Miércoles 18/07/2018. Actualizado 01:00h

  • this image alt

elconfidencialdigital.com elconfidencialdigital.com

La web de las personas informadas que desean estar más informadas

·Publicidad·

Defensa, el ministerio de las chapuzas

Si las fuerzas armadas españolas han acreditado sobradamente su profesionalidad y alta cualificación, no ocurre lo mismo, por contraste, con el ministerio de Defensa. Más bien lo contrario.

El último despropósito se ha escenificado a propósito del dramático suceso del helicóptero Superpuma caído el jueves en el Atlántico, entre África y Canarias. Defensa informó esa noche de que los tripulantes, un capitán, un teniente y un sargento, habían sido rescatados por un pesquero marroquí y eran trasladados al puerto de Dakhla, en el Sahara Occidental. No era verdad.

El ministerio se escuda en unas comunicaciones recibidas desde Marruecos que luego no se confirmaron. Pero la cuestión es: ¿por qué Defensa dio por hecho sin más el rescate, y lo notificó oficialmente, sin haberlo confirmado por sus propias fuentes? Tratándose de un asunto tan delicado, que entre otras cosas afecta a las familias de los militares, ¿por qué lanzarse a dar una nota sin haber hablado directamente con los tres, algo que no se había hecho? ¿A qué tanta prisa?

Hemos asistido a un enorme fallo político y de comunicación, que quizá esconde el deseo precipitado de ‘tapar’ un problema a como diera lugar. Aumentado por la confusa y errática presencia del propio Pedro Morenés en Canarias.

Pero no se trata de un hecho aislado. Es más bien la penosa culminación de una muy discutida gestión en Defensa, protagonizada por un ministro distante, que no ha sabido, o no ha querido, sintonizar con el Ejército a sus órdenes, y que por tanto no se ha ganado ni su cariño ni su respeto. La decepción por cómo se organizó la última celebración del 12 de octubre es la última gota.

A lo cual hay que añadir una política informativa muy discutida, parcial, caótica, poco eficiente y, en resumen, escasamente profesional, guiada por favoritismos y plagada de discriminaciones. Que es, por cierto, la peor política informativa.

Visto ya con un poco de perspectiva, esa actividad de comunicación ha parecido estar al servicio del titular del ministerio, más que en defensa del propio departamento, de las fuerzas armadas y, finalmente, del interés general de los ciudadanos.

[email protected]

Twitter: @JoseApezarena

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Sobre el autor...

José Apezarena

·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·