Lunes 11/12/2017. Actualizado 13:42h

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Podemos ha muerto

Si Podemos ha motivado estos dos últimos años multitud de noticias, comentarios y análisis, por la novedad de esa fuerza política, por lo que prometía (o amenazaba), y también por el miedo que causaba en ámbitos económicos, me parece que se ha dado poca importancia a lo que ahora acaba de ocurrir en El Escorial, en el ámbito de los cursos de verano.

¿Qué ha pasado en El Escorial? Que ha quedado bastante evidente la dinamitación de Podemos. Los principales líderes, y especialmente Pablo Iglesias, han reconocido, con total claridad, que el Podemos inicial, el Podemos original ha desaparecido. Ha muerto. Así lo veo yo, al menos.

Aparte del desgarro inapropiado con el que se expresó el líder, con su afirmación “Puede ser que ganemos en cuatro años o que nos demos una h. de proporciones bíblicas”, Pablo Iglesias asumió claramente que el proyecto que diseñaron ya no se va a cumplir. No, al menos, tal como lo imaginaron, ni con los procedimientos y por las vías que pensaron.

Tras el batacazo en las generales de junio, en las que no solamente no hubo "sorpasso", o sustitución del PSOE, sino que quedó como tercera fuerza, con la pérdida de más de un millón de votos, el partido morado ha entrado en una etapa nueva, que ya no discurrirá por los cauces que habían planificado.

Podemos creyó en una guerra relámpago, en ganar las elecciones y hacerse con el poder por la vía rápida. Para ello, el 26-J era el "ahora o nunca". No han ganado, y por tanto la conclusión que sacan es bien clara: "Nunca".

Asumen, en definitiva, que se han convertido en "un partido más", una formación política que deberá trabajar en el día a día de la actividad parlamentaria. Y, además, ni siquiera como primera fuerza de oposición.

Lo reconoció Pablo Iglesias. “Entramos en una fase en la que nos tenemos que convertir en un partido normal y eso tiene enormes riesgos”.

“El desafío me impresiona, incluso me acojona, porque pasar de ser partisano a ser un ejército regular no va a ser fácil, y nadie garantiza que nos vaya a salir bien. Después de cuatro años de oposición parlamentaria, o de tres o de dos, puede pasar que nos consolidemos como alternativa de Gobierno o que Unidos Podemos no funcione como ejército regular”.

“Hemos sobrevivido gracias a que teníamos sex appeal; nuestra capacidad para mantenerlo se ha reducido. El trabajo parlamentario puede ser maravilloso y puede ser el camino al cretinismo político”.

“No queda ni mucho menos excluida la posibilidad de que Podemos gobierne en España, pero va a ser otro Podemos, otra cosa. Más predecible, menos sexy, y que genere menos miedo, menos incertidumbre”.

Es el resumen de Iglesias: otro Podemos. No el primero, aquel que nació del 15 M, aprovechando el descontento social y la crisis, gestado en las calles y en las asambleas. Irene Montero reconoce que han descuidado los círculos. Errejón habla de "una refundación nacional", de que ahora deben demostrar "que somos útiles”, y de la necesidad de formar nuevos cuadros; o sea, “fabricar relevo”. Según Monedero, “a Unidos Podemos le ha faltado calle y le ha sobrado mercadotecnia".

Podemos, en fin, ha aparcado sus aspiraciones de ganar ya, y ha asumido su futuro como fuerza de oposición. Una más. Con ello, aquel Podemos que tanto inquietó por su procedimientos, sus tácticas, sus objetivos maximalistas, por su impacto masivo en el país y su capacidad de llegar a estratos sociales muy amplios, aquella amenaza según algunos, todo eso... ha finiquitado.

Empieza otra época.

editor@elconfidencialdigital.com

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Sobre el autor...

José Apezarena

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