Miércoles 22/11/2017. Actualizado 03:42h

  • this image alt

elconfidencialdigital.com elconfidencialdigital.com

La web de las personas informadas que desean estar más informadas

·Publicidad·

Ese cachondeo llamado Selectividad

Hace unos años, el entonces alcalde de Jerez, Pedro Pacheco, del Partido Andalucista, declaró que la Justicia era un cachondeo.

Los tribunales, que se sintieron ofendidos, abrieron diligencias contra él por delito de desacato, pero al final quedó en nada.

Pidiendo de antemano disculpas a los que estos días van a someterse al examen, lo que sí constituye un cachondeo es, en mi opinión, la Selectividad, la supuesta barrera de acceso a la Universidad y que ha acabado convertida en una ficción.

La prueba ha sufrido este año unos cuantos cambios, para aligerarla, por supuesto. En vez de cuatro días, tres. En lugar de siete exámenes, cuatro.

Y con otra novedad bastante llamativa: para aprobar no hace falta lograr una nota de cinco sobre diez; basta con un cuatro. Además, tampoco es preciso superarla para obtener el título de bachillerato.

Trescientos mil alumnos, de seis comunidades, han empezado el examen, mientras que el resto lo harán durante el mes de junio.

Leo lo que algunos psicólogos han aconsejado a la muchachada, para prepararse, y sobre todo para sobrevivir a la prueba: planificar, comprender, repasar, descansar y gestionar la ansiedad. Los dos últimos puntos tienen su aquel.

Digo que la Selectividad, como puerta de acceso a la Universidad, es un cachondeo porque se trata de un examen que aprueban el 95% de los que lo realizan. Estadísticamente eso significa que aprueban todos. Así que menos lobos.

Ya sé que también está en juego la nota que permite acceder a una y otra carrera, pero en realidad lo relevante es la nota media que se traiga, más que el propio examen de Selectividad.

Estamos ante una Selectividad tan descafeinada que ya ni se llama Selectividad. Ni tampoco reválida. Ni siquiera examen. Se llama evaluación. Por lo visto, para no provocar ansiedad a los chicos/as.

En fin, que, o las autoridades educativas se toman en serio lo de la Selectividad y la convierten en una auténtica prueba de acceso a la Universidad, o, si no, lo mejor es que la supriman. Cuantos menos teatro y postureos, cuantos menos cachondeos, mejor. Y más barato.

editor@elconfidencialdigital.com

En Twitter @JoseApezarena

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Sobre el autor...

José Apezarena

·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·