Sábado 26/05/2018. Actualizado 01:00h

  • this image alt

elconfidencialdigital.com elconfidencialdigital.com

La web de las personas informadas que desean estar más informadas

·Publicidad·

Síndrome post Erasmus

Los psicólogos denominan ‘síndrome post Erasmus’ al shock que sufren los universitarios españoles que regresan a España tras una estancia en el extranjero pagada a través de becas de la Unión Europea y los estados.

El contraste de unos apacibles meses de estudio fuera de España con la dura realidad de un país en crisis, la amenaza del paro y la competencia por encontrar empleo está provocando ataques de ansiedad y trastornos de conducta entre los jóvenes. Al menos, eso es lo que relatan los médicos.

Pero yo me voy a referir a otro síndrome post Erasmus. El que está padeciendo ya este Gobierno tras el patinazo de José Ignacio Wert y su recorte en las ayudas. Qué torpeza. Qué papelón. Qué inoportunidad. Y qué manera de montar una escandalera sin ninguna necesidad.

El ministro de Educación ha tenido que dar marcha atrás y dejar sin efectividad, al menos durante este curso académico, una norma ministerial que dejaba a miles de alumnos del programa Erasmus sin la ayuda mensual complementaria que les aporta el Ministerio de Educación.

Será a través de una enmienda a los Presupuestos Generales del Estado, que deberá ser aprobada en sede parlamentaria. Se dotará una partida nueva para reponer el dinero que la orden ministerial –que no se quiere retirar- les va a quitar. De traca.

Falta coordinación. Falta sentido común.  Y falta una política de comunicación que impida estos incendios, que se adelante a los desafíos con un relato convincente, razonado y... unánime.

Digo esto último porque otra consecuencia del síndrome post Erasmus que le queda a este Gobierno, tras el último traspié de Wert, es el conato de rebelión interna en el Partido Popular que ha generado este anuncio.

Se agota la paciencia en el propio partido. Incluso, algunos barones regionales aseguran ya en privado que han llegado al límite: no están dispuestos a jugarse la silla autonómica o consistorial por la torpeza de este o aquel ministro.

Van a salir (como se ha visto) a degüello, si hace falta. Se juegan mucho. Ellos y el partido, por cierto.

Lo dicho: ataques de ansiedad y trastornos de conducta.

Más en twitter: @javierfumero

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Sobre el autor...

Javier Fumero

·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·