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Audi TTS Coupé 2.0 TFSI quattro. Un hito del diseño

Con un diseño único e inigualable que le hace inconfundible, el Audi TTS Coupé irradia deportividad por los cuatro costados.

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Su motor de gasolina turboalimentado de 2 litros de cilindrada desarrolla 310 CV, y lleva acoplado un cambio automático de doble embrague S-Tronic de 6 velocidades. Cuenta además con tracción integral Quattro


Audi TTS Coupé 2.0 TFSI quattro Audi TTS Coupé 2.0 TFSI quattro

Manuel Reyes

Un buen titular para el primer Audi TT, que debutó en 1998, hubiera sido: “Arquitectura para el siglo XXI”. Con un diseño revolucionario, vanguardista y audaz creó un antes y un después a la hora de concebir un automóvil deportivo.


Su carrocería con profusión de formas arqueadas y esa cierta simetría entre la parte delantera y trasera le convirtieron en algo único, difícil de imitar. La vigente tercera generación de este auténtico icono de los deportivos conserva la esencia del modelo primitivo, pero se ha estilizado a base de incluir trazos muy marcados a la vez que ha asimilado el lenguaje de diseño de la marca.

Tanto el frontal como la parte trasera no pueden negar la procedencia, el ADN de Audi, de la misma manera que es la parte lateral la que guarda mayor similitud con la primera generación,  además de ese formato de las ópticas traseras que repite el de los faros. Precisamente en el lateral, los abultados a la par que redondeados pasos de rueda constituyen un importante nexo de unión entre las tres generaciones del vehículo, cuyas siluetas están cortadas por un mismo patrón: el patrón TT.

Cabe preguntarse, si tras 20 años de existencia del Audi TT y estando en el ecuador de su vida comercial la tercera generación, las generaciones futuras van a seguir fieles a este patrón, a esa silueta que por mucho que se renueve con el paso del tiempo de inmediato le va a delatar como un Audi TT. Esta filosofía ha tenido muchas réplicas a lo largo de la historia del automóvil.

Salvando las distancias y sin salir del Grupo Volkswagen hay dos ejemplos de gran calado, el sempiterno Porsche 911 y el Volkswagen Escarabajo. Pase lo que pase en el futuro lo cierto es que el TT ya ha creado escuela generación tras generación. Algo de lo que no pueden presumir muchos deportivos de otras marcas.

Dentro de la actual gama TT, el Audi TTS Coupé (también hay versión roadster), con 310 CV, se sitúa en un interesante punto intermedio,  antes de llegar al exclusivo TT RS de 400 CV.

Con respecto al resto de sus hermanos, el TTS incorpora a nivel de carrocería unos sutiles aditamentos diferenciadores como, los paragolpes delanteros con entradas de mayor tamaño, el difusor trasero con los cuatro tubos de escape o las pinzas de freno pintadas en rojo.

De serie monta neumáticos 245/35 sobre llanta de 19 pulgadas, si bien el vehículo de pruebas (plateado) montaba en opción unas llantas de 20 pulgadas calzadas con neumáticos 255/30 (2.470 euros). Sobre el portón del maletero se integra un alerón retráctil, que puede operarse a voluntad del conductor  mediante un botón  o bien emerge automáticamente a partir de 120 km/h.

Las pautas de originalidad de la carrocería tienen continuación en el interior. El salpicadero, orientado hacia el conductor,  muestra un sofisticado aspecto en el que se funden diseño y funcionalidad.

Por otro lado tanto la calidad de materiales como de ejecución saltan a la vista. Llama poderosamente la atención la ausencia de la pantalla multimedia en el centro del salpicadero, como suele ser lo habitual. Pero en este punto, el Audi TTS vuelve a sorprender, pues toda esa información la acapara la gran pantalla de 12,3 pulgadas que asimismo oficia de cuadro de instrumentos.

Permite elegir entre dos vistas; la clásica muestra en gran formato los tradicionales indicadores (velocímetro y cuentarrevoluciones), mientras el modo infotainment presenta una gran ventana central con los instrumentos redondos más pequeños a los lados. A partir de estas vistas pueden elegirse otras configuraciones, como una de marcado carácter racing a base de un  gran cuentarrevoluciones clásico junto al que aparece la lectura digital de la velocidad y de la marcha insertada.

Para el manejo del sistema multimedia así como de las distintos modos de presentación,  pueden utilizarse los mandos que se encuentran a tal efecto en el volante o bien el tradicional mando giratorio y una serie de botones ubicados en la consola central. Tremendamente original a la vez que práctica resulta la operación del sistema de climatización.

Las tres salidas de aire centrales incorporan en el centro los distintos mandos del climatizador: velocidad del ventilador/AC,  control de temperatura/modo automático y, por último, distribución del flujo de aire/función recirculación. Siguiendo el mismo esquema, los aireadores laterales albergan el botón para la calefacción de los asientos.

El equipamiento de serie del Audi TTS es abundante. Cabe destacar los asientos deportivos S con reposacabezas integrados y banqueta extensible, el Audi Drive Select, la suspensión activa Magnetid Ride o los faros xenon plus. Como opción están disponibles tanto la iluminación a base de led como el más sofisticado sistema  Matrix led. 

A través del Audi Drive Select se puede seleccionar cualquiera de los cinco modos de conducción ofrecidos: Efficiency, Comfort, Auto, Dynamic e Individual. Los amortiguadores de dureza variable Magnetid Ride utilizan un fluido capaz de alterar su viscosidad gracias a que contiene unas partículas magnéticas de hierro que reaccionan al aplicar un campo magnético.

Dependiendo de la fuerza del campo magnético aplicada se puede variar la dureza de la amortiguación en milésimas de segundo. En la práctica la rigidez de los amortiguadores se regula en función del estado del pavimento y de la forma de conducción, pudiéndose seleccionar cualquiera de los tres programas propuestos: Comfort, Dynamic y Auto.

El habitáculo del TTS, cuyo precio es de 61.780 euros, está configurado como un coupé deportivo de 2+2 plazas, aunque las plazas traseras no sean muy aprovechables. Sin embargo abatiendo sus respaldos, el maletero pasa de unos iniciales 305 l de capacidad  a 712 l, un espacio más que suficiente para el equipaje de dos personas.

Con ello demuestra que siendo un deportivo que ha mimado mucho el diseño, asimismo tiene buenas aptitudes para el uso diario. La visibilidad ha ganado muchos enteros con respecto al TT de primera generación. Los ocupantes gozan ahora también de un habitáculo más amplio y sobre todo mucho más luminoso. Los intachables asientos deportivos cumplen perfectamente su cometido.

Además de cómodos, sujetan muy bien el cuerpo, algo que resulta fundamental para el cliente de este deportivo de 310 CV que se supone le gustará disfrutar de trazados con abundantes curvas.

Oculto bajo el capó del Audi TTS se encuentra un propulsor de gasolina turboalimentado de 4 cilindros en línea dispuesto en posición transversal. Con una cilindrada de 2 litros desarrolla 310 CV de potencia y un par de 380 Nm, unas cifras que auguran unas buenas prestaciones. La velocidad máxima es de 250 km/h y acelera de 0 a 100 km/h en 4,6 s.

Con respecto a la transmisión solamente está disponible con la eficaz caja de cambios automática de doble embrague S-Tronic de 6 velocidades y con el sistema de tracción integral Quattro para mecánicas transversales. La primera impresión que se tiene nada más efectuar los primeros kilómetros es el empuje que transmite el motor, mientras la tracción integral se encarga de corregir los posibles excesos con el acelerador, pues las pérdidas de motricidad brillan por su ausencia. Por añadidura, en firmes deslizantes ofrece un plus de seguridad, no poniendo en molestos aprietos al conductor.

Es muy fácil hacerse con las reacciones del coche, que invita a pasar por curva cada vez más rápido, con un escaso balanceo de la carrocería. A veces se tiene la sensación de que gira casi plano. Con respecto a los frenos son bastante potentes y fáciles de dosificar, mientras la dirección electromecánica tiene un buen tacto, facilitando bastante información sobre la trazada.

Para terminar,  añadir que los conductores más avezados podrán disfrutar en las curvas muy cerradas concluyendo el viraje con la ayuda de un ligerísimo deslizamiento del tren posterior.


  • Audi TTS Coupé 2.0 TFSI quattro Audi TTS Coupé 2.0 TFSI quattro
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