Juan Carlos I hace ‘balance’ de los matrimonios de sus hijas, las infantas

Ha destacado la discreción de Jaime de Marichalar frente a los escándalos judiciales de Urdangarin

Juan Carlos I
  1. Elogio de Jaime de Marichalar
  2. Los matrimonios de las infantas
  3. La discreción de Jaime de Marichalar
  4. Predilección por Froilán y Victoria Federica
  5. Reflexivo
La Infanta Elena y Jaime de Marichalar el día de su boda

“Se está volviendo muy nostálgico”. Con estos comentarios, fuentes cercanas al entorno de Juan Carlos I han confesado a Monarquía Confidencial que el emérito cada vez comparte más intimidades con los suyos. 

Ahora, según apuntan, ha confesado en concreto su decepción con Iñaki Urdangarin, después de haberle considerado durante años el yerno perfecto. 

Desde el exilio, don Juan Carlos ha hecho, por ejemplo, ‘balance’ de los matrimonios de sus hijas, las infantas Elena y Cristina. 

Elogio de Jaime de Marichalar

En una conversación muy personal, el rey emérito ha compartido sus reflexiones sobre los matrimonios de sus hijas, las infantas Elena y Cristina, y ha destacado especialmente la figura de Jaime de Marichalar, por su discreción y su capacidad para mantenerse alejado de la vida mediática desde que, en 2010, se divorció de la infanta Elena.

El comentario, que se ha producido recientemente en un encuentro distendido, refleja la visión del monarca sobre los vínculos familiares que le unen sobre todo a sus dos hijas, con quienes, como es conocido, y además confirman las fuentes, “mantiene una relación idílica y maravillosa. Son un apoyo para él”. 

Los matrimonios de las infantas

Las bodas de las infantas Elena y Cristina siempre estuvieron rodeadas de notable atención mediática. Elena se casó con Jaime de Marichalar en 1995, una unión que destacó tanto por su fastuosidad, con escenario en la catedral de Sevilla, como por la prominencia del personaje involucrado. Por eso mismo, su divorcio,  consumado en 2010, fue igualmente un tema candente. 

La infanta Cristina contrajo matrimonio con Iñaki Urdangarin en Barcelona, en 1997, también en medio de gran expectación, pero la relación se vería ensombrecida por su implicación en el Caso Nóos y el posterior divorcio de la pareja. 

La discreción de Jaime de Marichalar

Lo que más ha destacado el rey emérito, en su balance sobre los matrimonios de sus hijas es, sin duda, la figura de Jaime de Marichalar, al que ha elogiado por su “discreción”, y por haber sabido mantenerse al margen de la voracidad mediática. 

“A pesar de su separación de la infanta Elena, Marichalar ha sabido conservar una imagen respetuosa y distante, lejos de los escándalos”, confiesan las fuentes cercanas a don Juan Carlos. 

“Ha sido muy prudente en sus declaraciones y presencia en los medios”, han añadido. 

Algo que, según apunta, ha sido clave para mantener en lo posible la armonía familiar. 

Predilección por Froilán y Victoria Federica

Otro dato a destacar es que don Juan Carlos nunca ha ocultado su predilección por los nietos de los ex duques de Palma, y ha mostrado debilidad por Froilán y Victoria Federica.

Una situación que, como insisten las fuentes, es muy diferente a la que ocurre con los nietos fruto del matrimonio entre Cristina e Iñaki. 

Además, cabe destacar que Froilán se mudó a Abu Dabi bajo la supervisión continua de su abuelo, un gesto que ha tranquilizado al ex duque de Lugo. 

Reflexivo

Aunque estas manifestaciones de don Juan Carlos no han sido hechas en público, las fuentes a las que ha tenido acceso MC, cuentan que el rey emérito se muestra más reflexivo de lo normal. 

“Hace mucho que dejó a un lado casi del todo el papel institucional, y ahora es padre y abuelo”, concluyen.