El alto precio de cuidar a una hija dependiente: ¿Cómo logró este padre el perdón total de sus deudas?
Una demanda desestimada y una deuda de 150.000 euros en costas judiciales llevaron a este alicantino al límite
- Un laberinto financiero nacido del cuidado familiar
- El mazazo judicial: 150.000 euros en costas
- El acoso de los recobros y el embargo de nómina
- La liberación: El perdón total de la deuda
- Un mecanismo de protección social
Un laberinto financiero nacido del cuidado familiar
La vida de un vecino de Alicante cambió drásticamente en 2007. El nacimiento de su hija con graves malformaciones congénitas le obligó a reorganizar su mundo laboral y personal. Para cubrir los costosos tratamientos y adaptar su vivienda a las necesidades de la menor, el hombre tuvo que recurrir sistemáticamente a créditos al consumo y préstamos personales, iniciando una espiral de endeudamiento que se volvió insostenible con la crisis inmobiliaria.
El mazazo judicial: 150.000 euros en costas
Buscando una salida, la familia inició un procedimiento por negligencia médica contra la ginecóloga que realizó el diagnóstico prenatal. Sin embargo, el resultado fue devastador: la demanda fue desestimada y el padre fue condenado a pagar unas costas procesales que, con intereses, rozaron los 150.000 euros.
A este golpe se sumó un error en la declaración del IRPF, donde se le aplicó erróneamente el 100% de las deducciones por descendiente dependiente cuando solo le correspondía la mitad, generando una nueva deuda con la AEAT.
El acoso de los recobros y el embargo de nómina
La situación llegó a un punto crítico con el embargo de su salario y el constante acoso telefónico de entidades bancarias y empresas de recobro. Según relata el afectado a través de sus abogados, "había un gran sufrimiento por todas partes". A pesar de conocer la Ley de la Segunda Oportunidad en 2023, el escepticismo le impidió actuar de inmediato: "Me parecía demasiado idílico para ser verdad".
La liberación: El perdón total de la deuda
Finalmente, tras contactar con el equipo de Bergadà Abogados en julio de 2025, el Juzgado Mercantil número 1 de Alicante ha dictado sentencia. El juez ha reconocido al hombre como un deudor de buena fe, perdonándole un total de 137.870,65 euros de pasivo insatisfecho.
"Sentí una gran alegría y al colgar me puse a llorar por toda la tensión vivida. Te das cuenta de que puedes volver a empezar", confiesa el protagonista tras conocer el fallo.
Un mecanismo de protección social
La abogada Marta Bergadà, socia fundadora del despacho, destaca que este caso es el ejemplo perfecto del valor social de la normativa vigente. La ley actúa como un escudo para familias atrapadas en deudas por circunstancias vitales extremas, permitiéndoles recuperar su estabilidad y mirar al futuro sin el lastre de un pasado financiero trágico.