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La ‘politesse’ del Barça

Ilustrativa lección la que ofreció el pasado sábado el F.C. Barcelona al término del partido que le enfrentó al Real Madrid (por segunda vez en una semana) en el Estadio Santiago Bernabéu.

Nada más concluir el encuentro, los jugadores blaugranas –en especial, el portero Víctor Valdés- rodearon al árbitro para recriminarle un posible penalti de Sergio Ramos en el área merengue. Jordi Alba dedicó una peineta al respetable nada más marcar Lionel Messi.

Gritos, insultos, imprecaciones, gestos airados… No pasaría de ser un altercado más de los que suceden en un partido de fútbol cualquiera, si no fuera por lo sucedido estos últimos años.

El Barça lleva cinco años de dominio prácticamente absoluto del fútbol europeo y mundial. Se ha convertido en un referente, un admirado modelo de fútbol total, con un estilo sin precedentes –se ha llegado a decir- y sin referentes en la historia de este deporte.

Me sumo a esta valoración, desde el respeto y la admiración. Todo sea dicho.

Sin embargo, alrededor de este equipo sin igual se ha ido fraguando una pose, un áurea de buenismo, una especie de elegancia patricia, displicente y desdeñosa, que me gustaba mucho menos.

El Real Madrid de Mourinho lleva dos años intentando encontrar la llave maestra con la que descerrajar la caja fuerte de este excelso juego del máximo rival, recurriendo en demasiadas ocasiones a la marrullería y la bronca. Mal camino, sin duda.

Pero en estos casos, el Barcelona siempre respondía desde el paternalismo. La prensa deportiva catalana se sumaba encantada al show y jaleaba el desdén de los suyos. Malo.

Hace dos días, todo se vino abajo.

Allí, en el Bernabéu, la vena hinchada en la frente de Víctor Valdés y el obsceno gesto de Jordi Alba a la grada desnudaron al rey que nunca perdía la compostura.

¿Por qué? Quizás porque la verdadera medida de las cosas se demuestra en la adversidad. Ahí, en el amargo trance de la derrota, es donde se templa el buen metal.

Y no. La ‘politesse’ del Barça no ha pasado la prueba.

Más en twitter: @javierfumero

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Javier Fumero

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