Domingo 25/02/2018. Actualizado 01:00h

  • this image alt

elconfidencialdigital.com elconfidencialdigital.com

La web de las personas informadas que desean estar más informadas

·Publicidad·

Pasando vergüenza en el Congreso de los Diputados

Acudí ayer al Congreso junto con un grupo de estudiantes, alumnos del Centro Universitario Villanueva, para presenciar el Pleno de control al Gobierno, que, por cierto, posiblemente va a ser el último de la legislatura.

Aparte del desbarajuste que se produjo a la hora de poder acceder al edificio, y de los retrasos consiguientes, lo cierto es que la experiencia no resultó precisamente positiva.

Lo que presenciamos en el Cámara, sede sagrada de la soberanía de todos los españoles, más avergonzaba que otra cosa.

Primero, el Gobierno. Como bien se ocuparon de destacar desde la oposición, solamente cinco ministros se encontraban en el hemiciclo, además del presidente. Del resto, sin noticia.

Tampoco hay que buscar ejemplo en los bancos de los grupos de la oposición, porque en cuanto se despacharon las primeras preguntas, dirigidas a Mariano Rajoy, se produjo una formidable desbandada, de modo que la visión de los escaños vacíos resultaba desanimante.

El presidente del Gobierno abandonó la sala poco después de su turno de respuestas, pero mismo hizo Pedro Sánchez, el líder del principal partido de la oposición.

Pasados los rifirrafes iniciales, la atención que prestaban los diputados presentes, a las preguntas y respuestas posteriores, era perfectamente descriptible. Unos hablando por el teléfono, otros consultando dispositivos varios, aquellos leyendo en una tableta, los de más allá haciendo tertulia, mientras no pocos entraban y salían con gran desparpajo.

Se entiende que entre los estudiantes, que visitaban por vez primera la casa de la democracia, hubo quienes se sintieran sorprendidos y hasta decepcionados por el espectáculo contemplado. Creían que eso de ser diputados, de representar los intereses de la ciudadanía, de hacer política de verdad, era algo un poco más serio.

A alguno no se le pasó comentar que sus señorías cobran por dedicarse al trabajo parlamentario y que, por lo visto, en el sueldo no va asistir a plenos tan relevantes como el de control al Gobierno.

Lo dicho, pasando vergüenza en el Congreso de los Diputados.

editor@elconfidencialdigital.com

Twitter: @JoseApezarena

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Sobre el autor...

José Apezarena

·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·