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La producción de respiradores contra el Covid sube un 130% desde marzo de 2020

HERSILL, la única empresa española que fabricaba estos equipos, los suministró al hospital de IFEMA y exporta a más de 100 países

Respirador Vitae 40 de HERSILL
photo_camera Respirador Vitae 40 de HERSILL

Cuando el reloj de la Puerta del Sol se despidió del año 2019, nadie imaginaba que junto a la mascarilla, el respirador sería el artículo más necesario durante el año que venía. Tampoco lo vieron venir en HERSILL, una empresa familiar de Móstoles dedicada a la fabricación y distribución de equipos médicos, que apenas contaba con 60 trabajadores en febrero de 2020 y fue crucial para salvar la vida a decenas de miles de españoles que enfermaron con covid grave.

Todo empezó en febrero, cuando la compañía empezó a notar una subida de pedidos de su modelo de respirador (Vitae 40), el cual era uno de sus productos más nuevos ya que fue autorizado por la Unión Europea en 2019. La mayoría de estos encargos eran para países extranjeros que trataban de ampliar sus stocks de cara a una posible pandemia. Según explica HERSILL a El Confidencial Digital, ellos están presentes en más de 100 países y las exportaciones suponen dos tercios de la producción de la empresa ya de antes de la pandemia.

En España el caos llegó en marzo, y de repente "la demanda a nivel nacional se disparó exponencialmente en cuestión de días", ya que de la noche a la mañana los hospitales se vieron desbordados y abarrotados de pacientes que debían recibir "una terapia específica", la ventilación mecánica. Para ello, los centros sanitarios requirieron del respirador, que "de un uso puntual y minoritario" pasó a "imprescindible" para los pacientes con un covid más grave, explican desde HERSILL. En esta tesitura, la empresa fue contactada por el Gobierno para abastecer de estos instrumentos médicos al país.

Ello se tradujo en que durante la primera oleada del covid, HERSILL fabricó 5.100 unidades de Vitae 40 en un plazo de nueve semanas. Antes de la pandemia, la firma manufacturaba sólo 10 respiradores a la semana, según explicó HERSILL a El País en enero. No sólo se disparó la demanda de estos artículos, fue algo común en gran parte del catálogo de la compañía.

"Simultáneamente y con nuestros propios medios fabricamos en cuatro meses el equivalente a nuestra producción de dos años de otros equipos", explican los portavoces de HERSILL. Entre los bienes que suministraron se encuentran los caudalímetros, que permiten controlar el suministro de oxígeno de las botellas, vacuoreguladores, esenciales para mantener abiertas las vías respiratorias de los pacientes,  los aspiradores de mucosidad y los resucitadores manuales. La producción de los primeros alcanzó las 51.800 unidades durante la primera ola, casi cuatro veces la producción anual que estimaban de 15.000. Los aspiradores doblaron durante el periodo del primer estado de alarma la producción anual hasta alcanzar 16.500 unidades. Por su parte, los resucitadores lo cuadruplicaron con 4.300 manufacturados.

Suministrar a España

Con semejante demanda de productos, HERSILL reconoce que tuvieron "problemas con el suministro de componentes que se traían fuera de España", Estados Unidos restringió las exportaciones de piezas necesarias para la fabricación de respiradores. Sin embargo, esto no fue una dificultad insalvable y, colaborando en la producción con la firma de armamentos Escribano, "finalmente los problemas pudieron solventarse a tiempo para poder fabricar todo lo necesario".

"Nos convertimos en el proveedor del hospital de campaña de IFEMA, de los hospitales españoles y del Gobierno Central", se enorgullecen desde HERSILL de su labor en los momentos más críticos de la pandemia.

En 2021, la situación no es tan caótica.  Los hospitales ya están surtidos de todo el material que necesitan para la ventilación mecánica y además, el flujo de enfermos graves de covid se ha frenado. Con todo, la demanda de respiradores sigue siendo un 130% superior a lo que era en enero de 2020, aunque no hay "el pico de trabajo que hubo durante la primera ola".

La adquisición de respiradores ha traído acarreado un mantenimiento que ha hecho que ahora mismo la casa sobre todo tenga "una alta demanda de fungibles y de suministro de accesorios
para equipos ya comprados durante estos últimos meses". El incremento constante del trabajo ha hecho que la empresa cuente con 70 empleados a fecha de julio de 2021.

I+D

En un futuro, HERSILL espera "que la demanda se estabilice e incluso puede que sufra un pequeño congelamiento y receso del sector, ya que los hospitales están mejor equipados y con sus carencias mejor cubiertas". Mas recuerdan que a partir de la pandemia, "los hospitales y los servicios de salud van a demandar equipos de un perfil tecnológico más complejo".

Todo ello llevará a que se requiera mayor inversión en I+D por todo tipo de instituciones y apoyo financiero "que pueda impulsar la capacidad tecnológica a nivel local de los países" para así lograr una independencia industrial que evite los dramáticos momentos vividos durante la primera ola del covid.

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