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Dinero

La papelera de ‘los Albertos’, por la que medió el Rey en Argentina, no encuentra un inversor que salve su proyecto estrella en Uruguay y cae un 80% en Bolsa

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Las dificultades de Ence para encontrar un nuevo socio en Uruguay, donde está el proyecto estrella de la compañía, están lastrando el valor de sus cotizaciones. La papelera de ‘los Albertos’, por la que intercedió el Rey en 2007, ha perdido un 80% en los últimos doce meses.

Así lo apuntan varios analistas financieros consultados por El Confidencial Digital al respecto. “Las dificultades que atraviesa la papelera española Ence para encontrara nuevos socios para su planta de tratamiento de celulosa en Uruguay, está pesando sobre su cotización bursátil”, resumen.

Y es que las acciones de la empresa, cuya mayoría está en poder de Alberto Cortina y Alberto Alcocer, han perdido cerca del 80% de su valor en los últimos doce meses. Los títulos, que se vendieron a un precio medio de entre6 y 7,5 euros por acción en enero de 2008, apenas alcanzan, un año después, los 2,50 euros.

Tal y como anunció la propia compañía en un comunicado remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) la tercera semana de enero, la antigua Empresa Nacional de Celulosa (Ence) está buscando socios estratégicos que garanticen la buena marcha financiera de su proyecto estrella en el país latinoamericano.

A fecha de hoy, los responsables de Ence sólo han querido adelantar que su propuesta ha despertado el interés de seis grupos “líderes en el sector forestal, de la celulosa y papelero”.

La primera papelera española cuenta con ‘los Albertos’ entre sus principales accionistas, quienes entraron en la compañía de la mano del presidente, Juan Luis Arregui, fundador de Gamesa y primer accionista individual de Iberdrola. Entre los tres controlan cerca de un 30% de la firma papelera, según apuntan en ECD fuentes cercanas al consejo de administración de la compañía.

Otros accionistas de referencia, principales interesados en la buena marcha del proyecto en Uruguay, son Caixa Galicia, con un 17,7%Alcor Holding, un 10,01%; Bankinter, un 6,50%; el holding empresarial Atalaya Inversiones (participado por Caja Badajoz, Caja Castilla La Mancha, La General de Granada, El Monte de Huelva y Caja Murcia), y la asturiana Cajastur cuentan con participaciones cercanas al 5% respectivamente.

Entre otros conocidos inversionistas que han apostado en los últimos años por la papelera destacan Alicia Koplowitz, que se hizo con un 1% a través de su sociedad Moreinvest; María Dolores Ortega, sobrina del fundador del gigante Inditex; el indio afincado en Tenerife Ram Bhavnanio o Juan Abelló.

La intervención del Rey Juan Carlos

Cabe recordar que fue precisamente por este plan por el que el Rey Juan Carlos medió entre Argentina y Uruguay. El proyecto de Ence para levantar una planta en la localidad uruguaya de Punta Pereira originó un conflicto entre los dos países fronterizos, ya que la primera ubicación de la planta en Fray Bentos, cerca de la frontera argentina y junto a una de las principales vías aduaneras entre ambos países, despertó una fuerte oposición en la orilla argentina.

Tal fue el alcance de las movilizaciones que, en marzo de 2006, el entonces presidente argentino Néstor Kirchner y su homólogo uruguayo, Tabaré Vázquez, acordaron suspender las obras de construcción de la planta de Ence y la de Botnia, una empresa finlandesa de celulosa que también tenía un proyecto similar.

Unas semanas más tarde, la administración argentina demandó a Uruguay ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya por violar el estatuto del Río Uruguay. La respuesta uruguaya no se hizo esperar: Vázquez presentó una querella contra la Casa Rosada ante el Tribunal del Mercosur, alegando que Argentina estaba permitiendo las protestas vecinales e impidiendo la libre circulación de mercancías. Fue en este momento cuando intervino el Rey.

Finalmente y para evitar la creciente tensión entre los países vecinos, Ence decidió desistir de su proyecto para Fray Bentos, y trasladó la planta al río de la Plata, alejándose unos cuarenta kilómetros de la frontera argentina.

La dirección de Ence reforzó la inversión prevista, hasta alcanzar los 850 millones de euros, y duplicó la capacidad de producción de la nueva factoría hasta alcanzar el millón de toneladas de celulosa. La compañía podrá producir, además, un millón de megavatios de energía renovable a partir de biomasa.

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