La reina Sofía reafirma su devoción en Mallorca durante la Semana Santa

Sola pero sonriente, la reina emérita presidió el Concierto de Pascua 2025 a beneficio de Proyecto Hombre Baleares, luciendo un look elegante y haciendo un guiño a la artesanía mallorquina

La Reina Sofía preside el concierto de Pascua en Palma de Mallorca - EUROPA PRESS REPORTAJES.

Fiel a una tradición profundamente arraigada en su calendario personal, la reina Sofía ha vuelto a Mallorca esta Semana Santa, mostrando su devoción y compromiso con uno de los actos más emblemáticos de estas fechas. La madre del rey Felipe VI ha reaparecido en solitario, pero con la calidez de siempre, para presidir el ya tradicional Concierto de Pascua, que este año ha tenido como protagonista el Réquiem de Fauré, interpretado a beneficio de Proyecto Hombre Baleares.

Mientras otros miembros de la Familia Real disfrutan de unos días de descanso previos a la reactivación de su agenda institucionaldoña Sofía ha vuelto a demostrar su dedicación con una presencia sobria y significativa. Lejos de las polémicas que salpican al rey emérito Juan Carlos I —quien se enfrenta a nuevos frentes judiciales con antiguos allegados como Miguel Ángel Revilla o Corinna Larsen—, la reina emérita ha optado por centrarse en la cultura y la solidaridad.

En esta ocasión, la Reina acudió sin la compañía de su inseparable hermana, Irene de Grecia, quien la ha acompañado en años anteriores. Sin embargo, su sonrisa y cercanía con los asistentes fueron más que suficientes para llenar el auditorio de calidez.

Doña Sofía, siempre impecable, apostó por un conjunto negro de chaqueta y pantalón acampanado que combinó con una blusa blanca, aportando un toque de luz al look. Como complemento estrella, lució un maxi collar dorado y un broche en forma de rosetón con brillantes, de la colección Llum de la joyera mallorquina Isabel Guarch. Con este detalle, la Reina volvió a mostrar su cariño por la isla y su talento artesano local.

Aunque no figuran más actos públicos en su agenda institucional para estos días, se prevé que la Reina se desplace a Sevilla para asistir a una de las procesiones más emblemáticas de la capital andaluza: La Madrugá. Ya el año pasado fue vista en Málaga durante el desembarco del Cristo de la Buena Muerte, confirmando así su profunda conexión personal con las celebraciones de Semana Santa en distintas regiones del país.

Una vez más, la reina Sofía ha demostrado que la tradición, el estilo y el compromiso no pasan de moda. Su presencia discreta pero firme es un reflejo de su papel como referente de continuidad y entrega, más allá del protocolo.