Martes 16/01/2018. Actualizado 01:00h

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Dinero

Nerviosismo en las cajas rurales. El Banco de España ha empezado a presionar para meterlas en un baile de fusiones con el argumento de que son ‘pequeñas’

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Las cajas rurales se están empezando a poner de los nervios , ante el run run continuo que les llega desde el Banco de España con el argumento de que son 'pequeñas' y que por tanto tienen que entrar en un proceso acelerado de fusiones para sobrevivir.

Fuentes de esas entidades, a las que ha tenido acceso El Confidencial Digital, cuenta que se temen que los embarquen en la misma historia de las cajas de ahorro, que ha terminado como de mala manera, o sea convirtiéndolas en bancos y nacionalizando media docena por el camino.

Unas entidades saneadas

Las cajas rurales o cooperativas de crédito, que se llaman de las dos maneras, están sanas en conjunto. Ha habido escándalos aislados e intervenciones del Banco de España en los últimos veinte años, pero nada comparado con el escandalo de las cajas de ahorro.

No ha habido quiebras ni directivos golfos llevándose la caja, o saqueando las entidades, dando créditos irrecuperables a los familiares y amiguetes, haciendo locuras con el ladrillo, y poniéndose pensiones millonarias. Nada de eso ha sucedido en las rurales.

El gobernador vigila

Por si fuera poco, han llevado a cabo en silencio un proceso de fusiones, capitaneado por Cajamar, la mas grande, que ha absorbido a una docena, y el Banco Cooperativo, que ha agrupado a otras tantas.

El problema es que el gobernador del Banco de España, Luis Linde, les ha puesto el ojo encima porque son pequeñas y a futuro teme un problema de solvencia.

El problema no es real a día de hoy, pero el gobernador piensa que podría haberlo más adelante, y por eso las puede meter en un baile de fusiones que nadie sabe cómo puede acabar.

En el sector están de los nervios. No entienden las presiones, porque no les pasa nada grave y están gestionando la crisis mejor que los bancos y cajas.

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