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Así ha variado el trabajo de los rastreadores: más llamadas, más jóvenes contagiados y más tiempo para explicar las medidas de protección

La irrupción de la variante Delta, el fin de las restricciones y el incremento de la vacunación han supuesto nuevas dificultades para la detección de positivos

Hospital de Madrid.
photo_camera Hospital de Madrid.

El trabajo de los rastreadores ha ido variando a lo largo de la pandemia y se ha ido adaptando a las distintas situaciones que se han ido viviendo en nuestro país. Encargados de rastrear los contactos de los casos positivos de Covid-19, las nuevas variantes, el fin de las restricciones o el avance de la vacunación han supuesto un cambio en su modus operandi con respeto al inicio de la pandemia.

Mario Oliva es fisioterapeuta y rastreador de la Unidad Covid de la Dirección Asistencial Sureste de Atención Primaria de la Comunidad de Madrid. Su labor, ha detallado a Confidencial Digital, es conocer los contactos que han tenido aquellas personas que han dado positivo en coronavirus para asistirles con las recomendaciones sanitarias a seguir, mandarles tests de antígenos y PCRs, y hacer hincapié en las medidas de aislamiento que deben cumplir una vez que han tenido ese contacto.

Aunque esto no ha variado desde el inicio de la pandemia, han tenido que adaptar su forma de trabajar para superar algunos problemas que suponen el fin de las restricciones o el avance de la vacunación en España.

Rastrear durante la vacunación

Con cada vez más personas que tienen una dosis o la pauta completa, los rastreadores se encuentran con la dificultad de explicarles que, aunque se esté vacunado, si no ha pasado el tiempo de inmunidad tienen que seguir haciendo cuarentena para prevenir contagios futuros. Aunque avance el número de dosis administradas, hay que seguir manteniendo las medidas de  precaución y la distancia social, ya que pueden seguir contagiando. “Hay gente que lo entiende mejor y gente que le cuesta más”, explica Mario, pero hay que seguir el procedimiento de atención primaria en todo momento.

Las personas con la pauta completa están exentas de guardar cuarentena siempre y cuando no estén con gente vulnerable, den negativo en la prueba PCR que les mandan los rastreadores y vuelvan a repetir ese resultado en otra PCR siete días más tarde para realizar el seguimiento. Si no tuvieran la pauta completa, aunque den negativo deberán cumplir con los diez días de cuarentena domiciliaria.

Estos cambios en los protocolos de sanidad junto con  las explicaciones de las pautas a seguir en cada uno de los casos, hacen que su tarea se haya ralentizado y que cada llamada les lleve más tiempo.

El fin de las restricciones ha propiciado un aumento de la carga de trabajo de los rastreadores debido al aumento del movimiento de personas y el incremento de los contactos. Esto se ha notado más en este último mes, asegura Mario Olivo, donde el número de llamadas ha incrementado de manera considerable. Esto también ha sido propiciado por las nuevas variantes, en especial la india y la británica que son las más extendidas en nuestro país.

Más llamadas a los jóvenes

El sector que más se está contagiando y que más llamadas de rastreadores recibe son los jóvenes, que llegan a representar hasta un 90% de los nuevos casos. Esto se debe a que en su mayoría no están vacunados, explica el fisioterapeuta, por lo que están desplazando a las personas de mayor edad en número de contagios. Los jóvenes de entre 14 y 30 años son el grupo que más están rastreando a día de hoy.

Por último, Mario señala la importancia de la prevención de los contagios para salvar vidas y el papel de la Atención Primaria a la hora de la lucha contra el virus. Los rastreadores siguen siendo indispensables y su tarea ha sido indispensable durante la pandemia.

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