La España Profunda
Javier Fumero Director ECD

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Ganan los xenófobos

En un principio es para echarse a temblar. Los 12,7 millones de alemanes llamados el domingo a las urnas para las elecciones regionales en los tres Estados convocantes han lanzado un mensaje inequívoco a Europa, provocando un escalofrío inquietante: ha ganado el populismo más xenófobo.

La cuestión exige una reflexión atenta.

El malestar social en el país teutón ante la llegada masiva de un millón de refugiados ha lanzado a los populistas de Alternativa para Alemania (AfD), un partido de extrema derecha de nuevo cuño que ha ratificado su capacidad para sacudir el sistema político.

La humillación ha sido considerable para los socialdemócratas, que en dos de los tres Estados en juego han quedado por detrás de AfD. Tras estos resultados, las críticas internas a Merkel y el nerviosismo en las filas democristianas crecen a un año de las elecciones nacionales.

No hay que olvidar que la canciller Merkel lleva muchos meses demostrando mucha tolerancia, comprensión y sentido humanitario ante estos refugiados que huyen de la guerra o de la persecución.

El resultado está a la vista de todos: ha recibido un serio correctivo. Y en Alemania se ha colado por vez primera una fuerza populista antiinmigración, un movimiento que nunca antes había logrado representación.

¿Qué nos está pasando?

Nadie puede permanecer impasible ante una masa de civiles hambrientos y agotados, con niños en brazos, expuestos a la explotación de las mafias cuando intentan embarcarse o perdidos en el anonimato de una sociedad que no quiere saber nada de su drama.

Estos refugiados provienen de guerras en Siria, Afganistán o Eritrea.

 

Los derechos humanos se forjaron a partir de la conciencia judeocristiana de que hay una dignidad inviolable en cada persona que exige una reacción solidaria.

¿Hay que dar soluciones “en origen”? De acuerdo. Pero mientras tanto, los gobiernos europeos deben gestionar del modo más efectivo los destinos de estas personas. Aunque sólo sea porque no todos regresarán a sus países de origen cuando se restablezca la paz o desaparezca la tiranía.

Interesa que quienes se queden por aquí sientan como propios los valores democráticos y, en un momento no lejano, pasen de ser receptores de ayuda a contribuir al bien común.

Más en twitter: @javierfumero

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