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La familia de Julián Lago está dolida con el trato de Jesús Mariñas en la crónica ‘rosa’ y se cuestiona el comportamiento de ‘El Pocero’

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La familia del periodista Julián Lago, fallecido el pasado 3 de agosto en Paraguay, se pregunta por qué Jesús Mariñas está “desprestigiando” la figura del periodista en los programas de actualidad ‘rosa’. Esa es sólo una incógnita de todo cuanto ha rodeado a su muerte a las que se añaden la actitud de ‘El Pocero’, un desaparecido empresario español y varias negligencias médicas.

El círculo íntimo de Julián Lago, al que ha tenido acceso El Confidencial Digital, ha mostrado su más profunda perplejidad ante ciertas cuestiones que rodearon el accidente y posterior muerte del informador español.

Lago murió después de casi tres meses en coma y hospitalizado en varios centros médicos de Asunción, la capital de Paraguay. El 14 de mayo, un motorista atropellaba a Lago en los alrededores de la capital paraguaya, causándole graves lesiones en el cerebro.

Uno de los puntos que más indignan a la familia del fallecido es la campaña de ‘desprestigio’ que ha iniciado Jesús Mariñas en el programa de actualidad rosa ‘Vaya Par’ de Antena 3. Se preguntan quién está filtrando tantos datos sobre el patrimonio del periodista, y no entienden la fijación de Mariñas en la figura de Lago.

Nadie prestó su avión

Otra persona a la que la familia de Lago no encuentra explicación es la aparición y repentina desaparición de un supuesto empresario español en Brasil, Miguel Iglesias, que llamó a varios hospitales madrileños ofreciendo su avión privado para trasladar al informador español.

El cónsul español en Sao Paulo “buscó desesperadamente” al empresario, sin llegar a encontrar ningún dato sobre su paradero. Ahora, la familia se pregunta si todo fue una broma gastada por algún enemigo de Lago.

Se cuestionan, además, por qué la embajada española en Asunción no trasladó al periodista a un hospital con mejores instalaciones, alegando “falta de presupuestos”. “¿Realmente el Ministerio de Asuntos Exteriores mantiene en una situación tan precaria la representación española?”, se preguntan.

El mayor esfuerzo de la familia de Lago fue encaminado a encontrar algún artista o empresario español que pudiese costear el traslado de Lago a España: “Ninguno con los que contactó la familia –algunos de ellos muy célebres- se prestaron a ceder su avión particular, dando la callada por respuesta”, afirman.

Uno de los nombres que se barajó para costear el traslado fue el de Francisco Hernando,El Pocero’, quien en principio iba a enviar uno de sus jets privados, pero el avión, aseguran, no voló por “una avería en uno de sus navegadores”. Y a los allegados a Lago se les plantea la duda de si la “difícil situación económica” que atraviesa Hernando “justificó la imposibilidad de un viaje demasiado caro”

Fallos médicos

Entre los ‘enigmas’ que estos días sirven de reflexión para la familia de Julián Lago se encuentra la cadena de errores médicos que provocó el empeoramiento del estado de salud del periodista.

Una de ellas, según su círculo íntimo, fue que el director de la Clínica Insaurralde, donde fue ingresado Lago, pasó por alto las graves lesiones cerebrales que fueron detectadas tras el TAC. “Fue enviado a casa y provocó un retraso de varias horas que fue fatal para su recuperación”, apuntan.

El doctor que le atendió cosió las heridas del periodista cuando este tenía una grave hemorragia interna. Al cabo de varias horas, se desmayó y no volvió a despertar del coma.

Este comportamiento forzó el traslado a otra clínica, el Centro Médico Bautista, donde se entregó por escrito la diagnosis negligente, informe que desapareció del centro.

A los cinco días, en la misma clínica, Lago tuvo que ser operado “a vida o muerte” por una necrosis en el intestino delgado, donde aún estaba sin digerir el desayuno del día del accidente. La familia no entiende por qué no se le realizó una limpieza en el tracto digestivo.

Son muchas las incógnitas que rodean a la muerte de Lago: el hombre que lo atropelló fue puesto en libertad a las pocas horas de haber sido detenido. Ahora, la familia recuerda con dolor la figura del periodista y espera la repatriación de sus cenizas para rendirle homenaje.

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