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José Apezarena Editor de Confidencial Digital

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¿Pedro Sánchez es la X?

Felipe González y Pedro Sánchez.
photo_camera Felipe González y Pedro Sánchez.

La amenaza de aparecer como la X de algo suele estremecer a los posibles candidatos, sobre todo cuando el “algo” se convierte en una posibilidad peligrosa, y más aún si pueden derivarse consecuencias penales.

Una X que siempre se ha perseguido es la que mira a la intentona golpista del 23-F, buscando la cabeza, el cerebro principal de la conspiración, que para algunos era el famoso “Elefante Blanco”, un seudónimo que nunca quedó claro a quién ocultaba. Otros dedujeron que el “Elefante Blanco” era solamente la persona que se iba a presentar en el Congreso para tomar el mando, pero no la X, o sea, el que estaba arriba del todo.

Igualmente famosa fue la pregunta sobre quién era la X del Gal, es decir, el principal responsable, el que estaba en la cúpula de la estructura de mando, el que dio la orden, o al menos lo permitió porque se hallaba al tanto de todo y tenía bajo su cargo a los otros.

En el caso Gal fueron condenados un ministro del Interior, José Barrionuevo, y un secretario de estado de Seguridad, Rafael Vera. Y las especulaciones se centraron en que su superior ordinario era el presidente del Gobierno, Felipe González, y por tanto no podía ser desconocedor de aquella trama, que duró tanto tiempo y provocó un alto número de atentados con víctimas.

Se apuntó entonces a Felipe González como la X del Gal. Pero ni Barrionuevo ni Vera dispararon hacia arriba. Ellos, como suele decirse, se ‘comieron’ el marrón.

Un dato significativo. El ex presidente del Gobierno acudió en persona a la prisión de Alcalá de Henares para acompañar a Barrionuevo y Vera el día que ingresaron en la cárcel con el fin cumplir la pena que les impusieron los jueces. Posteriormente serían indultados… por un Gobierno del PP. Únicamente estuvieron en prisión tres meses.

Muchas veces, la búsqueda de la X va más allá de la simple aclaración de un enigma sin más. Detrás suele aparecer, como digo, la amenaza de la Justicia. En esos casos, ser identificado se convierte en un riesgo para el posible candidato.

Últimamente se ha puesto de actualidad esa cuestión, lo de la X, con motivo del procedimiento judicial abierto por la irregular entrada en España del líder del Frente Polisario, Brahim Ghali.

La que era ministra de Asuntos Exteriores en ese momento, Arancha González Laya, compareció el lunes en el juzgado de Zaragoza que instruye el sumario, donde declaró como imputada.

 

Ante el juez, contó que fue el Gobierno de Argelia el que pidió ayuda para tratar médicamente al líder del Polisario. Una solicitud a la que, al tener -dijo- origen en "motivos humanitarios", el Ejecutivo "no podía negarse". Y, a la salida, declaró: "Todo se ha hecho conforme a la ley".

Lo significativo es que, cuando en el juzgado se le preguntó quién había autorizado la llegada Brahim Ghali a nuestro país, no negó que hubiera otra instancia, otra persona, que lo permitió, sino que se escudó en la ley de secretos oficiales para no desvelar el nombre. O sea, quién es la X en este caso.

La contestación pone de manifiesto una primera conclusión. Que hay una X. Es decir, un responsable de esa decisión distinto de la propia González-Laya. Segunda: el juez no podrá llamarle (imputarle) porque desconoce de quién se trata.

La pregunta parece bastante lógica: ¿Puede ser Pedro Sánchez la X del caso Ghali?

Pero, o mucho me equivoco, o no lo conoceremos nunca. Como otras veces.

editor@elconfidencialdigital.com

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