La España Profunda
Javier Fumero Director ECD

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Dejar pudrir a Pedro Arriola

Aquella fue una bronca sonada. El debate fue tan encendido que las voces dentro del despacho de Rajoy se escucharon por los pasillos de Moncloa. Jorge Moragas y Pedro Arriola discutían acaloradamente por la estrategia que debía seguir el presidente sobre el caso Luis Bárcenas.

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Jorge Moragas insistía en que Rajoy debía comparecer en el Congreso de una vez por todas. El silencio ya no resultaba tolerable. Había que dar la cara, salir a dar explicaciones a los ciudadanos. Arriola era partidario, sin embargo, de seguir callando, de optar por el perfil bajo, de esconder al presidente.

Moragas impuso su criterio amparado en el Financial Times, The New York Times, The Wall Street Journal… El jefe de gabinete da mucha importancia a los titulares y editoriales de los principales rotativos internacionales. Son los periódicos que leen los inversores extranjeros, explicó con vehemencia en aquella ocasión al presidente.

Como digo, la tesis de Arriola no prosperó y el 1 de agosto de 2013, Mariano Rajoy acudió efectivamente a la Cámara Baja para ofrecer su versión sobre el caso del ex tesorero del Partido Popular.

Una vez más, el asesor personal de Rajoy había sido partidario de no hacer nada que llamase la atención, de evitar cualquier exposición. Apostaba por dejar a un lado el chantaje de Luis Bárcenas al Gobierno, al PP y al propio presidente. No ir en ningún caso de frente.

Pedro Arriola sí logró por aquellas fechas imponer en Moncloa su estrategia en otro frente peliagudo: Cataluña. Se evitó cualquier reproche directo desde Madrid que alimentara la polémica o favoreciera el victimismo. Se huyó del enfrentamiento frontal con la Generalitat. A juicio de Arriola, este asunto también acabaría pudriéndose por sí solo… hasta agostarse del todo.

Arriola es uno de los hombres que mayor influencia tiene en las ideas y planteamientos de Mariano Rajoy. Quizás por eso mismo, goza de muy mala prensa en Génova. Le critican su carácter de verso suelto, su distancia con el partido, su ego y sus patinazos.

Por eso llama especialmente la atención las alabanzas que ha obtenido, por parte de algunos dirigentes del PP, sobre la gestión del frustrado proceso de investidura que concluyó este martes. Admiten que su propuesta de dejar cocer a Pedro Sánchez, Albert Rivera y Pablo Iglesias en la salsa de un paripé negociador fue un acierto.

Los sondeos demuestran que Rajoy ha salido fortalecido y el PP, con muchas opciones de volver a gobernar. Quién lo iba a decir hace unos meses: Arriola y su pudridero cosechando parabienes en la sede nacional del partido. Cuando hace unos meses querían dejarlo pudrir a él...

Más en twitter: @javierfumero

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