Rusia reactiva el buque espía Yantar y Holanda lo escolta en secreto
El buque ruso Yantar fue seguido por unidades de la Real Armada neerlandesa mientras navegaba por el Mar del Norte. Su presencia volvió a activar las alertas sobre el espionaje submarino y la cartografía de infraestructuras críticas europeas.
El seguimiento, confirmado por el Ministerio de Defensa de los Países Bajos, reveló una operación de control técnico que apunta a un patrón de movimientos coordinados de Moscú en aguas aliadas.
Según un comunicado del Ministerio de Defensa de los Países Bajos, dos unidades de su Real Armada —el buque hidrográfico HNLMS Snellius y el patrullero HNLMS Friesland— escoltaron durante dos días al buque ruso Yantar, de la clase Proyecto 22010, mientras transitaba el Mar del Norte.
El seguimiento comenzó a primeras horas del lunes y se extendió hasta la tarde del martes, momento en el que el Yantar abandonó la zona rumbo noreste sin incidentes. Sin embargo, para los servicios de inteligencia neerlandeses (MIVD), el tránsito no fue casual: el navío ruso estaría realizando levantamientos del fondo marino y recopilando datos sobre infraestructura submarina occidental, en particular cables de comunicación y gasoductos.
¿Por qué preocupa el paso del Yantar?
Un buque de “investigación” con doble uso
| Parámetro | Valor |
|---|---|
| Eslora | 108,1 metros |
| Manga | 17,2 metros |
| Base de operaciones | Bahía de Olenya (Murmansk, Rusia) |
| Capacidades | Despliegue de sumergibles autónomos clase Rus y Konsul |
El Yantar está asignado a la Dirección Principal de Investigación en Aguas Profundas (GUGI), una unidad del Ministerio de Defensa ruso especializada en operaciones submarinas de inteligencia. Según el Congressional Research Service (CRS, 2023), los buques de esta división “proporcionan apoyo a misiones de interferencia o recuperación de objetos en el lecho marino, con interés estratégico y militar”.
La sombra de los cables submarinos
- El MIVD detectó en 2023 al menos 12 tránsitos similares del Yantar cerca de rutas de datos entre Reino Unido, Dinamarca y Países Bajos.
- El buque puede operar mini-submarinos capaces de manipular objetos a más de 6.000 metros de profundidad, según estimaciones del Pentágono.
El papel de Holanda y la OTAN
El HNLMS Snellius, pieza clave en la respuesta
El despliegue del HNLMS Snellius no fue fortuito. Se trata de un buque hidrográfico especializado en cartografiar cambios en el lecho marino a lo largo de rutas marítimas críticas. Tras escoltar al Yantar, su misión consistió en revisar la integridad de los cables y oleoductos submarinos en la zona, una tarea que ya ha ejecutado en el Mar Báltico y en el Caribe.
Según fuentes del Defence Intelligence and Security Service neerlandés, “el objetivo es prevenir posibles acciones de sabotaje híbrido, una amenaza reconocida por la OTAN desde el incidente del Nord Stream” (Informe OTAN, 2024). De hecho, desde la sede aliada de Bruselas se ha impulsado una célula específica dedicada a la protección de infraestructuras críticas bajo el mar.
Riesgos y lectura estratégica
- La actividad del Yantar coincide con un incremento del 40 % en tránsitos de buques rusos no militares por aguas europeas, según datos del SIPRI.
- Holanda, junto con Noruega y Reino Unido, mantiene vigilancia constante sobre puntos neurálgicos del sistema energético y de datos de la UE.
¿Qué significa esto para la seguridad europea?
Para la OTAN, la aparición del Yantar en el Mar del Norte reabre el debate sobre la vulnerabilidad de los sistemas de comunicación submarinos, por los que circula más del 90 % del tráfico global de datos. El control y defensa de esa red invisible se ha convertido en prioridad. Fuentes del Allied Maritime Command reconocen que “cada tránsito de este tipo obliga a destinar recursos y a elevar el nivel de alerta” (2025).
El incidente termina sin provocaciones, pero deja una señal clara: la guerra silenciosa por el fondo del mar continúa. Y el Yantar sigue siendo, para los analistas occidentales, la pieza más inquietante del tablero submarino ruso.