La España Profunda
Javier Fumero Director ECD

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Amante bandido, en lo falso y en lo cierto

Miguel Bosé.
photo_camera Miguel Bosé.

El título de este artículo no le dirá nada al que no forme parte ya de esa categoría de ciudadanos de “una cierta edad”, una expresión ideal para referirse a los que peinamos canas sin cargar la mano. “Seré tu amante bandido” era el estribillo de una canción de este Miguel Bosé que hoy luce tan cambiado.

He visto trozos de su entrevista con Jordi Évole en La Sexta y llevo estos días dándole vueltas al tema del negacionismo y las teorías de la conspiración. ¿Cómo es posible que en la llamada sociedad de la información tengan tanto éxito los bulos? ¿No debería ser al revés: a mayor capacidad de conocimiento, más certezas y menos mentiras? ¿Qué está pasando?

Me atrevo a lanzar aquí algunas hipótesis de trabajo:

-- Nos hemos vuelto descreídos… hasta un grado perverso. Es muy conveniente fomentar el espíritu crítico, no tragar con lo primero que escuchamos. Es lo propio de sociedades desarrolladas y cultas: la reivindicación, el inconformismo. Pero esa actitud llevada al extremo se vuelve corrosiva: las evidencias dejan de ser tales si no sirven a mi causa, a mi movimiento o a mi modo de ver el mundo.

-- Los dirigentes, los líderes y los grandes gestores han perdido credibilidad. Es el fruto de tantos años de subterfugios, engaños y juegos malabares. Hemos perdido la fe en los más poderosos, en nuestros gobernantes, en quienes rigen nuestros destinos. Hemos visto cómo, demasiadas veces, ellos no viven lo que predican y muy pocos defienden el bien común. Cada uno busca únicamente lo mejor para él. Se legitima así, por tanto, la búsqueda de intenciones ocultas a todo.

-- La falta de amor por la verdad pasa factura. Tantos años insistiendo en que no hay verdades absolutas, en que todo es relativo, en que cada uno tiene su verdad y debe convivir con las restantes… que nos hemos quedado sin certezas. Desde ese momento, nadie me puede impedir adoptar una tesis paranoica: es mi verdad. Y mucho menos, intentar dialogar conmigo para desmontarme el chiringuito mental donde apoyo mis ideas: respete mi visión.

-- El cinismo como forma de vida. Sacrificar la verdad en el altar de la libertad es lo que genera bulos, desinformación, medias verdades utilizadas por personas sin escrúpulos que no tienen reparo en distorsionar la realidad con tal de lograr su propósito. Para ellos el fin justifica los medios. Confunden, distorsionan, engañan… con tal de proteger lo que consideran un bien mayor. Después, cuando toca salir a la calle, se usan datos personales sin permiso, se intenta influir en los estados de ánimo de forma subrepticia, se difunden patrañas interesadas, se intoxica sin rubor para desacreditar al rival… y así todo.

Este ha sido el caldo de cultivo en el que han germinado todas las teorías de la conspiración, las campañas de los antivacunas, los negacionistas del Covid-19 y ese grupo de personas que, tras haber comprado tantas burras, han decidido optar por la versión de los hechos que más encaja con sus propias obsesiones.

Hay otra canción de Miguel Bosé, llamada ‘Te amaré’, que parece premonitoria. En un momento, dice: “En secreto y en silencio te amaré / Arriesgando en lo prohibido te amaré / En lo falso y en lo cierto / Con el corazón abierto / Por ser algo no perfecto, te amaré”.

Más en twitter: @javierfumero

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