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El código penal no es la solución de Cataluña

El presidente del Tribunal Constitucional, Francisco Pérez de los Cobos, aseguró este miércoles en Madrid que el problema de la independencia de Cataluña no se puede solucionar recurriendo al órgano encargado de interpretar la Carta Magna.

Durante su discurso de despedida ha aludido a las resoluciones dictadas desde que en marzo de 2014 se acordó anular la declaración por el derecho a decidir que había sido aprobada por el Parlamento catalán. A su juicio, este no es el camino. Es la hora de la política.

Estoy de acuerdo.

A mi modo de ver, la justicia debe actuar cuando se producen actos ilegales. Por supuesto. No defiendo la estrategia de “mirar para otro lado”, entiéndaseme bien. Si alguien transgrede la ley, que sea juzgado y pague por ello. Nada que objetar. En ese sentido, me parece muy bien que si el alto tribunal ha constatado que Artur Mas se ha pasado de la ralla opte por la multa y la inhabilitación. El que no esté de acuerdo, que recurra.

Pero escucho a bastantes opinadores defender que la solución al desafío independentista pasa por ‘empapelar’ judicialmente a todo el que se mueva por allí. Es lo mismo que se plantea en otros casos: la demanda como respuesta a nuestros conflictos personales.

¿Mi hijo suspende hasta el recreo? Demando al colegio. ¿Me hago un esguince caminando por la calle? Demando al Ayuntamiento. ¿Se me queman las lentejas al fuego? Demando al repartidor de publicidad que me entretuvo en la puerta. ¿Pierdo el avión al comienzo de las vacaciones? Demando al taxi que no me libró del atasco.

Lo que acabo de hacer es una caricatura. En muchos casos es justo recurrir a los tribunales si un servicio no cumple lo prometido. Pero llamo la atención sobre el absurdo y contraproducente recurso a las denuncias para resolver problemas sociales o políticos. Esa no es la vía.

La justicia tiene una cierta función pedagógica. Es cierto. Las leyes establecen unas reglas del juego que componen una especie de mapa o manual de instrucciones (con castigos ejemplarizantes incluidos) que orienta ante los conflictos de intereses que inevitablemente surgen en cualquier comunidad.

Pero esto es una cosa y otra muy distinta tejer acuerdos o cerrar pactos. La salida a cuestiones políticas complejas yo tampoco creo que esté en el código penal.

Más en twitter: @javierfumero

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Javier Fumero

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