Vivir

Multa de 1.200 euros por robar fotos de Instagram para ligar en Tinder

La persona suplantada denunció los hechos ante la Agencia Española de Protección de Datos. El sancionado se hacía pasar por piloto militar

Tinder.
photo_camera Tinder.

Robar fotografías de otra persona de sus redes sociales y utilizarlas para crear un perfil falso con el que intentar ligar tiene castigo. La Agencia Española de Protección de Datos impuso una multa de 1.200 euros a un hombre que utilizó imágenes ajenas para hablar con mujeres en Tinder, una aplicación de citas y encuentros.

Confidencial Digital ha podido consultar la resolución de esa sanción, en la que se relatan los hechos que condujeron a ese castigo.

En octubre de 2019, quien después denunció los hechos recibió un mensaje en Instagram. Le escribía una mujer para advertirle que un tercero se estaba haciendo pasar por él en la red social Tinder, utilizando sus fotos para crear un perfil en esa aplicación, y que al contactar con ella esa otra persona usaba como foto de perfil de WhatsApp las imágenes que realmente correspondían al denunciante.

-- “Hola perdona que te escribo sin conocerte pero había una persona haciéndose pasar por ti en TINDER. Utiliza tus fotografías, como por alguna razón no me fiaba he hecho una búsqueda de imagen y por eso te he encontrado. Ya he denunciado el perfil de esta persona, no me ha facilitado ninguna red social pero sí unas cuantas fotografías que ahora veo en tu perfil”.

La mujer se había dado cuenta del engaño tras un tiempo hablando con esa otra persona. Al buscar las imágenes y dar con el auténtico “dueño” de las fotos, le escribió para advertirle de esa forma, y le mostró las imágenes que ese usuario de Tinder estaba utilizando para crearse una identidad falsa.

Esa persona había robado fotos del denunciante, de su perfil de Instagram. En algunas aparecía con un uniforme militar verde y al fondo un hangar con un avión. En la de perfil en Tinder se le veía con casco en la cabeza, y se presentaba como “piloto de las Fuerzas Aéreas”.

“Instructor y controlador militar”

Otras mujeres se pusieron en contacto con el denunciante para hacerle el mismo aviso: una persona había contactado con ellas utilizando esas fotos y se habían dado cuenta del engaño.

Las mujeres le pasaron al suplantado pantallazos de las conversaciones con el suplantador. El suplantado realmente había sido militar, piloto del Ejército del Aire, pero ya se había pasado a la aviación civil y trabajaba en Iberia.

Sin embargo, sí había subido fotos “militares” a su Instagram, de donde las habría robado esa persona.

Advertisement

El vídeo del día

La pandemia de coronavirus suma
cerca de 630.000 casos a
nivel mundial.

Este último aseguraba a las mujeres que contactaban con él que era “instructor de vuelo en test y de combate -Además de controlador militar- tengo varios cargos”, explicaba “me voy a quedar un tiempo un mes en la base de hidroaviones”, y mensajes similares con los que se intentaba hacer pasar por piloto militar.

Usando esa identidad falsa, mantuvo varias conversaciones de contenido sexual con mujeres, a las que también mandaba fotos semidesnudo de otras personas.

El suplantado pudo conseguir el teléfono de quien estaba usando sus imágenes, y presentó una denuncia en una comisaría de la Policía Nacional. Además, llevó el asunto ante la Agencia Española de Protección de Datos.

La CNMC y la Agencia Tributaria

La agencia consultó en el registro de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) y vio que el operador de esa línea de teléfono era la compañía Xfera Móviles. Se puso en contacto con Xfera Móviles, que reveló el nombre de quien había activado esa línea de prepago.

Protección de Datos también consiguió que la Agencia Estatal de Administración Tributaria le indicara el domicilio fiscal del reclamado.

Infracción del reglamento

La resolución resume los hechos que se puso a investigar: “Presuntamente, el reclamado crea un perfil, añadiendo imágenes que no son de su titularidad, las expone y se da a conocer a los usuarios de la red en la que las comparte, apreciándose también dicha imagen en las conversaciones de WhatsApp, por lo que se estarían tratando los datos personales del titular, reclamante, por parte del reclamado”.

A juicio de la agencia, “los hechos puestos de manifiesto en la reclamación podrían suponer por parte del reclamado la presunta infracción del citado artículo 5.1.a)” del Reglamento General de Protección de Datos, que dispone que los datos personales deben ser tratados de manera “lícita, leal y transparente en relación con el interesado”.

Además, se tuvo en cuenta que “la deliberada actitud en recoger la imagen de la que no es titular, que es usada con unos fines de engaño, supone que se ha de acudir a una sanción administrativa, y el uso de los datos en al menos dos ocasiones y el contexto de uso para relacionarse con otras personas haciendo de la imagen del reclamante como propia”.

A eso se añade que se considera probada “la intencionalidad patente en dicho uso”.

La presunta sanción se cuantificó en 2.000 euros.

Pago voluntario y cierre del proceso

En este tipo de sanciones administrativas de la Agencia Española de Protección de Datos se permite rebajar la multa si el posible sancionado paga voluntariamente antes de que recaiga sanción, considerando que se encuentran indicios muy claros de infracción.

En este caso, el acusado se acogió a dos reducciones y abonó 1.200 euros, en vez de 2.000.

De acuerdo con la normativa de Protección de Datos, “el pago realizado, dentro del plazo concedido para formular alegaciones a la apertura del procedimiento, conlleva la renuncia a cualquier acción o recurso en vía administrativa contra la sanción y el reconocimiento de responsabilidad en relación con los hechos a los que se refiere el Acuerdo de Inicio”, por lo que con ese abono se cerró el caso, al menos por vía administrativa.

Comentarios
Somos ECD
Periodismo libre, valiente, independiente, indispensable