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LA OTRA CARA DEL COVID-19

Almeida, Robles y Merkel refuerzan su liderazgo por tratar a los ciudadanos como adultos, con empatía y despolitizando la tragedia social del coronavirus

El cuarto ‘barómetro’ de comunicación política durante la pandemia destaca el poder de la empatía en la valoración de José Luis Martínez-Almeida, Margarita Robles y Angela Merkel. Los expertos consultados también subrayan el peso de tres presidentes autonómicos: Alberto Núñez Feijóo, Ximo Puig y Juan Manuel Moreno Bonilla. Sobre el papel de los partidos políticos, solo Más País, Ciudadanos y el Partido Popular aprueban en su gestión comunicativa en estos días de tsunami nacional

Margarita Robles, ministra de Defensa; José Luis Martínez-Almeida, alcalde de Madrid, y Angela Merkel, canciller de Alemania.
photo_cameraMargarita Robles, ministra de Defensa; José Luis Martínez-Almeida, alcalde de Madrid, y Angela Merkel, canciller de Alemania.

José Luis Martínez-Almeida, alcalde de Madrid; Margarita Robles, ministra de Defensa del Gobierno de España, y Angela Merkel, canciller federal de Alemania, son los tres líderes municipal, nacional y mundial mejor valorados por los ocho expertos en comunicación política que analizan por cuarta semana consecutiva los ejemplos positivos sobre la mesa en estos días de pandemia para Confidencial Digital. Con menos rotundidad y con empate, el podio autonómico lo comparten Alberto Núñez Feijóo, presidente de la Xunta de Galicia; Ximo Puig, presidente de la Generalitat Valenciana, y Juan Manuel Moreno Bonilla, presidente de la Junta de Andalucía.

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Apoyados de nuevo en la experiencia de Diana Rubio, directora del Instituto Mediterráneo de Estudios de Protocolo; Allende Martín, consultora y CEO-fundadora de CompoLider; Jordi Rodríguez Virgili, profesor de Comunicación de la Universidad de Navarra; Rafael Rubio, consultor de comunicación y redes sociales en Dog Comunicación; Eduardo Bayón, consultor en comunicación política, asuntos públicos y estrategia; Juan Ríos, consultor político y periodista; Fernando García Cumbreras, politólogo y experto en relaciones institucionales y protocolo, y Paco Gutiérrez, periodista y consultor en comunicación especializado en el sector sanitario y farmacéutico, este cuarto barómetro valora por primera vez la gestión global de la comunicación de los partidos políticos con más representación en las Cortes: solo Más País (6,1), Ciudadanos (5,5) y el Partido Popular (5,1) aprueban el envite en estos momentos cruciales para la sociedad española.

En el otro lado de la balanza, suspenden estrepitosamente Vox (2,5) y la CUP (2,7). Los expertos puntúan la comunicación del PSOE con un 4,3, y la de Podemos se sitúa en un 4,1. El resto de valoraciones políticas son: PNV (4,8); ERC (4,3); Junts per Catalunya (3,2), y EH Bildu (3,1).

De los partidos con más representación en el Congreso, lo más valorados por su comunicación frente al coronavirus son Más País, Ciudadanos y el Partido Popular. Siete de los ocho expertos consideran muy deficiente el papel de Vox

Por su parte, la tarea comunicativa del comité de crisis creado por el Gobierno en torno a los expertos del Ministerio de Sanidad y los portavoces de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado también necesita mejorar con un 4,75, una puntuación ligeramente inferior a la que recibió la Organización Mundial de la Salud en el barómetro de la semana pasada.

Robles, Calviño, Maroto, Illa y Díaz, los referentes del Gobierno

Ni Pedro Sánchez, presidente del Ejecutivo; ni Carmen Calvo, vicepresidenta primera; ni Pablo Iglesias, vicepresidente segundo; ni Teresa Ribera, vicepresidenta cuarta, están teniendo un papel destacable en esta crisis sanitaria y social que mantiene España en estado de alarma.

La única en la pole del Ejecutivo cuyo trabajo valoran los expertos es Nadia Calviño, vicepresidenta tercera y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital. Según Ríos es la figura más destacada, ya que “cada una de sus apariciones es un oasis de mesura en un Gobierno que parece estar cada vez más a merced de la improvisación y las disputas internas. Rectificaciones, desmentidos, polémicas innecesarias, decisiones impopulares, híper-presencia informativa... Ninguno de estos cinco defectos puede atribuirse a Calviño, quien, además, ha sabido gestionar con acierto sus desavenencias con Pablo Iglesias. El liderazgo también es saber pasar desapercibido. La comunicación de la vicepresidenta tercera es coherente con la situación social del país: firme, sin estridencias, muy solvente y resolutiva. Cada decisión que ha tomado ha obtenido una buena acogida incluso en la oposición, y su influencia en Europa realza su valor como portavoz, por encima de otros ministros. Sorprende que siga en un segundo plano”.

De todas formas, el primer plano de los ejemplos positivos dentro del Ejecutivo de Pedro Sánchez es para Margarita Robles, ministra de Defensa, que lleva dos semanas siendo la referencia nacional. Cuatro de los expertos consultados -Diana Rubio, Allende Martín, Rodríguez Virgili y Rafael Rubio- la colocan en lo alto de podio sin competencia. Más allá del consenso precedente, el emotivo discurso del miércoles en el entierro de la morgue de Madrid ha remasterizado la calidad del voto unánime de la mitad de los participantes en este barómetro.

Del núcleo duro de un Gobierno con cuatro vicepresidencias, solo Nadia Calviño consigue una referencia positiva en materia de comunicación en un Ejecutivo donde solo destaca la ministra de Defensa. Ni rastro de la ministra portavoz.

Según Diana Rubio, Robles “es la única persona del Gobierno a la que se le ha visto un ápice de emotividad en estos convulsos momentos. Humaniza el ámbito militar y comunica en sintonía al momento. Sus palabras en la clausura de la morgue del Palacio de Hielo de Madrid han hecho olvidar las siglas para que seamos capaces de pensar en las personas fallecidas, en las familias y en los sentimientos”. Martín destaca que la ministra de Defensa, independiente en el seno de un gobierno de coalición con mayoría socialista, “es una política que desde el inicio de la crisis ha demostrado liderazgo: es contundente, seria, convincente y transmite credibilidad. El miércoles vimos su parte humana y su dolor en un discurso tremendamente difícil para mostrar su apoyo a los familiares, aunque fuera a distancia”.

Además, los expertos destacan el papel de otros tres miembros del Ejecutivo. Según Paco Gutiérrez, Reyes Maroto, ministra de ministra de Industria, Comercio y Turismo, merece su máxima puntuación, “por su claridad en el mensaje en sus entrevistas en los medios de comunicación y por insistir en la importancia de recuperar la industria nacional cuanto antes”. García Cumbreras vuelve a destacar, por su parte, el papel que Salvador Illa, el "superministerio" al timón de la pandemia. “Es el que más posibilidades tenía de quemarse, pero sigue aprobando en los tres elementos claves de la comunicación de crisis: verdad, inmediatez y empatía. Estar expuesto durante cuarenta días y no haber ardido aún en los infiernos conlleva un mérito indiscutible”.

Eduardo Bayón sigue apostando por el papel de Yolanda Díaz, ministra de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, ya que considera que “empezó la crisis como tapada y se ha convertido en un referente del Gobierno. Su crecimiento político en estas semanas la convierte en la ministra que mejor papel en comunicación está realizando frente a la crisis. De los miembros del Ejecutivo es, junto al presidente, quien más capacidad muestra para conectar con los ciudadanos”.

Galicia, Valencia y Andalucía, las comunidades mejor valoradas

En sintonía con los barómetros precedentes, Alberto Núñez Feijóo, Ximo Puig y Juan Manuel Moreno Bonilla lideran la tabla de dirigentes autonómicos que mejor comunicación política están ejerciendo durante la pandemia. Gutiérrez, García Cumbreras y Rodríguez Virgili apuestan por el presidente de la Xunta de Galicia; Diana Rubio, Juan Ríos y Rafael Rubio le ofrecen sus máximas puntuaciones al presidente de la Junta de Andalucía, mientras que Bayón, Martín y García Cumbreras respaldan, por su parte, el liderazgo de la Generalitat de Valencia. Hablamos de un oro tripartito en un país en el que las comunidades autónomas están liderando la acción contra el coronavirus.

Según García Cumbreras, Núñez-Feijóo “está en constante prime time en los medios. Expone mensajes técnicos y una experiencia de más de 30 años en gestión pública, incluyendo trayectoria en la gestión sanitaria. Entre sus virtudes está la de ser un buen administrador del tiempo y de ejercer sus funciones con pragmatismo”. Sin embargo, él mismo le única en el podio junto a Puig, “que ha sido crítico con la concentración de poder institucional de Madrid. Esta crisis muestra muy claramente que hay vida más allá de la capital”. Del presidente de la Generalitat Valenciana destaca su defensa de “una desescalada asimétrica, incluso dentro de su propia comunidad, donde su comité de expertos ha hecho hincapié en empezar primero por las zonas rurales. El intercambio de tuits amables con la líder de la oposición valenciana aporta una excepción en el páramo de cordialidad que hoy es España”.

Los expertos valoran la capacidad de Feijóo, Puig y Moreno Bonilla de adelantarse a las decisiones del Gobierno central, e incluso marcar el ritmo de las medidas nacionales desde sus comunidades

Juan Ríos pone en valor al tándem Moreno Bonilla-Juan Marín. Según él, “la crisis ha puesto a prueba la relación de dos partidos que comparten un mismo Gobierno, pero compiten por un mismo espacio político. Desde el principio se ha observado buena sintonía en la toma de decisiones de ambos líderes. Fue Marín -vicepresidente-, y no Moreno, quien anunció por primera vez las medidas de confinamiento, y desde entonces han sabido aparcar las diferencias para tener un liderazgo único. La lealtad y la cortesía son valores fundamentales que sustentan cualquier gestión, y más en período de crisis”.

En cuanto a la gestión andaluza, el consultor político destaca dos características: “Por un lado, la anticipación en la toma de decisiones -medidas económicas para los autónomos que se quedan fuera del paraguas del Gobierno central una vez termine la crisis-, y el planteamiento prematuro de escenarios de crisis agravada. Por otro, la seguridad: Andalucía ha aprobado medidas para mitigar el impacto social y económico sin esperar a que el Ejecutivo de Pedro Sánchez termine el reparto de fondos de contingencia y recursos humanos que prometió”.

Sobre la gestión de Puig desde la Comunidad Valenciana, Bayón recalca que “es uno de los políticos que mejor se está desenvolviendo en esta pandemia. Está vendiendo bien una gestión institucional muy solvente, ejerce liderazgo y lo proyecta más allá del territorio en el que gobierna para ejercer influencia. Destaca especialmente su cuidada exposición mediática, equilibrando muy bien tanto los hechos que se muestran, como las comparecencias”.

En sintonía, Allende Martín apunta que el presidente de la Generalitat Valenciana “ha tenido una intervención brillante en las Cortes Valencianas: en primer lugar, pide un minuto de silencio por los fallecidos, llama a la unidad y, a continuación, pide perdón porque se han visto superados por la falta de material protector ante un tsunami que "nos ha sobrepasado a todos". Cuantifica el gasto en 341 millones de euros para hacer frente a la pandemia, aunque en su discurso reivindique la descentralización, sin embargo, ha llamado a la "unidad política". Es una actitud constructiva y sincera”.

Martínez-Almeida y Rita Maestre, una lección nacional

José Luis Martínez-Almeida es el único alcalde destacado en esta clasificación. Los ocho expertos coinciden en que es el dirigente municipal que mejor está comunicando durante esta crisis con epicentro en Madrid. Diana Rubio cree que “es un reflejo perfecto de lo que el político debe hacer ante una crisis como esta. Incluso ha sido muy memorable la puesta en común con los grupos de la oposición del Pleno del Ayuntamiento de Madrid en búsqueda de soluciones consensuadas, aparcando la ideología y acercándose a la piel de las personas, lo cual empatiza y acerca”.

Juan Ríos considera que “el alcalde de Madrid consigue casa semana una aparición que le catapulta a las portadas, aunque esta vez su protagonismo es compartido con el de la portavoz de la oposición, Rita Maestre. Ambos líderes han sabido aparcar las diferencias ideológicas y demostrar una altura política que no es muy común en el resto de municipios de España. Es difícil -y es triste- que los partidos se apoyen incondicionalmente renunciando a obtener cualquier rédito político de los errores de su rival. Me gustaría pensar que es un aprendizaje que prevalecerá cuando pase la pandemia. Queda por ver si se trata solo de palabras, pero el alcalde de Madrid ha demostrado hasta el momento una inteligencia política suficiente como para no dilapidar la imagen pública cosechada. La ciudadanía lleva meses pidiendo que se le escuche, y que la grieta ideológica y la polarización den paso a una nueva etapa de concordia y entendimiento”.

Bayón opina que “la estrategia de comunicación que ha desarrollado Martínez-Almeida durante la crisis sanitaria le ha permitido revertir una imagen negativa, montándose ahora como un dirigente cercano, empático, y cordial con la oposición. Ha diseñado su propia línea, desmarcándose de otros líderes de su partido. Su marca personal cotiza al alza”, algo que, según Cumbreras, “era impensable hace unos meses, cuando estaba en el ojo del huracán por su postura contra Madrid Central”.

Angela Merkel, la canciller ejemplar contra “el desafío único”

Andrew Cuomo lideró el primer y el segundo barómetro de comunicación política frente al coronavirus. En esta ocasión, el gobernador del estado de Nueva York está entre los dirigentes extranjeros valorados, pero no vence. Tampoco se alza de nuevo con el oro Giuseppe Conte, primer ministro de Italia, líder del segundo barómetro, con presencia también en la clasificación esta semana. Un mes después de empezar a estudiar a los representantes políticos en todas las esferas del poder, la canciller alemana Angela Merkel es la preferida para la mayoría de los expertos consultados.

Según Fernando García Cumbreras, “la canciller desprende autenticidad. Habló claro a sus compatriotas: la pandemia era y es el mayor desafío desde la Segunda Guerra Mundial. Afirmó que el 70% de la población podrá verse afectada por el virus, aunque una mayoría no fuese consciente de ello. A la vista de la orfandad de líderes mundiales actuales, The Economist la describe como ‘el único adulto en la sala’”. Allende Martín destaca de Merkel “su rechazo al lenguaje bélico frente al virus”. En su opinión, “es lo más inteligente. Frente a la tendencia, ella utiliza la expresión “desafió único””. Acota, además, que “es una presidenta clara, directa, que demuestra fortaleza y ejecuta: Alemania es el segundo país del mundo que mejor está protegiendo a su población frente a la pandemia, por delante de Corea del Sur, y eso ha hecho que gane, todavía, más popularidad (76%)”.

Según The Economist, la canciller alemana es “el único adulto en la sala”, aunque los expertos subrayan también el papel positivo contra el covid-19 de Jacinda Ardern (Nueva Zelanda), Andrew Cuomo (Nueva York), Giuseppe Conte (Italia) y Tsai Ing-wen (Taiwán)

La segunda líder más respaldada por los expertos es Jacinda Ardern, primera ministra de Nueva Zelanda. De su papel en estos días, Rodríguez Virgili subraya “las decisiones enérgicas con las que se anticipa, y otras simbólicas, como la bajada de sueldo de todo su gobierno. Intervenciones breves, claras y con tiempo para responder a todos los periodistas”. El vicedecano de Comunicación de la Universidad de Navarra destaca también “sus breves sesiones informativas diarias en la televisión y sus directos en Facebook para mantener el contacto directo con los ciudadanos”. Bayón también apuesta por Ardern, porque “comunica con humildad y empatía, además se muestra cercana compareciendo de forma habitual para transmitir ella misma las novedades relativas a la situación generada por el covid-19”.

La otra líder extranjera reseñada en este ranking es Tsai Ing-wen, presidenta de Taiwán, que, según Diana Rubio, despunta por “una comunicación constante y para todos los públicos en redes sociales, abanderando lo que se considera la “diplomacia de las mascarillas” al haber aportado cerca de 20.000 millones de ellas a la Unión Europea, Australia o Nueva Zelanda. Aunque su tirantez con la OMS es evidente, la presidenta oriental ha conseguido demostrar que la buena gestión de la crisis y de la comunicación son esenciales para hablar de progreso y control de la pandemia”.

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