Miércoles 13/12/2017. Actualizado 01:00h

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Sobre funcionarios y empleados públicos en España

He escrito en más de una ocasión que este país, España, premia muy mal. No sabemos reconocer los méritos, ni proclamarlos concediendo distinciones y honores.

De igual manera, aquí apenas se estila la felicitación y el elogio. Somos hábiles y rápidos en detectar fallos, contundentes en la queja, pero pocas veces practicamos el arte del agradecimiento.

¿Que a qué viene preámbulo tan especioso? A que he comprobado, en repetidas ocasiones, que España cuenta, en las instituciones y organismos, con personas altamente cualificadas, serviciales y eficaces. Pienso que son la mayoría.

Existen miles de funcionarios y empleados públicos que reúnen esas condiciones, que todos los días realizan bien su trabajo y que atienden con rapidez, eficacia y también buenas maneras.

¿Por qué lo cuento hoy? Porque acabo de pasar por un oficina de Correos, con objeto de enviar un paquete certificado, y también para solicitar el voto por correo. Y, como en ocasiones anteriores, la atención recibida ha sido de primera.

La persona que se encontraba tras el mostrador primero me ha aconsejado sobre el tipo de envío más conveniente en mi caso, también desde el punto de vista económico, y después me ha acompañado en el proceso de rellenar los impresos que debía enviar a la junta electoral de Navarra, y todo el rato con paciencia y deseos de ayudar.

No escribo movido por una concreta circunstancia, por un suceso coyuntural, sino porque esa misma impresión vengo obteniendo desde hace mucho cuando he acudido a mostradores y oficinas de diversas administraciones, también autonómicas y locales. He visto que han escuchado y atendido con buen talante y, por supuesto, resolviendo las cuestiones con rapidez y eficacia.

Muy lejos, por supuesto, de la vieja y negativa imagen del empleado público lento e ineficaz, y sobre todo malencarado, que en el pasado se implantó en el imaginario colectivo español.

Como aquí nos cuesta tanto el elogio, y mucho más expresarlo públicamente, hoy envío una felicitación, incluso mi agradecimiento, a los buenos funcionarios y empleados públicos, que hoy son lo común, lo habitual, en este país. Al menos esa es mi experiencia y así lo digo.

editor@elconfidencialdigital.com

Twitter: @JoseApezarena

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Sobre el autor...

José Apezarena

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