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El “gracias, gracias, gracias” de escolares madrileños a las enfermeras por el cuidado, el consuelo y la entereza frente al coronavirus

Treinta estudiantes de un colegio de Madrid han enviado a hospitales y centros de salud una carta audiovisual en la que agradecen el trabajo de estos días a las enfermeras y enfermeros. En la misiva les dan las gracias “por levantarte de tu silla cada dos por tres para comprobar que todo está bien (…) aunque estés cansada o te entren ganas de llorar”. La carta es un homenaje a toda la profesión en el Año Internacional de Enfermería, una celebración de la OMS ensombrecida por la urgencia de la covid-19

Los aplausos de los estudiantes y su familia cierran esta emotiva carta escrita en You Tube
photo_cameraLos aplausos de los estudiantes y su familia cierran esta emotiva carta escrita en You Tube

Están en casa y hacen lo que puede. Y, a veces, pueden mucho. Aprovechando las vacaciones de Semana Santa dentro del confinamiento, sin deberes, treinta estudiantes de Madrid enviaron ayer a la red una carta a todas las enfermeras y enfermeros de España en el lenguaje de You Tube. Justo en el Día Mundial de la Salud y en el Año Internacional de la Enfermería, la misiva dice así:

“Querida enfermera o enfermero:

Ni tú me conoces, ni yo te conozco. Sin embargo, aprovechando que no me dejan salir de casa, quería decirte una cosa: ¡gracias! Gracias por ser quien eres, por ser como eres. Gracias por elegir Enfermería para darte a los demás.

Gracias por lo que estás haciendo y por cómo lo estás haciendo. Gracias por cuidar de nuestros enfermos, por el cariño que le pones, por tus palabras de consuelo, por levantarte de tu silla cada dos por tres para comprobar que todo está bien, por cuidarlos también por la noche, por no tirar la toalla, por seguir, aunque estés cansada o te entren ganas de llorar, por sonreír, aunque no te tengas en pie. Gracias por darles el cariño que sus familias no pueden darles, por acompañar a algunos en sus últimos momentos, por ser esa mano amiga a la que pueden agarrarse. En definitiva, gracias por ser buen profesional y mejor persona. ¡Gracias, gracias, gracias!

¿Y qué más? Ah, sí, que no estáis solos, que rezamos por vosotros. (Que ¿re-qué?) ¡Que rezamos por ellos! (Ah, vale, vale, que no lo había oído, tío). Y que, si con esto os arranco una sonrisa y os ayuda a seguir adelante, me doy por más que satisfecho.

¡Sois los mejores! y como os he dicho antes: ¡no estáis solos!

En dos minutos de vídeo, estos alumnos del Colegio Aldovea se han unido para convertir el aplauso de las 20.00 a los profesionales sanitarios en un mensaje con contenido dirigido a los más de 245.000 enfermeras y enfermeros que estos días se han convertido en el enlace humano más destacado para muchos pacientes ingresados por coronavirus en los servicios de Urgencias, Medicina Interna, Neumología y UCI. Y en la trastienda de la conexión directa con los familiares de las personas enfermas.

Andrés Pampillón es el profesor que ha organizado esta orquesta de voces blancas en homenaje a los profesionales de Enfermería. Destaca: “Cuando hablo con la gente de la crisis de estos días en los hospitales, muchos suelen referirse solo a los médicos, y en general, se olvidan de las enfermeras. Y todos tenemos la experiencia de que cuando pasas por el hospital, ya sea por ti o por un familiar, te das cuenta de que los que te operan y te curan son los médicos, pero las que te cuidan y te miman son las enfermeras. ¡No podemos olvidarnos de ellas! Por supuesto que agradezco a los médicos su dedicación, pero no queríamos que las enfermeras fuesen menos en este contexto que vivimos. Por eso, hemos querido decírselo explícitamente, porque ellas están siempre al pie de la cama y son las que más tiempo pasan con los pacientes”.

Pampillón relata que es profesor “y durante estos días estoy trabajando mucho por el bien de mis alumnos, porque no me dan igual, porque me importan. Igual que a las enfermeras les importan sus pacientes. Aunque soy consciente de que los padres agradecen el esfuerzo que estamos haciendo todos los docentes, recibir un mensaje dando las gracias por el trabajo y el esfuerzo extra ayuda y mucho. Por eso, queríamos decírselo "a la cara" a todas las enfermeras y enfermeros de España. Aunque somos conscientes de que lo saben, siempre ayuda oírlo y nunca está de más dar las gracias”.

Unas letras que emocionan a los destinatarios

Mely es enfermera de la Fundación Jiménez Díaz, de Madrid. Desde mediados de marzo está encerrada en casa después de contagiarse de la covid-19 durante su desempeño profesional. Ayer mismo le repitieron la prueba para ver si da negativo, porque está deseando volver al hospital y ayudar a sus compañeros a hacer frente al aumento asistencial de la pandemia.

¿Estas iniciativas os llegan? ¿Os sirven?

            -Uff... ¡Me ha encantado! Personalmente, estas son las cosas que me llegan y me emocionan, porque estos chavales tienen aún el alma inocente. En estos tiempos en que las redes sociales y los medios de comunicación están llenos de expertos en todo, de gente que opina sin rubor, que sabe más que nadie de Epidemiología, y de respiradores, y de test masivos y que, al final, como diría mi abuela, son como “el maestro Liendre: que de todo sabe y de nada entiende”, la voz de estos jóvenes es siempre un atisbo de esperanza hacia el futuro. ¡El cariño de estos chavales llega! Te imaginas que son tus sobrinos, a los que hace tiempo que no abrazas porque están lejos…

Javier Ruiz también es enfermero y afronta estas jornadas desde la UCI del Hospital de La Princesa, en Madrid. Sobre el vídeo, comenta: “Muy chulo. Mola ver a los chavales agradeciendo nuestra tarea que, a fin de cuentas, son los que más lejos tienen la enfermedad y la muerte. La verdad es que estas muestras diarias nos alientan y nos ayudan a seguir. En general solemos estar ahí, como en la sombra. Nadie cae en que cuando todos descansan, nosotros estamos trabajando y fuera de nuestro hogar. Noches, fines de semana, fiestas, navidades... Con turnos largos, mal remunerados, lidiando con la enfermedad y la muerte, a veces sin recursos suficientes, sin los descansos adecuados… De vez en cuando no nos viene mal una palmadita en la espalda, y los reconocimientos de estos días son mucho más”.

Miguel Garvi es enfermero del Servicio de Urgencias del Hospital Tierra de Barros. Almendralejo. Badajoz. Ha visto el vídeo y destaca: “Todo homenaje y todo aplauso es bienvenido. Me he emocionado al verlo y al oírlo. Le he dado al play en el balcón y me he tenido que meter en casa, porque me he puesto a llorar”. Después de tantas horas de trabajo intenso, con los medios de protección escasos, la incertidumbre de no ser un foco de contagio en su propio domicilio, y el estrés añadido que supone que su mujer también trabaje en el ámbito sanitario, Garvi señala que “ojalá todo este cariño y este reconocimiento se sostenga en el tiempo”. Cuando pase la pandemia y las cosas vuelvan a su cauce.

Con la experiencia permanente de la primera línea contra el coronavirus a flor de piel, este enfermero curtido subraya que “lo que estamos haciendo estos días lo hacemos desde que existe esta profesión. Es un poco triste que mucha gente se de cuenta ahora”. Y entonces muestra un texto que escribió en la madrugada de ayer, peleando contra el insomnio que aborda las noches de muchos facultativos: “Me quedo con el aplauso siempre y cuando vaya seguido del reconocimiento que tanto hemos reivindicado en estos últimos años. Aun queda mucha batalla por librar, pero 2020 era el año de las enfermeras, y lo estamos demostrando con creces”.

Un Año Internacional de Enfermería en ‘stand by’

Hace casi un año, con la primavera más cuajada y sin prever el torbellino de este marzo, el director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, decía: “La OMS se enorgullece de proponer el año 2020 como el Año de la Enfermera y la Matrona. Estas dos profesiones de la salud son invaluables para la salud de las personas en todas partes. Sin enfermeras y matronas, no lograremos los Objetivos de Desarrollo Sostenible ni la cobertura sanitaria universal. Si bien la OMS reconoce diariamente su papel crucial, en 2020 se dedicará a poner de relieve los enormes sacrificios y contribuciones de las enfermeras y las matronas, y a garantizar que abordemos la escasez de estas profesiones vitales”.

2020 es el primer año de nuestra historia en que todas las naciones del mundo se iban a unir para rendir homenaje al trabajo fundamental de enfermeras y enfermeros: su desvelo asistencial, sus aportaciones a la investigación, su papel en la educación para la salud con altavoz para toda la sociedad… Ahora que todos los líderes del planeta combaten como pueden este virus letal y han congelado las agendas, los calendarios y las onomásticas, estos treinta estudiantes madrileños han tomado el relevo para enarbolar la celebración. No hay una asignatura de Educación para el Agradecimiento, pero este ejercicio sencillo seguro que, para muchas enfermeras y enfermeros, es de matrícula de honor.

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