Martes 24/10/2017. Actualizado 12:56h

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El Chivato

Enrique Múgica puede ya despedirse de seguir como Defensor del Pueblo

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Faltan apenas unos días para que Enrique Múgica cese como Defensor del Pueblo. Y le cuentan a El Chivato que aún no se ha hablado de una posible reelección.  

Dos motivos para no plantear la continuidad: la edad, y que es una persona que no está bien vista en el ‘zapaterismo’, pese a que durante sus dos mandatos ha conseguido más repercusión que nunca para la institución. De hecho, su nombramiento, para el cual es necesario el consenso del PP, sólo se sustanció porque finalmente transigió Rubalcaba.   

Le cuentan a El Chivato que el nombramiento del nuevo Defensor no resulta prioritario, porque no es el momento oportuno para consensuar un nombre entre las cúpulas del PP y del PSOE. Los ‘populares’, además, querrían que, igual que ellos apoyaron en su día el nombramiento de un socialista veterano, ahora el Gobierno opte por un ‘popular’ con galones.   

Todo apunta, por tanto, a que la designación se puede demorar hasta bien avanzado el otoño-invierno. Mientras, Múgica cesa en el cargo este mismo mes, y quedará ejerciendo la Adjunto Primero.

Le cuentan a El Chivato que parece inexplicable que el actual embajador ante el Vaticano, Francisco Vázquez, se postulara para el puesto, porque hacerlo suele equivaler a descartarse.  

Los nombres que suenan son los de algunos socialistas veteranos, como Javier Moscoso, en tanto que Carmen Alborch –a quien Zapatero le prometió el puesto en su día- ya ha dejado de tener opciones.   

El Chivato también ha escuchado que el ambiente en el palacete de la Castellana es de inquietud.

Esperan la llegada de los recortes y casi tres cuartas partes del presupuesto de la institución se destinan a personal. Por si fuera poco, la mayor parte de los puestos son nombramientos de confianza, por lo que hay muchas personas que temen tener que dejar el cargo.   

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