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Dinero

Los principales Bancos y Cajas de ahorros españoles tienen que afrontar un vencimiento de deuda de 32.500 millones de euros antes de diciembre

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Las entidades financieras españolas tienen hasta diciembre para hacer frente a la deuda que acumulan hasta el momento – superior a 32.500 millones de euros - y cuyo vencimiento se hará efectivo el último día del año.

Cómo hacer frente a esta deudacon la que está cayendo estos días” es uno de los temas que, según ha sabido El Confidencial Digital le quita el sueño a muchos en el sector financiero nacional. Y no es para menos pues, según un reputado analista económico, de prestigio internacional y con acceso a Moncloa, la cifra que deben cubrir bancos y cajas de ahorros en los próximos tres meses supera los 32.500 millones de euros.

De este total,  dos tercios corresponden a los bancos, que de aquí a final de año deberán saldar una deuda de 20.822 millones de euros. “Esa deuda corresponde principalmente a los seis mayores”, afinan fuentes de mercado. La deuda restante, de 11.747 millones, corresponde a las treinta y cuatro cajas de ahorros españolas.

Ante esta situación “cada uno se está buscando la vida como puede”, reconocen fuentes del sector.  “Cada banco está siguiendo una estrategia distinta para captar financiación y atender a sus compromisos”, explican fuentes patronales. “Si has hecho una emisión de deuda, hay que pagarla”, advierten ante la posibilidadde que los bancos y cajas puedan solicitar una moratoria para pagar las deudas contraídas.

Los últimos días, concretamente, “han sido de locura”, dada la frenética actividad de los mercados financieros en general y de la banca de inversión en particular –amplíe aquí esta información –.

En este sentido, técnicos de primer nivel de uno de los reguladores del mercado español reconocen que la pasada semana, tras el colapso de Lehman Brothers, “el mercado interbancario prácticamente se secó”. 

Esta situación es, a su juicio, la que ha llevado a los bancos centrales a intervenir, puesto que durante esos días, “las entidades prácticamente no se prestaron nada entre ellas”.  Matizan no obstante que se ha tratado de una ocasión excepcional y confían en que las aguas vuelvan a su cauce antes de final de año.

Cabe recordar que una de las vías de financiación más recurrentes entre los bancos y cajas españoles es la emisión de deuda internacional. Este sistema permite una estructura de pagos mucho más dilatada en el tiempo. El grueso de esta deuda es a medio–largo plazo, ya que de acuerdo con los datos que manejan varias autoridades competentes y a los que este confidencial ha tenido acceso, el 60% de estos pagos vencerán en 2013.

Cerrada esta puerta y conocido el delicado estado de la banca de inversión, estos técnicos reconocen que las condiciones de los prestamistas vuelven a endurecerse, como ya lo hicieron el pasado año en agosto y tras el respiro que vivió la banca española la pasada primavera.

Por su parte, los bancos y cajas consultados por ECD se muestran optimistas y hacen especial hincapié en la necesidad de dejar claro que el sistema español nada tiene que ver con el estadounidense. “La sensación es de total tranquilidad, tenemos un margen muy amplio y liquidez suficiente para hacer frente a lo que haga falta”, aseguran.

En este punto coinciden desde otra institución reguladora, en la que resaltan que el volumen de deuda total del que se habla se mueve en “parámetros muy manejables” y no es “nada problemática”.  “No habrá ningún problema ya que se está financiando a largo plazo, nada que ver con casos de otro países”, añaden.

Los remedios que proponen desde los organismos reguladores se resumen en animar a las entidades a “que vuelvan a acudir al mercado” puesto que las soluciones de liquidez que están proporcionando el Banco Central Europeo o la Reserva Federal Estadounidense se reducen a “una solución transitoria”, ya que vencen al día, la semana o en casos contados, a los tres meses.

Quienes están optando por poner en práctica estas recomendaciones son conscientes de que tendrán que esperar a que el mercado “se normalice un poco” y se preparan para “pagar un poco más que antes de la crisis”, puesto que lo niveles demandados por los inversores son más altos.

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