Viernes 19/01/2018. Actualizado 01:06h

  • this image alt

elconfidencialdigital.com elconfidencialdigital.com

La web de las personas informadas que desean estar más informadas

·Publicidad·

Medios

El director del periódico amagó en varias ocasiones con dimitir

Soraya Sáenz de Santamaría y el CNI llamaron a El Mundo para que no se publicara la portada de Fran Nicolás

La vicepresidenta telefoneó a Antonio Fernández-Galiano. Casimiro García-Abadillo se negó a levantar la entrevista. El joven afirmaba que “colaboraba con el CNI, Moncloa y Zarzuela”

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

La portada de El Mundo con la entrevista a Fran Nicolás, en la que afirmaba que “colaboraba con el CNI, Moncloa y Zarzuela”, provocó una situación de nerviosismo en la vicepresidencia del Gobierno y en el Centro Nacional de Inteligencia. Hubo llamadas para frenar su publicación.

La entrevista a Fran Nicolás en la portada de El Mundo. La entrevista a Fran Nicolás en la portada de El Mundo.

El pasado 24 de noviembre, el diario El Mundo publicó la primera entrega de una larga entrevista realizada por Eduardo Inda y Esteban Urreiztieta a Fran Nicolás Gómez Iglesias. Era la primera vez que el joven que se coló en la coronación de Felipe VI, entre otros actos, ofrecía en un medio de comunicación su versión sobre cómo había sido detenido.

En la entrevista, Fran Nicolás lanzaba algunas frases como las siguientes:

-- “La vicepresidenta del Gobierno era mi contacto en el Palacio de La Moncloa”.

-- “El CNI y Vicepresidencia me encomendaron hablar con los Pujol para frenar el 9-N”.

-- “Me querían matar civilmente porque sé demasiado y tengo material sensible”.

-- “Me reuní con Doña Cristina, me dio las gracias y un beso por lo que había hecho por ella”.

Al día siguiente, 25 de noviembre, El Mundo ofreció la segunda entrega de la conversación que los periodistas mantuvieron con Fran Nicolás. El joven afirmaba:

-- “Los servicios de inteligencia pinchan teléfonos

García-Abadillo amagó en varias ocasiones con dimitir como director de El Mundo

cuando entienden que alguien representa un problema para personalidades del Estado”.

-- “Conozco [a Rajoy] desde que tenía 14 años, me llamaba Fran, yo era como el niño del PP, aunque ahora no quiero saber nada de ese partido".

Intentos para frenar su publicación

Según ha podido saber El Confidencial Digital, se produjeron varios intentos desde dos instancias gubernamentales para intentar frenar la publicación de la entrevista a Fran Nicolás:

1. Desde La Moncloa. Se realizó una llamada de teléfono a El Mundo para intentar que las declaraciones de Fran Nicolás no se publicaran. Hablaron, vía móvil, un alto cargo del Gobierno y uno de los máximos responsables del periódico de Unidad Editorial.

En concreto, las fuentes consultadas por ECD afirman que se produjo una conversación directa entre la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, y el presidente ejecutivo de Unidad Editorial, Antonio Fernández-Galiano.

Sáenz de Santamaría intentó parar la publicación de esa entrevista en varias entregas que, según manifestó, hacía daño al Gobierno.

2. Desde el CNI. El Centro Nacional de Inteligencia también contactó por teléfono con un alto cargo del diario El Mundo para solicitar que no se publicaran las afirmaciones de Fran Nicolás.

Los intentos de frenar la publicación, tanto de la vicepresidenta como del CNI, fueron en vano, puesto que el diario El Mundo, dirigido entonces por Casimiro García-Abadillo, publicó la conversación con Fran Nicolás en dos entregas (sábado y domingo). El director se negó a levantar la portada y la entrevista.

Más intentos

Altos cargos del diario El Mundo confirman a ECD que la entrevista a Fran Nicolás no ha sido el único intento, por parte del Gobierno, de frenar una publicación en el periódico de Unidad Editorial. Ha habido más llamadas en ese sentido.

Estos directivos explican que, desde que Pedro J. Ramírez fue destituido de la dirección, han sido varios los temas que Moncloa ha intentado parar en los catorce meses que Casimiro García-Abadillo permaneció al frente del diario.

Es normal que Moncloa intente frenar temas –aseguran-, pero ahí debe estar el editor para aguantar el tipo”.

Respecto a la actitud del presidente, Antonio Fernández-Galiano, estos cargos afirman que “siempre ha querido hacer como Cebrián y decidir qué va y qué no va en portada. Pero le está costando”.

Varios amagos de dimisión

Según ha conocido ECD, García-Abadillo amagó en varias ocasiones con dimitir como director de El Mundo, también debido a una serie de problema “financieros” que se sumaron a los ya citados choques “editoriales”. Hay fuentes, incluso, que cifran en una decena los intentos de dimisión del ex director.

En uno de los casos, la cúpula de Unidad Editorial había negado a Casimiro García-Abadillo la financiación necesaria para contratar nuevos profesionales y emprender nuevos proyectos.

El entonces director se plantó y pidió una explicación sobre por qué se le bloqueaban estas iniciativas. Incluso, llegó a afirmar que, si no le permitían realizar esas mejoras, no entendía qué pintaba él al frente de El Mundo. Ninguno de estos amagos llegó a mayores.

Por qué y cómo Fernández-Galiano consiguió la destitución

Los intentos de Moncloa para frenar informaciones que publicaba el diario El Mundo se conocen ahora con el trasfondo del súbito relevo de Casimiro García-Abadillo como director del periódico.

Tal y como publicó ECD, Fernández-Galiano aspiraba a hacerse con el control de las relaciones políticas y económicas de El Mundo tras la salida de Pedro J. Ramírez. Sin embargo, García-Abadillo no delegó ninguna función en el presidente del grupo y fue él quien, como director del periódico, se veía en privado con ministros, presidentes del Ibex35 y políticos del PSOE, entre otros.

En un buen número de casos, Fernández-Galiano se enteraba a posteriori de estas reuniones y conversaciones de García-Abadillo. Y también por los artículos que se publicaban en El Mundo con el título ‘Hoja de ruta’, la columna que firmaba el director cada domingo.

El presidente de Unidad Editorial, en definitiva, no tenía influencia directa con los VIPS del país.

A esto hay que añadir que García-Abadillo es una persona más hermética que Pedro J. Ramírez. Éste contaba a Fernández-Galiano prácticamente todos sus movimientos y contactos, mientras que su sucesor no lo hacía.

Las fuentes añaden que Antonio Fernández-Galiano se sentía de alguna manera ninguneado. Había pensado que, tras la salida de Pedro J., iba a ser él quien protagonizaría los contactos al más alto nivel pero, en los catorce meses que ha estado al frente de El Mundo, ha sido el propio Casimiro García-Abadillo quien ha desarrollado esta función.

Con Pedro J. no tocaba bola y con Casimiro tampoco”, resume gráficamente a ECD una fuente cercana a Fernández-Galiano sobre cuál era su situación en Unidad Editorial hasta ahora.

·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
··
··
··
··
··
··
··
··
··
··
··
··
··
··