Jueves 18/01/2018. Actualizado 13:54h

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Los argumentos que manejó El País para publicar el reportaje sobre “sexo en la calle”: el periódico quiere abrirse a nuevos lectores y dejar de ser un diario “previsible”

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La publicación del reportaje sobre “sexo de pago en la calle” ha generado un intenso debate en la zona noble del Grupo Prisa. Y se han manejado varios argumentos para explicar por qué se ha roto con una norma interna jamás vulnerada hasta ahora: “los medios del grupo no explotan el morbo”.

Se trata de una consigna básica, que manejan los directivos de todos los terminales: El País, la SER, As y, sobre todo, Cuatro. La cadena de Daniel Gavela sabe que esta frontera jamás debe ser traspasada y así lo transmitió a su equipo directivo desde los inicios de la televisión en abierto. Lo sucedido con el reality ‘Granjero busca esposa’ es un ejemplo.

Este espacio de telerrealidad se mueve bajo reglas muy estrictas en este sentido. El criterio editorial permite que se muestren los sentimientos, las dinámicas de los enamoramientos, situaciones emotivas intensas (lloros, enfados, tensiones) y hasta los juegos de seducción habituales en cualquier convivencia. Pero jamás sexo explícito: ni desnudos, ni actos sexuales. Nunca. Están radicalmente prohibidos. Tampoco actos violentos ni peleas.

“Traspasar esa línea no tiene vuelta atrás”, explican a El Confidencial Digital desde el Grupo Prisa. El producto y la propia televisión quedarían manchados para siempre. Sería el principio del fin. Algo muy similar, se advierte, a lo que sucede con ‘Gran Hermano’ y ‘Operación Triunfo’.

¿Y qué sucedió entonces con el reportaje de El País? Todo obedece a una nueva estrategia del periódico, explican desde Prisa. Expuesta de forma sintética, es la siguiente:

-- El País quiere seguir siendo un periódico líder y de referencia. Para ello, sus directivos consideran que debe adaptarse a los nuevos tiempos, al cambio generacional que se está produciendo.

-- Hay que llegar también a nuevos lectores y cerrar el paso a periódicos de la competencia. Como Público, con un perfil más pegado al terreno, juvenil y de denuncia social. El riesgo que se corre es morir anquilosado, sin abrirse a nuevos horizontes.

-- Con este reportaje se buscó también evitar esa percepción que existe de “periódico previsible” y excesivamente formal. El famoso ‘Libro de Estilo’ es una referencia pero no debe agarrotar a la redacción. El gobierno sobre los contenidos debe llevarlo la actualidad, la información, y no un manual de comportamiento.

-- Hay que liberarse de ciertos escrúpulos exagerados. ¿Es noticia? Sí. ¿Es verdad? Sí. ¿Sucede? Todos los días. Por lo tanto, la decisión de publicar ese reportaje fue la correcta.

-- Y una cosa más. El balance de toda la polémica que se realiza ‘a toro pasado’ es positivo. Ya se habían publicado anteriormente crónicas sobre la misma cuestión. Y no habían dado resultado. La decisión de publicar unas imágenes tan impactantes ha provocado un escándalo que ha hecho reaccionar a los políticos. Se ha abierto un debate importante y se están tomando medidas. Se ha logrado algo.

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