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Las claves del duro varapalo del Gobierno a Prisa con la TDT de pago: Zapatero se ha desmarcado de la ‘herencia’ de Felipe González y nadie le discute

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La aprobación de la TDT de pago, medida hecha efectiva en el consejo de ministros celebrado el pasado jueves, ha supuesto un durísimo golpe para Prisa. Su plataforma de pago ha quedado devaluada y no podrá ser utilizada para sufragar la deuda del grupo. ¿Por qué Zapatero se ha atrevido a contrariar a Prisa?

Fuentes del entorno cercano al presidente del Gobierno ofrecen a El Confidencial Digital algunas claves sobre esta cuestión. En primer lugar, hay que tener en cuenta –advierten- cuál es exactamente la relación de José Luis Rodríguez Zapatero con el llamado ‘felipismo’.

Nada más hacerse con las riendas del Partido Socialista, el político leonés lanzó el siguiente aviso a navegantes, que ha cumplido hasta ahora a rajatabla:

--“No quiero heredar ni los amigos, ni los enemigos del ‘felipismo’. Con esta convicción voy a dirigir este partido”.

La sentencia es bien conocida entre los socialistas que –admiten- ha estado vigente durante estos años como un lema inalterable.

Personas que han trabajado estos años junto al inquilino de La Moncloa lo explican advirtiendo que a Zapatero no le han gustado nunca “los poderosos”: no congenia con ellos. Sólo hay que ver – agregan- de quién se suele rodear cuando puede. Su entorno está formado siempre por los amigos de toda la vida, su familia (su mujer, sus hijas), sus compañeros de León. En todos estos años, no ha ampliado ese círculo íntimo, ni se ha rodeado de grandes empresarios, de financieros, de famosos… “Eso no va con él”, añaden las mismas fuentes. Nada que ver con el modo de entender el poder de su predecesor en el PSOE, Felipe González.

Sin embargo, el Grupo Prisa lleva años intentando, a través del concurso fundamentalmente de Juan Luis Cebrián, recuperar el papel que jugaba en La Moncloa, en la década de los 90.

“Cebrián no entiende que un presidente socialista no le consulte algunas cosas” –advierte uno de los actuales ‘fontaneros’ de Moncloa- y eso desconcierta a la compañía que tanto creció bajo la sombra del ‘felipismo’. Y añade: “Lo que ha cambiado es que Felipe se entregó a Prisa por la situación de debilidad en la que llegó a estar a cuenta de tantos escándalos pero Zapatero no tiene nada que esconder…”.

Nadie discute nada a Zapatero

Otro dato relevante para entender lo sucedido este jueves es el enorme poder interno del que goza en estos momentos Zapatero. Nadie le discute nada en el PSOE. Las voces críticas en el Gobierno son escasas, casi nulas. Y todo, a cuenta de las batallas que ha librado a título personal y de las que ha logrado salir siempre indemne.

Un ejemplo de esta situación es lo que sucedió en el citado consejo de ministros extraordinario, en el que se decidió regular la TDT de pago. Como bien se encargó  de difundir al día siguiente el diario El País, en aquella sesión  la vicepresidenta segunda del Gobierno pidió la palabra nada más concluir la intervención del titular de Industria, Miguel Sebastián.

Pues bien. Según ha sabido ECD, Elena Salgado habló, efectivamente. Preguntó cuáles eran los motivos por los que resultaba urgente regular esta nueva modalidad de televisión. Pero sin insistir mucho. Escuchó la respuesta y se calló. No volvió a hablar. Y no hubo más intervenciones. No existió el más mínimo debate. Ni una voz más alta que otra. El tema se dio por zanjado y se pasó a otra cuestión.

Es decir, que ninguno de los ministros que había manifestado días anteriores en privado su temor ante la posible reacción de Prisa y habían sido algo críticos con esta aprobación, ninguno pidió la palabra para mostrar su disconformidad. Ni Alfredo Pérez Rubalcaba, ni José Blanco, ni siquiera la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega.

“Todo ellos conocen de sobra cómo es el presidente: ese tema ya estaba decidido y no había nada más que decir”, advierten.

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