Junts exige a Illa que avale su relato y advierte con romper con Sánchez si no lo hace

La formación de Carles Puigdemont fuerza una votación en el Parlament para que el president defienda que persiste un “conflicto” catalán que debe resolverse con un referéndum de autodeterminación

El diputado de Junts, Albert Batet, durante la primera jornada del Debate de Política General, en el Parlament de Catalunya, a 8 de octubre de 2025. (Foto: David Zorrakino / Europa Press)
  1. Una resolución para reactivar el procés
  2. El Acuerdo de Bruselas como guion
  3. Doble lenguaje, según Junts
  4. Una tesitura calculada para Illa
  5. El aviso de Batet y el desgaste para Sánchez
  6. Otra ofensiva: los “acuerdos pendientes”
  7. ERC aprieta con la financiación y el IRPF

Junts ha colocado a Salvador Illa ante una disyuntiva política de alto voltaje. El partido liderado por Carles Puigdemont exige al president que asuma públicamente el relato independentista —que sostiene que sigue existiendo un “conflicto” entre Cataluña y el resto de España— y que, en consecuencia, defienda la celebración de un nuevo referéndum de autodeterminación.

La advertencia llega con una amenaza explícita: si Illa no se alinea, Junts estudiará romper con Pedro Sánchez, de cuyo apoyo en el Congreso depende la estabilidad del Ejecutivo central.

Una resolución para reactivar el procés

La herramienta elegida por Junts es una propuesta de resolución que se somete a votación en el Debate de Política General del Parlament. El texto urge a “plantear en el espacio de negociación habilitado a tal efecto” —la mesa en Suiza con mediación internacional— la convocatoria de un referéndum “sobre el futuro político de Cataluña”, apelando a la “necesidad compartida de resolver el conflicto”.

La formación neoconvergente busca así que el president abandone la noción de “normalización” institucional que el propio Illa y Sánchez han venido reivindicando desde los indultos y, en la práctica, reabra la vía del procés que se dio por amortizada tras la elección del líder del PSC como jefe del Govern.

El Acuerdo de Bruselas como guion

La moción no se limita a fijar el objetivo del referéndum. Reproduce, además, el preámbulo del llamado Acuerdo de Bruselas con el que PSOE y Junts sellaron la investidura de Sánchez. En ese marco, Junts reitera el catálogo de agravios del independentismo: desde la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatut hasta la condena del Supremo a los líderes del 1-O.

Con esa narrativa, ahora traducida al formato de propuesta parlamentaria, el partido pretende dotar de cobertura política a la presión para que el Govern haga suyo ese relato en sede institucional.

Doble lenguaje, según Junts

La dirección de Junts sostiene que se ha abierto una brecha entre lo que el PSOE admite en la negociación discreta y lo que Illa proyecta como president.

Mientras los emisarios socialistas acuden a Ginebra y dan por existente el “conflicto catalán”, señalan, el líder del PSC estaría “desnacionalizando” Cataluña desde el Palau, tratando de pasar página. En paralelo, Junts admite que las encuestas castigan su estrategia y busca un golpe de efecto que recentre el debate en el eje soberanista.

Una tesitura calculada para Illa

El calendario parlamentario es el elegido para el pulso. Junts emplaza a Illa a respaldar su iniciativa y, con ello, resucitar la expectativa de un referéndum pactado y vinculante en un horizonte aún indeterminado.

Si el president se niega, interpretarán su negativa como un aval al relato de “normalización” y como una deslealtad a los compromisos que, a juicio de Junts, el PSOE asumió en Bruselas y ratificó en la mesa suiza.

El aviso de Batet y el desgaste para Sánchez

El líder de Junts en el Parlament, Albert Batet, fue diáfano en su réplica parlamentaria: “Si la negociación llega a su fin, buscaremos otras vías. Así no podemos continuar”.

El mensaje se enmarca en los avisos que Puigdemont viene lanzando desde finales del verano y que buscan, además, aumentar la presión sobre Sánchez. La amenaza de retirar el apoyo en Madrid planea sobre los principales proyectos legislativos del Ejecutivo, que depende de mayorías ajustadas para sacar adelante su agenda.

Otra ofensiva: los “acuerdos pendientes”

La ofensiva de Junts se completa con una segunda propuesta para que Illa inste al Gobierno a cumplir “los acuerdos políticos pendientes”. Traducido: que el president se sume a la presión sobre Moncloa para materializar los compromisos adquiridos en Suiza con la presencia del mediador internacional.

Junts pretende así implicar al propio líder del PSC en la verificación de lo pactado con el PSOE, llevando la negociación discreta al terreno público y parlamentario.

ERC aprieta con la financiación y el IRPF

Esquerra Republicana, por su parte, no renuncia a capitalizar el debate territorial. Los republicanos reclaman a Illa que defienda una “financiación singular efectiva” para Cataluña y que presione al Ministerio de Hacienda para impulsar “las modificaciones legislativas necesarias” que permitan a la Generalitat recaudar el IRPF antes de que termine el año.

ERC insta a que el president convenza a la ministra María Jesús Montero para ceder el impuesto al fisco catalán y respalde la reforma de la LOFCA registrada por los republicanos en el Congreso, una iniciativa a la que el Gobierno ha mostrado, por ahora, resistencias.