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La caja con víveres que salió hacia Venezuela

Este verano he pasado unos días en La Palma, una isla que mantiene lazos fraternales con Venezuela desde hace muchos años. Allá marchó uno de mis abuelos, siguiendo la estela de miles de canarios que, en plena posguerra, buscaban una oportunidad.

Algunos cálculos cifraban hace unos años en 46.000 la comunidad canaria censada en Venezuela población que, sumando descendientes y no censados, podría rondar las 600.000 personas, sobre una población de 28 millones de habitantes.

La relación sigue siendo intensa, intensísima diría yo. Esta afinidad es tan estrecha que se producen hechos curiosos, como que uno de los periódicos de Tenerife haya mantenido durante años una sección en el diario llamada 'La octava isla' con noticias relacionadas con la República Bolivariana.

Pues bien. En mi periplo veraniego me encontré con algo sobrecogedor. Varios familiares preparaban una caja con productos “de primera necesidad” para abastecer a una buena señora que vive en Caracas y no sale del país.

Cuando se le hizo saber que preparaban este envío, la mujer manifestó sus preferencias. Quiso dejar bien claro las prioridades. Se movilizaron varios parientes y lograron los siguientes víveres:

– Dos kilos de lentejas (la señora reveló que lleva dos años sin poder cocinarlas por falta de estas legumbres)

– Dos litros de aceite.

– Varios paquetes de azúcar.

Garbanzos.

Leche en polvo (hablaba con desconsuelo del tiempo que llevaba sin poder preparar unas simples natillas...).

Ajos (suspiraba también por una ristra de ajos, ahora un bien de lujo en el país).

Gofio.

Suavizante para el pelo.

Champú.

La solicitante completó esta especie de 'carta a los Reyes' con dos productos farmacéuticos: un colirio para los ojos (se los recetó el médico hace un año pero esas gotas no se encuentran por ningún lado); y vitaminas para personas mayores.

Añadió una advertencia: que no mandaran arroz. Es prácticamente lo único que no falta y su consumo comienza a ser recurrente... hasta agotar.

Al final salió una caja de 18 kilos que ya va camino de Caracas. El coste del envío ha sido de 140 euros. Según la información del servicio postal, el paquete tardará en llegar una semana.

Más en twitter: @javierfumero

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Javier Fumero

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