Confidencialmente
José Apezarena Editor de Confidencial Digital

Blog

Con las manos manchadas de sangre

photo_camera Felipe VI, Pedro Sánchez, Meritxell Batet, Urkullu, Núñez Feijóo, en el homenaje a Miguel Ángel Blanco en Ermua

Una de las clases que doy a mis alumnos de la Universidad Villanueva, en la asignatura Información y Comunicación Política, comienza con la visualización de una de las escenas más crudas de la serie de televisión "Patria".

Es el momento del asesinato del protagonista, cuyo cadáver queda tendido en la calle, azotado por una tremenda tormenta de lluvia, sin que nadie del pueblo salga a interesarse por qué ha pasado, y menos aún a auxiliarle. Su mujer lo abraza llorando, mientras grita en vano pidiendo ayuda de sus vecinos.

La escena impresiona enormemente a los alumnos. Tienen en torno a los veinte años, y cuando nacieron ya había sido asesinado Miguel Ángel Blanco, un hecho del que ayer se cumplieron 25 años.

Esos alumnos, que no conocieron los años de hierro del terrorismo, tienden a mostrarse incrédulos sobre la realidad de los hechos que muestra la serie, porque desconocen absolutamente que, no hace mucho, España se desangraba por el terrorismo de ETA.

No tienen idea de las cifras terribles que acumula la banda asesina: 3.500 atentados, más de 7.000 víctimas y 853 asesinatos, incluyendo 22 niños.

Desde mi punto de vista, la serie "Patria" debería ser asignatura obligatoria en todos los colegios y universidades de este país, para combatir el olvido.

Escribe Fernando Savater: “Los ‘homenajes’ que promueven los mismos que pactan con los herederos del crimen tratan de lavar las manos emporcadas por estrechar otras manchadas de sangre”.

Estrechar manos manchadas de sangre dejan las propia manos sucias de sangre.

¿Quién estrecha ahora esas manos? Quien se dedica a pactar con los sucesores, los herederos, de ETA, a cambio de unos votos para mantenerse en el poder. Unos votos con los que sacar adelante los Presupuestos del Estado, las cuentas de Navarra, y ahora una supuesta ley de memoria histórica que concede a los bildutarras la prerrogativa de fijar qué investigar, a quién, y hasta cuándo.

Hasta Felipe González se siente amenazado, en su caso -según algunos titulares de prensa- “por X razones”.

Asistimos a una carrera de despropósitos políticos, que alguna vez pagaran muy caro Pedro Sánchez y su partido. Lo sucedido en Andalucía, la debacle sufrida allí, es solo un síntoma, el principio de la cuesta abajo hacia el precipicio.

Hemos recordado estos días la liberación de Ortega Lara y el asesinato de Miguel Ángel Blanco, que desencadenó una de las más intensas reacciones sociales: el esperanzador fenómeno de las manos blancas, que llenó todo el país.

 

Las manos blancas están hoy siendo sustituidas por manos rojas, rojas de sangre. Las de aquellos que estrechan la mano de quienes ayudaron a derramarla tan abundantemente.

editor@elconfidencialdigital.com

Más en Twitter

Comentarios
Somos ECD
¿Quieres ser protagonista del Confidencial Digital?