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José Apezarena Editor de Confidencial Digital

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Sánchez no adelantará elecciones ni loco

El presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, participa junto al candidato socialista a la Junta de Andalucía, Juan Espadas, en un acto feminista en el Palacio de los Córdova en Granada a 22 de mayo de 2022.
photo_camera Pedro Sánchez, en un acto feminista en Córdoba ayer junto al candidato socialista Juan Espadas

El bloque de la derecha supera en más de cinco puntos al de la izquierda. Así lo dice  el último CIS, el CIS de Tezanos. Y es la primera vez que tal cosa ocurre.

El estudio se efectuó entre el 3 y el 12 de mayo, cuando ya había estallado el caso de los espionajes a dirigentes independentistas y se habían convocado elecciones en Andalucía.

PP y PSOE están empatados en voto directo. Los populares, no solamente han frenado las transferencias a otras fuerzas, sino que en los dos últimos meses, desde que Feijóo se hizo con los mandos, ha mejorado en cinco puntos su intención de voto.

Hay que recordar que la tendencia al alza ya estaba en marcha con Pablo Casado, pero eso nadie lo dirá: se atribuirá todo al efecto Feijóo, que en efecto algunas cosas ha cambiado, pero sobre todo las quiere cambiar.

Y el PSOE se ha quedado estancado. Repite el 30,3% del mes pasado, y pierde 1,2 puntos respecto a marzo, aunque todavía sería la fuerza más votada en unas generales.

En intención directa de voto, es decir, el que recoge la respuesta espontánea del entrevistado sin la 'cocina', aparece empatado a 20,8% con el PP, una situación que no se había dado en toda la legislatura.

El 80% de los votantes del PP responden que volverían a hacerlo a pesar de la sangría de votos hacia Vox, mientras que los socialistas conservan el respaldo del 64% de su electorado.

En valoración de líderes, Feijóo alcanza una nota de 4,86, mientras que Sánchez se queda en el 4,28. El líder del PP despierta más confianza, si bien el socialista es todavía el preferido para gobernar.

O sea. El equilibrio que mantenían los bloques de izquierda y derecha se ha roto por el flanco conservador. PP, Vox y Ciudadanos suman una intención de voto de 47,1%, con la que podrían gobernar con solvencia, mientras que PSOE, Unidas Podemos y Más País alcanzan el 42%.

 

Y todo indica que la tendencia se continuará en los próximos meses.

Vista la situación que se avecinaba, dirigentes socialistas se dirigieron a Pedro Sánchez meses atrás para instarle a adelantar las generales, precisamente tras tener constancia de la caída en intención de voto entre la parroquia del PSOE. Su argumento era bien simple: si pasa más tiempo, las cosas irán a peor, así que conviene cortar la sangría: lo oportuno es disolver y convocar elecciones.

Si el presidente se planteó alguna vez tal opción, hoy esa puerta ha quedado cerrada porque, según el veredicto del CIS, ahora la derrota es segura: perdería el Gobierno.

Por eso ha prometido que no adelantará las elecciones. No lo hará ni loco.

Así que hay que pensar que Sánchez prolongará la legislatura todo lo posible, en espera de que algún acontecimiento inesperado cambie las tornas, si es que llega. Y, si tal cosa no ocurriera, al menos habrá apurado al máximo su permanencia en La Moncloa. Y entonces, que le quiten los bailado.

Quedarán las consecuencias de su gestión. Pero eso sí que costará mucho más corregirlo.

editor@elconfidencialdigital.com

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