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Temporadas cálidas, la estación de la enfermedad de Lyme

Confidencial Digital | 22 de mayo de 2019

Fuente imagen: Pixabay
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Cada año 65.000 personas contraen la enfermedad de Lyme en Europa. Esta es una estimación oficial del Centro Europeo para la detección y el Control de Enfermedades (ECDC) desde donde avisan "la Borrelia burgdorferi causa la mayor carga de enfermedad de todas las patologías transmitidas por vectores en la Unión Europea".  Ese vector transmisor es una garrapata portadora de la bacteria Borrelia burgdorferiresponsable de la enfermedad de Lyme que "puede causar daños en el sistema nervioso, pérdida de memoria, inflamación articular y otros problemas de salud crónicos", advierten desde la ECDC.

Desde el Parlamento Europeo advierten del rápido avance de la enfermedad, que puede llegar a ser endémica en algunas zonas de Europa. Se calcula que en nuestro continente entre 650.000 y 850.000 personas están infectadas. Otras estimaciones hablan de más de un millón de personas. Muchas o pocas, lo cierto es que las autoridades europeas han dado la voz de alarma y piden a los países un consenso para un rápido diagnóstico, y un seguimiento del número de casos que permita conocer la realidad completa de esta enfermedad.

Pero, ¿por qué es peligrosa esta enfermedad?

El Lyme es una multiinfección multisistémica difícil de detectar y que en su fase crónica, crea gravísimos problemas. Es habitual que una picadura de garrapata, que puede ser tan pequeña como una semilla de amapola, no se detecte, y que tampoco aparezca el síntoma más reconocible, el eritema migrans, una mancha rojiza en forma de diana o de ojo de buey. Sin estos signos evidentes el diagnóstico temprano se hace difícil. Unos tres días después de la picadura podemos tener una sensación de gripe que dura más de una semana, algo de confusión mental o mareos que pocas veces asociaremos (tampoco la medicina) a una picadura de garrapata.

Si no tenemos ningún síntoma pueden pasar meses e incluso años hasta que la enfermedad se "active" y empiece a afectar al sistema nervioso y aparato locomotor, con consecuencias irreversibles.

Existen controversias entre la comunidad médica sobre el diagnóstico certero y la eficacia de los tratamientos del Lyme a largo plazo. Por eso, la actividad investigadora de la International Lyme and Associated Diseases Society (ILADS), que reúne a expertos de todo el mundo, especialmente en Estados Unidos, y las directrices que publican, son tan importantes para la lucha contra la enfermedad. En España no son muchos los médicos acreditados por esta organización. Uno de ellos, el Doctor Mariano Bueno, recibe pacientes constantemente de toda Europa e incluso Estados Unidos e India en Biosalud Day Hospital, es especialista en la detección y el tratamiento de Lyme crónico"una enfermedad con gran variedad sintomática que precisa tratamientos a medida que combinen el antibiótico con terapias que activen el sistema inmune y reparen en la medida de lo posible los órganos dañados por el Lyme".

Lo cierto es que la mayor parte de los pacientes llevan años yendo de un especialista a otro sin recibir un tratamiento eficaz porque no hay un buen diagnóstico de Lyme: sus síntomas son similares a los de enfermedades como la artritis reumatoide, la fatiga crónica o el lupus, entre otras. Por eso se le llama "La Gran imitadora". De hecho, cualquier enfermedad autoinmune puede ser en realidad un Lyme crónico, especialmente las que no responden bien a los tratamientos prescritos.

¿Cómo puedes protegerte de la enfermedad de Lyme?

Profesionales como el Doctor Bueno, director médico de la clínica Biosalud, insisten en la prevención, "tenemos que protegernos cuando estamos de excursión, en la naturaleza, con ropa adecuada y también inspeccionando nuestro cuerpo al llegar a casa". Si encontramos una garrapata en nuestra piel, no significa que vayamos a contraer Lyme, pero lo ideal es acudir a un especialista que analice si el parásito es portador de la bacteria Borrelia bugdorferi. Eso sí, antes debemos quitar la garrapata con unas pinzas adecuadas, pues si no, podemos contagiarnos en ese momento si aun no lo habíamos hecho.

Para prevenir contraer la enfermedad podemos contemplar unos hábitos sencillos:

  • Aplicar directamente en la piel repelente de insectos que contenga entre un 20 y un 30% de DEET.
  • Rociar la ropa con un spray que contenga permetrina, como el que se usa para ir a pescar, por ejemplo.
  • Viste ropa de color claro. Pantalones largos y calcetines (si puedes meter en elos el pantalón, mejor) y camisa de manga larga y gorra o sombrero.
  • Si tienes perro, protégelo con repelentes y revísalo al llegar a casa.
  • Ten a tu alcance unas pinzas con punta, son las más adecuadas para extraer la garrapata.
  • Explora tu cuerpo después de una excursión por el campo y, sobre todo, si por tu profesión estás al aire libre en zonas de bosque o de cultivos. 

Y cada vez tenemos que tomar más en serio estas medidas preventivas, el incremento de la temperatura en zonas más altas hace que encontremos cada vez más garrapatas en entornos más amplios. Este es uno de los efectos del cambio climático sobre nuestra salud. Desde el ECDC advierten: "los cambios en el clima, como los veranos más cálidos y largos pueden permitir a los organismos como las garrapatas, cambiar de hábitat e introducir enfermedades en áreas en las que antes no existían".

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