Sábado 17/02/2018. Actualizado 01:00h

  • this image alt

elconfidencialdigital.com elconfidencialdigital.com

La web de las personas informadas que desean estar más informadas

·Publicidad·

Miedito punto CAT a la cárcel

Hace varios meses ya me referí a quienes aseguran que en la cárcel hace mucho frío. Es una expresión que he escuchado varias veces en boca de abogados y jueces, aludiendo a algo más que a un simple problema de temperatura.

Quienes visitan de forma frecuente una prisión coinciden en el análisis: es desolador. Afecta a todo el mundo. Hasta los más aguerridos terminan doblando el espinazo anímico, afectados por lo que supone perder la libertad, quedar a solas con la propia situación, acabar entre maleantes y públicamente señalado como un delincuente.

Todo esto está afectando al ‘procés’, sin duda. Hasta personajes que parecían tan irreductibles como los Jordis han claudicado. Tiene su retranca.

El pasado viernes Jordi Sànchez y Jordi Cuixart acudieron a sede judicial, desde la cárcel donde están recluidos como medida preventiva. Se jugaban salir de prisión y pasar en libertad los meses que les quedan antes de que el juez termine la instrucción del caso 1-O.

Debían persuadir al magistrado Pablo Llarena de que puede ponerles en libertad. Y tenían alguna pista para orientarse: la declaración de Oriol Junqueras siete días antes y sus propias alegaciones de diciembre. No sirvieron para salir de la cárcel.

Quizás por eso, aquellos que hasta hace muy poco estaban dispuestos a dar la vida por la independencia de Cataluña abjuraron de la vía unilateral. Fueron tan contundentes, tan claros, tan expeditivos, que hasta la Fiscalía ha dicho que no descarta cambiar de criterio y dejarles salir.

Sólo van a actuar dentro de la Constitución, van a cumplir la ley, no se van a fugar, van a ser dos chicos buenos. Uno de ellos llegó a prometer que dejará el escaño que acaba de lograr si ERC y JxCat retoman por las bravas la línea soberanista. Ver para creer.

Tanta docilidad en quienes dieron muestras durante años de un radicalismo extremo, de tanto orgullo beligerante y fanático, llama la atención. Y, efectivamente, parece confirmar esa máxima de los letrados: en prisión hace tanto frío que se logra amansar a las fieras.

Más en twitter: @javierfumero

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Sobre el autor...

Javier Fumero

·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·