitis no tiene ningún tratamiento medicamentoso, por lo que la labor de los pediatras es limpiar las fosas nasales para facilitar la respiración. 

Si se complica, el tratamiento más común pasa por utilizar un nebulizador, es decir, una pequeña máquina que convierte un medicamento líquido en vapor y que permite a la misma vez administrar oxígeno.

“Pongamos que el niño viene con una crisis de broncoespasmos y con el oxígeno bajo. Tenemos que ponerle una mascarilla que permita, a la vez que inhalar el oxígeno, una medicación que es el Ventonlín”, explica José Ángel Guardiola, residente de pediatría en el Hospital de Murcia. 

Cuidado con el coronavirus

El problema que han detectado las autoridades sanitarias es que, cuando se nebuliza, las partículas que lleva el paciente en la boca se esparcen en el aire y pueden llegar hasta una distancia de ocho metros.

“Si es un paciente grave, se le tiene que nebulizar sí o sí. Pero si se trata de un positivo en coronavirus, por muy bien que vaya protegido el personal, es mucho más posible que nos contagiemos”, explica Guardiola. 

Por eso, han pedido a los pediatras que eviten en lo posible la nebulización, a no ser que se tenga la certeza de que el paciente es negativo en Covid-19. 

Dificultad de diagnóstico 

“Puede suceder que tengamos a la vez un rebrote de la infección por Covid-19 y la epidemia de todos los años de bronquiolitis. Eso nos va a dificultar hacer un diagnóstico de una u otra”, dice Gorrotxategui. 

Y no solo la bronquiolitis. El Covid-19 tiene sintomatología muy extensa, que puede confundirse con otras enfermedades. “La gripe también se da en las mismas fechas, y en los niños pequeños la sintomatología puede ser similar. Fiebre, problemas respiratorios, por lo que se hace necesario tener métodos diagnósticos para diferenciar las tres enfermedades”, explica Gorrotxategui. 

En este sentido algunos especialistas proponen vacunar, como método de prevención. “Se podría plantear este año realizar la vacuna antigripal en los niños mayores de 6 meses. En una situación habitual, las autoridades sanitarias solo indican la vacunación para conseguir que enfermen menos niños y podamos atender mejor a los niños con Covid-19”, detalla. 

Los hospitales exigen vacaciones antes de octubre 

En el caso de todos los sanitarios consultados, los gerentes de sus hospitales les han pedido que tome las vacaciones antes de octubre. “En el caso de que no disfrutemos de todos los días que nos corresponden, si se produce un brote grande de Covid-19 nos las pueden anular”, dice Gorrotxategui. 

En este sentido, los sanitarios insisten en la necesidad de reforzar la atención primaria. “Ha tenido un proceso de descapitalización, de no aumento de plazas, de cupos excesivos, y ahora, en una situación de pandemia, se podrá ver las consecuencias de la mala gestión de los gobiernos de los últimos 10 o 15 años”.

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